La Leyenda de Ruud Gullit

Si hubiera que elegir un jugador de los 80 para jugar en el fútbol actual, los entrenadores no dudarían en elegir a este monstruo. Un «todocampista» que comenzó jugando de líbero pero que acabó dominando el centro del campo y marcando goles como delantero.

Un jugador universal que no tenía posición en el campo pero era un portento físico capaz de superar a todos sus rivales en velocidad y definir con la sutileza de un fino estilista. Un futbolista único que marcó una época en los Países Bajos y que, gracias a su compromiso social, lucho contra el racismo a base de golazos.

Hoy, en Memorias del Fútbol os contamos la historia de Ruud Gullit, el «Tulipán Negro».

 

 

La Historia de Ruud Gullit; El Tulipán Negro

 

Sus inicios en el Haarlem

Ruud Dil Gullit nació el 1 de septiembre de 1962 en Ámsterdam, aunque por la procedencia de su padre, tenía raíces de Surinam. Desde muy corta edad, Gullit tenía claro que quería ser futbolista y cuando cumplió 13 años se presentó a las pruebas de la Academia del Ajax.

Tristemente para él, Gullit fue rechazado por el gran club de su ciudad, por lo que tuvo que esperar hasta los 16 años para firmar por un equipo profesional. El modesto Haarlem le recibió con los brazos abiertos y vio en él un proyecto de futbolista total.

Gullit era menor de edad pero ya medía 1,90 y corría 100 metros en menos de 11 segundos. Su capacidad atlética llamó la atención del entrenador del primer equipo, que le hizo debutar en Primera división con solo 16 años para batir un récord de precocidad en la élite del fútbol holandés.

 

Pareja de Cruyff en el Feyenoord

Aunque comenzó su carrera jugando como líbero, Gullit acabó jugando en todas las demarcaciones del campo hasta convertirse en un extremo goleador. Con el Harlem marcó 36 goles en 100 partidos y tras 3 temporadas se marchó en 1982 al Feyenoord de Rotterdam.

Allí coincidió con su ídolo Johan Cruyff, con quién ganaría un histórico doblete de Liga y Copa en 1984 y donde completaría 3 años destacados como centrocampista.

 

Goleador en el PSV Eindhoven

Después de jugar 103 partidos y marcar 41 goles con el Feyenoord, el «Tulipán Negro» firmó por el PSV Eindhoven en 1986. En el equipo de la Phillps Gullit explotó como goleador y se proclamó máximo goleador de la liga neerlandesa en su primera temporada.

En el PSV se confirmó con un futbolista total;  capaz de jugar como líbero, organizar el juego con cambios de orientación increíbles y desbordar a sus rivales por potencia y velocidad. En sus dos años en Eindhoven su rendimiento fue espectacular, ganando 2 ligas y marcando 53 goles en 75 partidos.

 

Estrella del Milan de Sacchi

Su gran rendimiento provocó que el Milan invirtiera una cifra récord de 18 millones de florines en su fichaje y Gullit desembarcó en Italia para marcar una época.

Allí coincidió con su compatriota Van Basten y con Arrigo Sacchi, y tras solo unos meses en San Siro, fue el ganador del Balón de Oro de año 1987. Gullit le dedicó el premio al Nelson Mandela y se preocupó por visibilizar el problema de racismo que existía en Sudáfrica.

Su personalidad era arrolladora fuera y dentro del campo, donde tras la lesión de Van Basten se sitió como delantero. En su primera temporada fue clave para ganar el Scudetto con 9 goles y ese mismo verano consiguió debutar en un gran torneo internacional con su selección.

 

Campeón de la Eurocopa (1988)

Países Bajos jugó la Eurocopa de 1988 como una de las favoritas y Gullit ofreció un rendimiento colosal a lo largo del torneo. El «rastas» marcó el primer gol de la final ante la URSS y, tras el golazo de volea de Van Basten, levantó como capitán el trofeo que la historia le debía a su país.

