Roberto Baggio: Il Divino Codino

Italia es un país donde históricamente ha predominado el fútbol defensivo pero que también ha formado a los tricuartistas más talentosos. Hoy recordaremos a uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol italiano, un genio bohemio que sobresalía sobre todo los demás y que con sus regates, arrancadas, goles y asistencias se convirtió en una Leyenda del Calcio.  Hoy, en Memorias del Fútbol, conocemos la Historia de Roberto Baggio.

 

Biografía de Roberto Baggio: Il Divino Codino de Italia

 

Los inicios de Roberto Baggio

Roberto Baggio nació el 18 de febrero de 1967 en la provincia de Vicenza, donde comenzó a jugar al fútbol en el equipo de la ciudad. Su precoz talento no pasó inadvertido en el equipo biancorosso, con el que debutó con solo 15 años como profesional.

A base de goles y jugadas fuera de lo común Baggio guio al Vicenza a lo lograr el ascenso a la Serie B pero, en un desafortunado lance del último partido, el media punta se lesionó gravemente de la rodilla derecha.

 

Consagración de la Fiorentina

La Fiorentina ya había cerrado el fichaje del Baggio, aunque la joven promesa se pasó un año en blanco hasta que pudo debutar con la camiseta viola. El jugador reapareció en 1986 pero después  de jugar 5 partidos, se rompió los ligamentos de la otra rodilla perdiéndose toda la temporada.

Su largo letargo le hizo acercarse a la religión budista y tras recuperar 12 kilos de masa muscular, Baggio retornó 1987 y anotó su primer gol con la Fiore ante el Napoli de Maradona. La siguiente campaña Roberto Baggio mostró todo su talento y con sus goles y pinceladas de calidad consigue enamorar a las gradas del Artemio Franchi.

 

Polémico traspaso a la Juventus

Entre 1988 y 1990 Baggio desata todo su potencial, marca 43 goles y conduce a la Fiorentina a una histórica final de la Copa de la UEFA. El conjunto toscano cayó derrotado por la Juventus de Turín, que además de arrebatarles el título les robaría a su mayor tesoro.

Aprovechando los problemas económicos de la Fiorentina, la Juventus ficha a Baggio por 10 millones de euros. La estrella viola se marchaba contra su voluntad al eterno rival y aunque el dinero recibido salvaba a la Fiore de la ruina, los aficionados toscanos mostraron su indignación provocando altercados y protestas contra la directiva del club.

 

Mundial de Italia 1990

Ese mismo verano de 1990, Italia acogía la Copa del Mundo y Roberto Baggio llegaba como una de las grandes promesas de la azzurra. El habilidoso atacante comenzó como suplente pero en su primer partido como titular marcó uno de los mejores goles del torneo ante Checoslovaquia.

Vicini también le dejó en el banquillo en semifinales ante Argentina pero tras el triunfo de la albiceleste Baggio se despidió del torneo con otro bonito tanto en el partido por el tercer puesto.

 

Estrella de la Vecchia Signora

Baggio aterrizó en Turín como el fichaje más caro de la historia y portando el número «10» de Michel Platini.

En su primera temporada Baggio marca 28 goles en 47 partidos y, aunque demuestra su categoría, causa cierto recelo en la afición bianconera tras su regreso a Florencia, donde se niega a tirar un penalti y recoge una bufanda de su ex-equipo.

Tras una primera campaña sin títulos y fuera de puestos europeos, el Divino explota todo su potencial con la llegada de Trappatoni al banquillo de la Juve. Con goles y jugadas de fantasía, Baggio conquista el corazón de la afición de la Vecchia Signora y, con su legendaria coleta guía la Juventus al segundo puesto de la tabla.

Para la temporada 92-93 Baggio ya era el capitán del equipo y con el brazalete a cuestas se consagró como el Mejor Fútbolista del Planeta. Su calidad y alta definición hicieron que alcanzase su mejor marca goleadora con 30 goles en toda la temporada y, aunque volvió a quedar por detrás del Milan en Italia, fue el gran culpable de que la Juve se proclamase campeona de la Copa de la UEFA.

Su excelsa campaña provocó el reconocimiento de todo el fútbol europeo y a finales de 1993, Roberto Baggio fue nombrado mejor jugador del año y recibió el deseado Balón de Oro.

En la temporada siguiente Baggio volvió a rendir a gran nivel jugando como segundo delantero pero la Juve volvió a quedar a rebufo del poderoso Milan de Capello. Con el Mundial de Estados Unidos a la vista, Baggio tuvo que ser operado del menisco en el mes de marzo pero consiguió llegar a la que sería la cita más importante de toda su carrera.

mundial estados unidos 1994 baggio finalItalia inició la Copa del Mundo con malas sensaciones tras perder ante Irlanda y para colmo la relación entre Arrigo Sacchi y Baggio explotó con su sustitución en la primera parte ante Noruega.

