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Published on: Leyendas

Eric Cantona: El Diablo Rojo del United

Eric Cantona fue uno de los mejores jugadores de los años noventa, aunque su fuerte carácter y personalidad frenaron su carrera como futbolista. Su talento en el campo se transformaba en una rebeldía incontrolable y sus valores humanos chocaban con lo que se suponía que debía ser una estrella del fútbol. Siempre fue políticamente incorrecto y tuvo que huir de Francia hasta Inglaterra, para dejar de ser un incomprendido. En Manchester se fusionó con un club que, como él, quería resurgir de sus cenizas y en donde Cantona se convirtió en el Rey del Teatro de los Sueños.

Prepárate para conocer la historia de L'enfant terrible, un genio con mucho genio que se convirtió en el Diablo Rojo del United y el futbolista más rebelde de la historia.

 

CANTONA: El futbolista más rebelde del mundo

 

Auxerre (1983-1988)

Éric Cantona nació el 24 de Mayo de 1966 en la ciudad francesa de Marsella y se crio en una familia gitana de orígenes italianos y españoles. En el barrio de Caillols comenzó a jugar al fútbol y con 14 años estuvo a punto de firmar por el Niza, aunque finalmente fue el Auxerre quien se hizo con su fichaje. Con 16 años comenzó a jugar con el filial y en 1983 debutó con el primer equipo. En 1986 y ante la falta de minutos se fue cedido al Martigues.

Sus buenas actuaciones en  la segunda división francesa le hicieron firmar un contrato profesional con el Auxerre, con el que firmó su primera gran temporada en la 86-87. El joven de 21 años se destapó como el máximo goleador del equipo anotando 17 goles en 40 partidos. En el verano del 87 debutó con la selección francesa y marcó su primer gol en un amistoso frente a Alemania.

Cantona fue la estrella de Francia en el Europeo Sub 21 conquistado por la selección gala y parecía encaminado a ser el nuevo talento del fútbol francés. Sin embargo su mal genio comenzó a pasarle factura. En la 87-88 marcó otros 10 goles, pero le propinó un puñetazo a su compañero Martini y protagonizó una violenta entrada que le costó tres meses de suspensión.

 

Olympique Marsella (1988-1989)

La rebeldía del futbolista hizo que pidiese el traspaso a un club con mayores aspiraciones y en 1988 fue traspasado al Olympique de Marsella. Cantona se incorporaba al club de su ciudad natal y el Olimpique invirtió 22 millones de francos en su fichaje, una cantidad récord para la época.

El delantero galo disfrutaba jugando en el equipo de su infancia pero a los pocas semanas su polémico carácter volvió a traicionarle. El seleccionador Henri Michel no le convocó para la selección francesa y Eric Cantona explotó llamándolo "Saco de mierda". La federación gala lo sancionó con un año de suspensión y en enero de 1989 el "Enfant terrible" la lio con el Olympique. Enfadado con su técnico por una sustitución en un amistoso, Cantona tiró la camiseta del Marsella al suelo y el club le impuso otro sanción disciplinaria.

 

Burdeos y Montpellier (1989-1990)

El episodio terminó con la cesión de Cantona al Girondins de Burdeos, donde acabó el curso marcando 6 goles en 11 partidos. En 1989 se produjo el retorno de Cantona a la selección francesa, donde Platini confiaba en domar su carácter y aprovechar su talento. En cambio el Marsella no cuenta con el delantero, al que decide ceder por una temporada al Montpellier. Allí Cantona firma un año magnífico, convirtiendo 14 goles en 39 partidos, formando un tándem exquisito con el colombiano Carlos Valderrama y culminando la campaña con el título de la Copa de Francia.

 

Retorno a Marsella (1990-1991)

Su gran rendimiento le permitió volver a Marsella donde el nuevo técnico, Franz Beckenbauer, se convirtió en su principal valedor. Cantona respondió con goles y, como en la selección francesa,  formó una delantera letal con su compatriota Jean-Pierre Papin. Cuando más asentado parecía sufrió una lesión y la llegada al banquillo de Raymond Goethals le terminó de apartar del once inicial. El técnico belga cambió el sistema para jugar con un solo punta y su equipo ganó la liga sin que él se sintiese protagonista.

