Juan Román RIQUELME: El último «10»

Biografía de Juan Román Riquelme

El 24 de junio de 1978 nació en San Fernando (Buenos Aires) Juan Román Riquelme. Formado en las inferiores de Argentinos Juniors, acabó firmando por el equipo de su corazón, Boca Juniors. En la Bombonera pasó de ídolo a Leyenda aunque por el camino dejó su impronta en Europa y con la camiseta de la albiceleste. Román ha sido uno de los mejores jugadores de de Argentina y dicen que ha sido el último gran «diez» de la historia del fútbol.

 

 

 

Los inicios de Riquelme

Riquelme se formó como Diego Maradona, en la Paternal. Con Argentinos Juniors jugó hasta los 18 años cuando Boca Juniors decide comprar sus derechos en 1996. Ese mismo verano, Riquelme formó pare de la selección argentina sub-20, que ganó el campeonato sudamericano y después el Mundial de Malasia. Román compartió equipo con Cambiasso, Aimar o Walter Samuel y se consagró como una de las estrellas del torneo, anotando 4 goles en 7 partidos.

A su regreso, Carlos Salvador Bilardo le hizo debutar ante el Club Atlético Unión en la Bombonera. Su fútbol conectó rápidamente con la grada, que vio como daba pasos agigantados para confirmarse como titular y anotar sus primeros goles como xeneize. Simbólica fue su entrada en el descanso del SúperClásico de 1997 cuando sustituyó a Maradona en el último partido  de la carrera del pelusa.

 

Estrella del Mejor Boca de la Historia

A partir de entonces, Riquelme se puso el diez a la espalda y Carlos Bianchi tomó las riendas del mejor Boca de la historia. El enganche lideró un ciclo glorioso de los bosteros que en 6 años ganaron 3 torneos nacionales y otros 3 internacionales. El dominio xeneize comenzó al ganar el torneo apertura de 1998 y el clausura de ese mismo año. Entre ambos campeonatos Boca permaneció 40 partidos sin perder rompiendo un récord que aún sigue vigente.

Riquelme debutó con la selección Argentina absoluta con 18 años y fue convocado por Marcelo Bielsa para la Copa América de 1999 disputada en Paraguay. El jugador de Boca jugó todos los partidos de titular pero regresó antes de tiempo tras caer ante Brasil en cuartos de final.

Después de reconquistar el fútbol argentino, el objetivo de Boca para el año 2000 era volver a ganar la Copa Libertadores. Tras eliminar al Nacional de Quito en octavos, Riquelme fue decisivo en el SúperClásico continental ante River.  Boca perdió 2-1 en el Monumental aunque el «10» anotaría un precioso gol de falta directa. En la Bombonera los xeneizes remontaron la eliminatoria al ganar 3-0 con goles del Chelo Delgado, Riquelme y Martín Palermo. Boca superó al América mexicano en semifinales (5-4 en el global) y acabó conquistando el título tras dos empates y una emocionante tanda de penaltis ante el Palmeiras. Boca ganaba la Libertadores, 22 años después.

 

Campeón Intercontinental ante el Real Madrid

Riquelme se enfrentó en Tokio al Real Madrid de los Galácticos en la lucha por el título de la Copa Intercontinental. Los xeneizes comenzaron más enchufados que los blancos y se adelantaron con dos goles de Palermo en los primeros 6 minutos. El segundo de ellos nació de las botas de Riquelme, que con un pase de 50 metros dejó en posición ventajosa a su compañero. Roberto Carlos recortó diferencias para los españoles pero Boca y Riquelme se encargaron de mantener la renta para proclamarse campeón del mundo.

A su regreso a Argentina, los xeneizes se aseguraron un nuevo título Apertura para concluir un año 2000 histórico con 3 títulos: Apertura, Libertadores y Copa Intercontinental. El triplete no quitó el hambre de títulos a Boca, que volvería a proclamarse campeón de la Copa Libertadores en 2001. Riquelme fue de nuevo el mejor jugador de su equipo, siendo decisivo en las dos últimas eliminatorias que se resolvieron en la tanda de penaltis.

