La Leyenda de Oliver KAHN

Los ogros son seres parecidos a los humanos pero que se caracterizan por su mal carácter y por comer carne humana. Sin embargo, la leyenda cuenta que en Alemania hubo un ogro que se convirtió en Leyenda y que utilizó su mal genio para ahuyentar a sus enemigos. Hoy, en Memorias del Fútbol, hablamos de Oliver Kahn, el ogro alemán que desde la portería, provocó el terror de los atacantes rivales.

 

Oliver Kahn, el Portero Más Temido de la Historia

 

 

 

Los inicios de Oliver Kahn

Oliver Rolf Kahn nació un 15 de junio de 1969 en la ciudad alemana de Karlsruhe. Ya de niño Oliver era un niño especial, que se mostraba muy exigente consigo mismo y se pasaba horas cortando el césped en lugar de salir a jugar. Le costaba hacer amigos y encerrado en sí mismo y con la exigencia de un adulto, comenzó a jugar al fútbol en el equipo de su ciudad para parecerse a su ídolo, la leyenda de la portería alemana Sepp Maier.

Kahn fue escalando categorías hasta convertirse en una promesa del primer equipo y debutó con solo 18 años ante el Colonia en un partido en el encajó 4 goles y no dejó buenas sensaciones. Años más tarde y con más madurez, comenzó a demostrar que era futuro portero de la selección alemana y consiguió llevar al Karlsruher a disputar la Copa de la Uefa en la temporada 93/94. El equipo germano fue una de las sorpresas del torneo al llegar a semifinales y protagonizó una llamativa remontada sobre el Valencia, al que endosó un 7-0 en Alemania.

 

Fichaje récord por el Bayern Múnich

Sus actuaciones a lo largo de los 7 años que jugó en el Karsruher, llamaron la atención del Bayern de Múnich, que decidió fichó al portero en 1994 por una cantidad récord de 2,5 millones de euros. El portero germano se consolidó como titular en la portería bávara y comenzó a demostrar su fuerte temperamento con el que amedrentaba a los delanteros rivales.

Con la selección alemana acudió al Mundial de Estados Unidos 1994 como suplente y debutó con la Mannschaft en junio del 95. La carrera de Kahn parecía imparable pero una inoportuna lesión en el ligamento cruzado de la rodilla le dejó fuera de combate durante 6 meses.

Tras recuperarse ganó la Copa de la UEFA de 1996 y se consolidó como uno de los mejores porteros del mundo. A pesar del clamor popular, Kahn no fue el portero titular de la selección alemana que ganó la Eurocopa de 1996 y que sería eliminada por Croacia en los cuartos de final del Mundial de Francia 1998.

 

El despertar de la Bestia

Su carácter agresivo, incendiario y provocador le hizo ganarse la enemistad de media Bundesliga y de media Europa, donde poco a poco también fue gestando su leyenda. Como portero destacaba por su gran colocación y agilidad, además de por su gran capacidad para blocar cualquier disparo, por duro que fuera.

Menos hábil en el año 2001 en un partido ante el Hansa Rostock cuando decidió subir a un córner en los últimos minutos y, para sorpresa de todos, acabó expulsado por rematar con los puños. Lo peor de todo es que Oliver manifestó que pensaba que podía usar las manos en las dos áreas.

Con 29 años alcanzó su plenitud futbolística y en 1999 fue designado por primera vez como el Mejor Portero del Mundo. Ese año fue decisivo para clasificar al Bayern a la final de la Champions League que jugó frente al Manchester United y que, tras ir ganando durante casi 90 minutos, acabó perdiendo con dos goles en el tiempo de descuento. Tras el segundo gol quedó devastado y el legendario árbitro Pierluigi Collina dejó una imagen para el recuerdo al intentar consolarlo.

Aquella fue una de las mayores decepciones de su carrera para Kahn, que no paraba de ganar títulos con el Bayern pero que no tenía fortuna fuera de Alemania. En el verano del 2000 acudió a la Eurocopa como titular de la selección teutona pero sufrió una humillante eliminación en la primera fase donde tan solo consiguió sumar un punto ante Rumanía.

 

El Mejor Portero del Mundo

2001 fue el año de su consagración como Leyenda. Oliver Kahn se convirtió de forma indiscutible en el portero del momento y con sus paradas y su liderazgo llevó al Bayern a una nueva final de la Liga de Campeones.