 

Bicampeón de la Copa de Europa (1989 u 1990)

La temporada siguiente Gullit se consagró con el Milan en la Copa Europa. Los rossoneri machacaron al Real Madrid en semifinales y al Steaua Bucarest en la final. Gullit fue duda hasta última hora por una lesión de rodilla pero acabó siendo titular y marcando dos decisivos goles.

Tras ser campeón de Europa, Gullit tuvo que operarse el menisco de la rodilla derecha hasta en 3 ocasiones y se perdió toda la temporada viendo como el Milan ganaba su segunda orejona consecutiva.

 

Mundial Italia 1990

El Tulipán Negro daba por imposible llegar a jugar el Mundial de Italia 90, pero tras un sprint final en su recuperación fue convocado para jugar su primera y única Copa del Mundo. Gullit jugó cuatro partidos y anotó un gol frente a Irlanda pero Países Bajos fue eliminado por Alemania en octavos de final.

2 años más tarde, Gullit jugó la Eurocopa de Suecia con Países Bajos llegando hasta semifinales y, después de varios encontronazos con el seleccionador Dick Advocaat, decidió abandonar la selección a pocas semanas de la Copa del Mundo de 1994.

Tras 13 años de carrera internacional, 66 partidos jugados y 17 goles anotados con la camiseta oranje, el nombre de Ruud Gullit quedaba grabado como uno de los mejores jugadores de la historia de los Países Bajos.

 

Despedida de Milan y revancha en la Sampdoria

Gullit jugó 3 años más en Milan en los que ganó 2 ligas y 2 Supercopas de Italia pero con la llegada de Capello y sus percances físicos acabó perdiendo protagonismo en el equipo. El técnico italiano le dejó fuera de la convocatoria en la final de la Copa de Europa de 1993 frente al Marsella y el Tulipán Negro hizo las maletas.

La 93-94 jugó como cedido en la Sampdoria, donde ganó la Copa de Italia y resucitó su vena goleadora. En el partido ante el Milan se vengó de Capello marcando el gol de la remontada ante su ex-equipo y tras retornar a San Siro durante media temporada regresó a Génova para finalizar su etapa en Italia.

Gullit marcó 25 goles en 53 partidos con la Sampdoria pero donde dejó su marca como Leyenda fue en Milán. Las gradas de San Siro disfrutaron de su fútbol durante 171 partidos y celebraron 56 goles del Tulipán negro, que como rossoneri conquistó 3 Ligas, 2 Copas de Europa, 1 Copa Intercontinental, 1 Supercopa de Europa y 2 Supercopas de Italia.

 

Jugador-Entrenador del Chelsea

Con 33 años recién cumplidos, Gullit quiso terminar su carrera en Inglaterra y fichó por el Chelsea en 1995. Con un físico cada vez más mermado, le costó adaptarse a la Premier pero completó una gran temporada en la que jugó 40 partidos y marcó 6 goles.

Gullit se sentía feliz jugando en Londres pero tras la marcha de Glenn Hoddle a la selección inglesa sla directiva le propuso que tomase el mando del banquillo como jugador-entrenador.

En su primera temporada como técnico se alineó en 11 partidos y acabó la temporada ganando la FA Cup. En 1998 jugó sus últimos partidos con la camiseta blue completando una trayectoria de 3 años en los que jugó 63 partidos y marcó 7 goles.

Como técnico fue cesado a mitad de temporada y años mas tarde seguiría con su carrera en los banquillos sin demasiado éxito. Actualmente y desde hace varios años se gana la vida como analista televisivo e incluso como presentador, dejando claro que Ruud Gullit siempre ha sido más que un futbolista.

A lo largo de toda su carrera el holandés jugó 641 partidos y marcó 236 goles, siendo uno de los mejores centrocampistas de la historia del fútbol.

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