El año terminó con una amarga derrota en la final de la Copa Intercontinental ante el Bayern de Munich y la confirmación de la marcha de Carlos Bianchi. Con la marcha del técnico se acababa un primer ciclo victorioso de Boca que también acabaría despidiéndose de su máxima figura.

La carrera de Riquelme necesitaba un impulso ya que con Argentina sufrió un frenazo al no contar para Bielsa, que le dejó fuera del Mundial de Corea y Japón (2002).

 

Fichaje por el FC Barcelona

Riquelme-Barcelona-2002Después de tres malas temporadas, el Barça necesitaba ilusionarse con la llegada de una estrella. Riquelme fichó por los culés a cambio de 13 millones de dólares y se convertía en la gran apuesta del presidente Joan Gaspart. Pese a su buen inicio, Riquelme tuvo dificultades para adaptarse al fútbol europeo y a los estrictos métodos del holandés Louis Van Gaal. El técnico tulipán dejó claro desde el principio que no había pedido su fichaje y le reclamó más disciplina y compromiso defensivo.

Los malos resultados del equipo acabaron con Van Gaal en la calle y con Riquelme tratando de encontrar su sitio con Radomir Antic al mando. El Barça cerró otra temporada sin títulos y Román acabó el curso marcando 6 goles y dando 11 asistencias en 42 partidos.

 

Idilio europeo en Villarreal

En la temporada 2003-2004 el Barcelona fichó a Ronaldinho Gaúcho y Riquelme es descartado por la nueva directiva al contar con 4 extrajeros en la plantilla. El club catalán pactó una cesión de dos años con el Villarreal, un pequeño club de Castellón en una ciudad de menos de 50 mil habitantes. Con la camiseta amarilla Riquelme recuperó la confianza y se reencontró con su mejor fútbol. En su primer año consiguió un 8º puesto en la Liga española y alcanzó las semifinales de la Copa de la UEFA. Con 13 y 15 asistencias, el 8 del Villarreal comenzó a enamorar a la afición del Madrigal.

La 2004-2005 se inició con la llegada al banquillo amarillo de Manuel Pellegrini y el fichaje del delantero uruguayo, Diego Forlán. La conexión de Riquelme con el charrúa fue total y el Villarreal completó un año histórico en el que ganó la Copa Intertoto y acabó tercero en el campeonato liguero. El argentino fue el máximo asistente con 10 pases de gol, mientras que Forlán anotó 25 tantos que le sirvieron para ganar la Bota de Oro.

El tercer puesto posibilitó al Villarreal debutar en la Champions League 2005-2006. El submarino eliminó al Everton en la fase previa y lideró un grupo conformado por Manchester United, Lille y Benfica. En las eliminatorias consiguió «cargarse» al Glasgow Rangers e Inter de Milán para llegar a unas históricas semifinales frente al Arsenal de Wenger. Los de Londres ganaron 1-0 en Highbury pero sufrieron en su visita al Madrigal. El Villarreal generó ocasiones de sobra para igualar el partido pero no estuvo fino de cara a gol. Riquelme tuvo la mejor oportunidad para empatar el partido pero el argentino falló uno de los pocos penaltis de su carrera aquella noche.

 

Mundial Alemania 2006

En la selección no contó para Bielsa hasta que tras perder la final de la Copa América 2004 fue relevado del cargo. Con Pekerman, Riquelme comenzó a liderar a la albiceleste rumbo al Mundial de Alemania (2006) y participó en el subcampeonato de Argentina en la Copa Confederaciones. En su primer campeonato del mundo regaló 5 asistencias de gol pero se despidió en cuartos tras una polémica sustitución de Pekerman, que desencadenó el empate de Alemania y la eliminación de Argentina en los penaltis. Riquelme también recibió muchas críticas y decidió renunciar a la selección para evitar más disgustos a su madre (hospitalizada en dos ocasiones).