Frente al Valencia se convirtió en el héroe de la final al detener 3 penaltis y, tras alcanzar la deseada Copa tuvo un gesto de nobleza que nadie esperaba. El «ogro» se acordó de aquella final del 99 que le dejó devastado y fue a consolar a un Cañizares que lloraba sin consuelo tras perder su segunda final consecutiva.

 

Balón de Oro en el Mundial de Japón y Corea (2002)

Ese año también conquistó la Bundesliga y la Copa Intercontinental. Quedó tercero en las votaciones al Balón de Oro y llegaba al Mundial de 2002 en plena forma. Alemania no era una de las favoritas a conquistar la Copa del Mundo en Corea y Japón pero con el liderazgo y las paradas de su capitán fue ganando partidos y pasando rondas hasta llegar a la gran final de Yokohama frente a Brasil.

La actuación de Kahn había sido tan determinante hasta ese momento que los periodistas le votaron como el Mejor Jugador del campeonato por delante de Ronaldo Názario, sin embargo durante la segunda parte se produciría la acción que marcaría su carrera para siempre.

El guardameta no acertó a blocar un disparo de Rivaldo y Ronaldo en el rechace abrió el marcador de la final para la canarinha. Brasil acabó ganando 2-0 y conquistando la Copa del Mundo mientras que Kahn levantaba el Balón de Oro al Mejor Jugador del Mundial sabiendo que su error había apartado a su país del título.

 

El «Ogro» del Real Madrid y el Santiago Bernabéu

A partir de ese momento la carrera de Oliver Kahn no volvió a ser igual. Con 32 años su cuerpo ya no era el mismo y las lesiones y los problemas personales comenzaron a pasarle factura. A pesar de que su rendimiento fue más irregular, el portero siguió demostrando su categoría bajo los palos y exageró aún más su carácter polémico y engreído.

Durante los últimos años de su trayectoria se convirtió en el enemigo público número uno del Real Madrid en Europa, al que se enfrentó en 12 ocasiones en partidos trepidantes y llenos de encontronazos.

La polémica más conocida se produjo en el año 2002, cuando tras ganar el partido de ida en Múnich por 2-1 manifestó que «No le meterían dos goles en el Bernabéu ni borracho». Desafortunadamente para él, el equipo blanco ganó 2-0 de camino a la Novena Copa de Europa.

En 2004, otro grave error del cancerbero alemán a un disparo de Roberto Carlos, posibilitó el pase al Real Madrid de los Galácticos, que parecían amargar el final de la carrera del «Ogro» alemán. Pero los campeones como Kahn se alimentan de las derrotas y las convierten en revanchas, volviendo a eliminar a los madridistas en 2007 y confirmarse como el gran «ogro» del equipo blanco.

 

 

 

Su último Mundial en Alemania (2006)

Con selección alemana y tras otra decepcionante actuación de la en la Eurocopa de 2004, Klinsmann le relegó al banquillo y le dio la titularidad en la portería a Jens Lehmann. El ídolo del país sería suplente en un Mundial 2006, que precisamente se celebraba en Alemania.

A pesar de la polémica decisión de Klinsmann, Kahn tomó su decisión con la madurez de un capitán y desde el banquillo se convirtió en un apoyo de referencia para sus compañeros. Tal fue su compañerismo, que tras perder la semifinal todo el equipo le pidió al seleccionador que alinease a Kahn en el encuentro por la medalla de bronce frente a Portugal.

Con el cancerbero de Karlsruhe bajo los palos, Alemania ganó por 3-1 y se alzó con el tercer puesto en el Mundial.  Aquella noche Oliver Kahn ponía fin a su trayectoria como internacional después de 12 años y jugar 96 partidos con la camiseta de su país.

Su carrera en el Bayern Múnich se alargó por dos años pero se terminó despidiendo del fútbol el 17 de mayo de 2008. En el partido ante Hertha fue sustituido en el minuto 89 y fue ovacionado y despedido con honores por todo el Allianz Arena.

Después de jugar 557 partidos en la Bundesliga y 781 en toda su carrera, donde dejó su portería a cero en 292 ocasiones, el Titán alemán se despedía del fútbol con un palmarés envidiable: 8 Bundesligas, 6 Copas alemanas, 6 Copas de la Liga, 1 Champions, 1 Copa de la Uefa,  1 Copa Intercontinental y 1 Eurocopa adornan sus vitrinas en las que también están los 3 trofeos que recibió por el ser el Mejor Portero de Europa.

Esta ha sido la increíble historia de Oliver Kahn, el ogro asocial que todo el mundo temía  y que acabó domando su carácter para convertirse en una de las Leyendas más queridas del fútbol alemán.

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