La Leyenda de RAÚL González

El 27 de junio de 1977 nació en Madrid Raúl González Blanco. Como toda su familia, Raúl se hizo aficionado del Atlético de Madrid y a los 11 años comenzó a jugar en el equipo  infantil de su barrio, el San Cristobal de los Ángeles. El chico fingió tener los 12 años necesarios para poder alistarse en el equipo pero cuando el club se dio cuenta ya había demostrado su talento.

En un principio Raúl era diestro, aunque una lesión en esta pierna hizo que comenzase a desenvolverse mejor con la izquierda. Su zurda comenzó a dejar detalles que no eran normales para un chico de su edad y, solo dos años después, fue reclamado por el equipo de sus sueños.

 

Raúl González Blanco «El Eterno Capitán del Real Madrid»

 

 

Los inicios de Raúl en el Atlético de Madrid

Raúl comenzó a jugar en el Atlético de Madrid y en su primera temporada fue el capitán de un equipo que se proclamó campeón de España batiendo récords (marcando 264 goles en 22 partidos). 

El año siguiente saltó una categoría para liderar al equipo cadete con el que también ganó el campeonato nacional. La progresión de Raúl parecía imparable y con el «10» a la espalda se convirtió en una celebridad del fútbol madrileño.

El chico parecía destinado a convertirse en un ídolo rojiblanco pero en el verano de 1992, aduciendo medidas de ahorro, Jesús Gil decide suprimir todo el fútbol base del club. Una polémica decisión que obligaba a Raúl a cambiar de equipo.

 

Debut con el Real Madrid

El Real Madrid no desaprovechó la oportunidad y firmó a Raúl para su equipo cadete. En su primer año consiguió 71 goles en 33 partidos y en 1994 ya estaba jugando contra profesionales en Segunda División B. En apenas 2 meses marcó 13 goles en solo 7 partidos, debutó con la selección española sub-18 y jugó 90 minutos con el primer filial blanco.

Pero su meteórica carrera solo acababa de empezar y, con solo 17 años, Jorge Valdano le hizo debutar en Primera División ante el Zaragoza. El 29 de octubre de 1994, Raúl se convertía en el jugador más joven en vestir la camiseta del Real Madrid. El equipo perdió por 3-2 y aunque Raúl perdonó 4 ocasiones demostró un desparpajo inusitado para su edad.

7 días más tarde debutó en el Bernabéu ante el Atlético de Madrid. Provocó un penalti, regaló una asistencia a Zamorano y se estrenó con un golazo espectacular. Esa temporada disputó 28 partidos y marcó 9 goles para ganar su primera Liga como madridista. Había nacido un ídolo.

 

El Ferrari del Real Madrid

La temporada 95-96 se confirmó como estrella aunque el Real Madrid completó una de las peores campañas de su historia. Valdano fue cesado aunque, pese a todo, anotó 19 goles en Liga y 6 en la Champions, donde caería en cuartos ante una Juventus que saldría campeona. Ese verano, Raúl disputó los Juegos Olímpicos de Atlanta donde llegó hasta cuartos de final.

En la 96-97 Lorenzo Sanz trajo a Fabio Capello como entrenador y los blancos ficharon a varias estrellas (Suker, Mijatovic, Roberto Carlos…). El italiano situó a Raúl como interior izquierdo y, a pesar de estar más lejos del área, mantuvo sus cifras goleadoras. El «7» ganó su segunda Liga y sus dos goles en el Vicente Calderón le catapultaron al estrellato.

En octubre de 1996 debutó en Praga con la camiseta de la selección española y aunque perdió la final del Europeo Sub-21 frente Italia se acabó consolidando con la absoluta. Su primer gol lo anotó ante Yugoslavia a pase de Pep Guardiola.

 

Triple Campeón de Europa con el Real Madrid

Tras ganar la Supercopa de España ante el Barça, Raúl cumplió dos de sus sueños en 1998. Con el Madrid se proclamó campeón de la Séptima Copa de Europa en Ámsterdam y con España participó en su primer Mundial en Francia. Marcó un gol ante Nigeria aunque el equipo de Clemente caería eliminado en la primera fase.

En la 98-99 Raúl fue clave en el único título del Madrid al marcar el tanto decisivo de la Copa Intercontinental ante Vasco da Gama. El Gol del «Aguanís» terminó de convertir a Raúl, en una estrella Mundial. Aquella temporada el «7» desató su vena goleadora y con 25 tantos en la Liga, ganó su primer Premio Pichichi.

A finales del 99 silenció el Camp Nou y en el año 2000 sería fundamental para la conquista de la «Octava». Marcó 2 goles en Old Trafford y puso carpetazo a la final de París con una carrera maratoniana.

 

El Día que Raúl Silenció el Camp Nou

 

Con España disputó la Eurocopa 2000, donde falló un decisivo penalti ante Francia que dejó a su país sin semifinal. Raúl se repuso en 2001 ganando su tercera Liga con el Madrid y consiguiendo su segundo trofeo Pichichi como máximo goleador. Ese año ganó la Supercopa de Europa y marcó 3 goles al Zaragoza para ganar la Supercopa de España.