Pese al roce de egos Italia se clasificó a octavos de final como tercera de grupo y ante Nigeria la coleta del Divino salvó a la azzurra tras marcar el gol del empate en el último suspiro. Otro gol de Baggio en el tiempo extra metía a Italia en cuartos, donde el crack transalpino volvió a ser letal para eliminar a España.

El genio italiano anotó otros doblete en semifinales ante Bulgaria pero se tuvo que retirar antes de tiempo por unas molestias que ponían en riesgo su participación en la final.

Ligeramente mermado, Roberto Baggio no falló a la gran cita frente a Brasil pero estuvo desasistido en un partido que acabó sin goles y que se decidiría en la tanda de penaltis.

A pesar de ser un especialista, la estrella de la azzurra falló el último lanzamiento e Italia perdía la oportunidad de ganar el Tetracampeonato del Mundo.

Incomprendido por los técnicos

Tras el doloroso desenlace del Mundial, las lesiones comenzaron a castigar a Baggio, que fue perdiendo protagonismo con la incipiente aparición Alessandro Del Piero. El Divino conquista su primer Scudetto pero el técnico Marcelo Lippi le comunica que debe abandonar el equipo para la próxima campaña.

Fichaje por el Milan

En la 95-96 Roberto Baggio aterriza en Milan para defender los colores rossoneros y, aunque también choca con los estrictos métodos de Fabio Capello, el atacante se convierte en una pieza importante para conquistar otro Scudetto.

Los años comienzan a pesar para el Divino y Arrigo Sacchi le excluye de la Eurocopa de Inglaterra. En la campaña siguiente, con Tabárez en el banquillo, el Milan entra catarsis y, tras el despido del uruguayo y la contratación de Sacchi, la tensión entre Baggio y el técnico termina saltando por los aires.

 

Idilio en Bolonia

En 1997 y con 30 años, Baggio firmó por el modesto Bolonia para despertar de su letargo. Sin la rigidez táctica de los grandes, el Divino desató toda su clase en el Renato dall´Ara y con 22 tantos en 30 partidos, enamoró a todo el país que clamaba por su retorno a la selección.

Baggio se ganó su convocatoria para el Mundial de Francia 1998, donde jugó 4 partidos y marcó 2 goles en un torneo donde Italia se despidió en cuartos frente a los futuros campeones.

 

Inter de Milán

Para el recuerdo quedará su partido en la Liga de Campeones ante el Real Madrid, donde Baggio entró a falta de 22 minutos y anotó un doblete decisivo ante el vigente Campeón de Europa.

Pese a su gran plantilla los neroazzurros acaban la temporada octavos y sin títulos por lo que Moratti recurre a la figura de Marcelo Lippi para su próximo proyecto.

Con el técnico que le echó de la Juventus, Baggio comenzó a perder protagonismo y su marcha se hizo inevitable.

Su idilio en Brescia

En la temporada 2000-2001 Roberto Baggio fichó por el Brescia para jugar los últimos años de su carrera. A las ordenes de Carlo Mazzone, el Divino volvió a desatar toda su magia y sobreponiéndose a las lesiones, marca 10 goles y da 10 asistencias para elevar al modesto equipo lombardo a la séptima plaza y clasificarlo para la Copa de la UEFA.

Con el Mundial de Corea y Japón en el punto de mira, Baggio inicia el curso 2001-2002 anotando 8 goles en las primeras 9 jornadas pero, cuando parecía que su retorno a la Azzurra era inevitable, sufrió una rotura de ligamento cruzado en su rodilla izquierda.

Tras 4 meses fuera de los terrenos de juego, Baggio retornó para salvar al Brescia del descenso y ,aunque su sueño de jugar su cuarta Copa del Mundo se esfumaba, el atacante continuó jugando durante 2 temporadas para alcanzar la cifra de 200 goles en el Calcio.

 

¿Cuántos goles hizo Roberto Baggio?

El 28 de abril de 2004, Roberto Baggio jugó su último partido con la Azzurra en un amistoso con España, donde se pudo despedir de un país que le amaba. Baggio jugó 56 partidos como internacional y, con 27 goles, se retiró como quinto máximo goleador en la historia de la selección italiana.

El Divino también dejó un recuerdo imborrable en el Mario Rigamonti y en el Brescia decidió retirar la camiseta número 10 en su honor. Tras marcar 46 goles en 101 partidos con el equipo biancoblu , Baggio colgaba las botas jugando su último partido ante el Milan en San Siro.

El tricuartista italiano con más clase de la historia completaba una carrera inolvidable en la que marcó 318 goles en 699 partidos.

Sus dimes y diretes con sus entrenadores y las lesiones condicionaron su carrera pero su carácter y cualidades únicas le hicieron ganarse el cariño de todas sus aficiones. Y es que Roberto Baggio fue un futbolista que jugaba por y para la gente, un alma libre que con su divina coleta se convirtió en una Leyenda del Calcio.

 

La Película de Roberto Baggio

La película de Baggio se estrena el próximo 26 de mayo, a través de la plataforma de streaming Netflix. Este el tráiler del film que contará la historia y trayectoria del jugador durante su carrera.

 

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