 

Regreso triunfal a Boca Juniors

Riquelme regresa a Boca JuniorsDespués de aquellas decepciones terminó el idilio de Riquelme en Villarreal. El argentino tuvo una disputa con el presidente Fernando Roig por el regreso de las vacaciones navideñas y acabó siendo apartado por el club. El presidente de Boca, Mauricio Macri, ofreció una solución al conflicto proponiendo una cesión hasta el 30 de junio de 2007. Los xeneizes se hicieron cargo de su salario y el hijo pródigo regresaba a la Bombonera. Su etapa en Villarreal se cerró tras jugar 144 partidos, marcar 44 goles y dar 59 asistencias.

Desde su vuelta Riquelme se convirtió en el líder de Boca siendo decisivo en la sexta Copa Libertadores conquistada por los bosteros. En octavos de final marcó 2 goles ante Vélez (uno de ellos olímpico), en cuartos anotó el primer tanto del partido de vuelta ante Libertad de Paraguay y en semifinales inició la remontada ante Deportivo Cucutá. Su actuación en la final sería aún más espectacular al marcar el segundo gol de la victoria por 3-0 ante Gremio en la Bombonera y hacer un doblete en Porto Alegre.

 

Regreso y adiós a la selección

Riquelme estaba en el mejor momento de su carrera y regresó a la selección para encarar la Copa América de 2007 celebrada en Venezuela. Anotó 5 goles en el torneo y comenzó a entenderse con Leo Messi para llevar a la albiceleste a la final. En Maracaibo perdieron 3-0 ante Brasil pero Riquelme pudo tomarse la revancha un año después en Pekín. Riquelme participó en los Juegos Olímpicos de 2008 como capitán colgándose la medalla de Oro.

Cuando terminó su cesión tuvo que regresar a Villarreal donde apenas contó para Pellegrini hasta que se le encontrase un nuevo destino. Finalmente Boca encontró la manera de abordar el fichaje en 2008 y se hizo con los derechos de Riquelme a cambio de 15 millones de dólares. Aquel traspaso sigue siendo el más caro pagado nunca por un club argentino.

Nada más regresar, ganó con Boca la Recopa Sudamericana y se proclamó campeón del Torneo Apertura de 2009. Ese mismo año Riquelme anunció su renuncia definitiva a la selección Argentina debido a sus diferencias personales con el seleccionador Diego Armando Maradona. El «10» se perdía el Mundial de Sudáfrica 2010 y ponía fin a una trayectoria con la albiceleste que se hizo demasiado corta. Con la absoluta solo diputó 82 partidos y marcó 26 goles jugando 2 Copas Américas y un solo Mundial. Un triste bagaje para una de las mayores leyendas del fútbol argentino.

 

Su adiós definitivo a Boca

Las siguientes campañas no fueron tan prolíficas en cuanto a títulos pero Riquelme siguió deleitando a sus aficionados, que impulsaron la creación de un estatua de su ídolo. Hubo que esperar hasta 2012 para ver como el 10 guiaba de nuevo a Boca a una final de la Libertadores. Esta vez los xeneizes perdieron ante Corinthians y Riquelme anunció tras el partido que no continuaría en el club.

Parecía que el jugador estaba lejos de la Bombonera pero la insistencia del club y el retorno de Bianchi al banquillo xeneize provocó su regreso en febrero de 2013. Ese año jugó 23 partidos y marcó 7 goles pero Boca decidió no renovarle por lo que jugó su último partido ante Lanús. Riquelme dejaba un legado de 11 títulos para Boca, incluyendo 3 Copas Libertadores y una Copa Intercontinental. En total jugó 388 partidos como xeneize donde marcó 92 goles y dio 153 asistencias.

 

Retirada en Argentinos Juniors

Riquelme terminó su carrera donde comenzó todo. Firmó por Argentinos Juniors para jugar en segunda y lograr un ascenso que devolvía al equipo al club a la máxima categoría. En la Paternal jugó 18 partidos e hizo 5 goles antes de anunciar su retirada definitiva del fútbol con 36 años en 2015. El balón decía adiós a las caricias de un fenómeno. Un futbolista que marcaba el ritmo del juego y que, hasta la fecha, es el último gran «10» del fútbol Mundial.

 

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