El delantero español parecía encaminado a ganar el Balón de Oro pero fue segundo en las votaciones por detrás de Michael Owen. A pesar de la decepción, Raúl volvió a ser decisivo en la Champions del año 2002. Tras marcar un golazo al Barcelona en semifinales y otro al Leverkusen en la final, conquistó su tercera orejona en cinco años.

Como campeón de Europa Raúl puso rumbo al Mundial de Corea y Japón. Ya con el 7 a la espalda, lideró la clasificación a octavos con 3 goles en la primera fase pero cayó lesionado perdiéndose el polémico partido ante Corea.

 

Capitán del Madrid de Los Galácticos

Pese a la eliminación mundialista, Raúl parecía insaciable y sumó un nuevo título de Liga después del fichaje de Ronaldo Nazário. La marcha de Fernando Hierro le convirtió en el capitán más joven de la historia del Real Madrid. Raúl se encargó de liderar el Madrid de Los Galácticos, pero sin Del Bosque y con un colección de cromos ingobernable estuvo 3 años sin ganar títulos de blanco.

El «7» blanco comenzó a dar síntomas de agotamiento y con España volvió a decepcionar al caer en la primera fase de la Euro de Portugal.

 

Apartado de la Selección por Luis Aragonés

Sus guarismos goleadores cayeron en picado y el día que el Bernabéu aplaudió a Ronaldinho,  se rompió el menisco poniendo en peligro su presencia en el Mundial de Alemania (2006). Sin embargo, Luis Aragonés le guarda un lugar en la convocatoria y Raúl acude a su tercer campeonato del mundo.

El capitán comienza como suplente pero su gol ante Túnez  le da una plaza en el once ante Francia en los octavos de final. El equipo de Zidane elimina a la Roja y Raúl vuelve a ser uno de los principales señalados.

Luís Aragones vs RaúlEn octubre España juega la fase de clasificación a la Eurocopa y pierde por 3-2 en Irlanda del Norte. Esa derrota provocó un divorcio entre Luis Aragonés y Raúl, que pese a ganar dos Ligas consecutivas con el Real Madrid y volver a igualar sus mejores números goleadores, nunca volvería a ser convocado.

El debate sobre su no convocatoria era constante, hasta el punto de que ambos se sentaron juntos en rueda de prensa para zanjar la polémica. Pero Raúl se perdió la Eurocopa 2008 y España fue por fin campeona, sin su capitán. El «7» de España disputó 102 partidos  y marcó 44 goles con la Roja, siendo el máximo goleador de la historia hasta 2011 (cuando fue superado por David Villa.

 

Despedida del Real Madrid

Raúl afrontaba el tramo final de su carrera y en 2009 consiguió el gran hito de superar a Alfredo Di Stéfano como máximo goleador del Real Madrid. En la 2009-2010 dio la bienvenida a Cristiano Ronaldo y disputó su última temporada como jugador blanco.

Se convirtió en suplente habitual y se fue sin ganar títulos anotando su último gol en Zaragoza. Raúl cerraba el círculo dando la victoria a su equipo en la Romareda pero sin poder despedirse de su afición por un esguince de tobillo.

Después de 16 temporadas, jugar 741 partidos y marcar 323 goles, Raúl decidió marcharse a jugar a Alemania.

 

El «Señor Raúl» del Schalke 04

En el verano de 2010 Raúl fichó por el Schalke 04 donde viviría una segunda juventud. Anotó 19 goles en su primera temporada, 5 de ellos en la Champions para llevar a los germanos a las primeras semifinales de su historia.

Tras eliminar al Valencia, se «cargó» al vigente campeón de Europa (el Inter), al que marcó un histórico gol en San Siro para superar a Torpedo Müller como el máximo goleador histórico en competiciones europeas.

Raúl acabó su primer año en Alemania ganando la Copa, un título que nunca había levantado en el Real Madrid. Tras ganar la Supercopa en su segunda temporada, Raúl se marcharía en 2012 como un ídolo. Jugó 98 partidos y marcó 40 goles en el Schalke, que retiró el número 7 de sus camisetas como homenaje.

 

Estrella del Al-Sadd y el New York Cosmos

Raúl terminó los últimos años de sus carrera en ligas menores. Primero se marchó a Catar, donde ganó 3 títulos nacionales con el Al Sadd. En 2013 disputó el Trofeo Santiago Bernabéu con el equipo asiático, donde recibiría un merecido homenaje de la afición madridista. Jugó una parte con cada equipo y marcó su último gol con la camiseta blanca.

En 2015 Raúl puso rumbo a Estados Unidos tras fichar por el histórico New York Cosmos. Allí jugó un año completo donde puso fin a su carrera ganando la NASL norteamericana.

El «7» colgaba las botas a los 38 años y cerraba una carrera inmaculada en la que ganó 22 títulos, 16 con en el Real Madrid y 18 en Europa. Raúl nunca se marchó expulsado y durante 21 años demostró su gran olfato goleador. Marcó 465 goles en 1064 partidos y, a pesar de no ser un prodigio de técnica, demostró ser el delantero más inteligente de Europa.

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