Cantona no jugó ni un solo minuto en la final de la Copa de Francia ni en la finalísima de la Copa de Europa que el Estrella Roja le ganó al Marsella, por lo que Cantona solicitó al presidente su salida del club.

 

Amago de retirada y salida de Francia (1991-1992)

El Marsella terminó traspasándolo a final de temporada y el modesto Nimes fue el que apostó por él pagando un valor actual de 1,5 millones de euros. Sin embargo el rendimiento de Cantona no fue el esperado. El delantero solo marcó 2 goles de penalti en 17 partidos y su talento fue insuficiente para evitar que el equipo cayese a los puestos de descenso.

Las criticas hacía el Éric no se hicieron esperar y la tensión hizo que el genio del genio marsellés volviese a explotar. En un partido contra el Saint-Étienne fue expulsado por pegar un balonazo al árbitro y, tras ser sancionado con cuatro partidos, explotó llamando idiotas a los miembros del comité de disciplina.

Su reacción le supuso dos meses de suspensión y, herido en su orgullo, Cantona anunció su retirada con solo 25 años para dedicarse al mundo de la pintura.

 

Leeds (1992)

La decisión de Éric provoco una gran conmoción en Francia, donde Cantona seguía siendo indiscutible para la selección francesa. El seleccionador Michel Platini logró convencerle para que siguiese con su carrera en otro país, e intermedió para que saliese de Francia rumbo hacía a Inglaterra.

En enero de 1992 concertó una prueba con el Sheffield Wednesday, llegando a disputar un partido de fútbol indoor con la camiseta de los Búhos. Sin embargo el técnico Trevor Francis desestimó su fichaje por considerarlo demasiado caro y Cantona acabó firmando por el Leeds United. Los Whites pagaron 900.000 libras de traspaso al Nimes y el delantero francés debutó el 8 de febrero en la First Division.

Cantona jugó 15 partidos en la segunda vuelta del campeonato y su participación resultó fundamental para que Leeds lograse el título de Liga de forma inesperada.

 

Eurocopa de Suecia

Después de convertirse en el nuevo ídolo de Elland Road, Cantona fue convocado para la fase final de la Eurocopa de 1992. Francia acabó cayendo en la fase de grupos ante Suecia y Dinamarca, que a la postre se convirtió en el sorprendente campeón.

 

Manchester United (1992-1997)

Tras aquel fracaso, Cantona regresó a Inglaterra y completó uno de los mejores partidos de su carrera al marcar 3 goles en la Charity Shield. El Leeds conquistó el título tras imponerse por 4-3 al Liverpool y el delantero francés alcanzó el mejor momento de su carrera deportiva. Una semana más tarde anotó otro hat-trick frente al Tottenham Hotspur y en sus primeros 20 partidos de la temporada, logró marcar 13 tantos convirtiéndose en uno de los mejores jugadores de la recién creada Premier League.

En el mes de noviembre el Manchester United perdió al delantero Dion Dublin por una grave lesión y los Diablos Rojos se lanzaron al mercado para fichar a Cantona. El entrenador del Leeds, Howard Wilkinson, aceptó el traspaso debido al inestable carácter del jugador y, tras desembolsar 1,2 millones de libras, el Demonio francés llegaba al Teatro de los Sueños.

Cantona debutó con los Diablos Rojos en el derby de Manchester y desde el primer momento brilló con luz propia. Alex Ferguson sacó partido de todo su talento y gracias a sus 9 goles en 22 partidos, ayudó al United a conquistar el campeonato de Liga después 26 años de espera.

 

Fuera del Mundial 1994

En la 93-94 Cantona siguió liderando al Manchester United, pero antes de terminar el año el francés viviría una de las mayores decepciones de su carrera. Francia se jugaba la clasificación al Mundial de Estados Unidos frente a Bulgaria en el Parque de los Príncipes. Los galos se adelantaron en el marcador con un gol de Cantona, pero de forma totalmente inesperada, los búlgaros remontaron con un gol de Kostadinov en el último minuto que dejaba a Francia fuera de la Copa del Mundo.

 

"The King" del United

A la decepción mundialista se unió la eliminación del United en la Champions, donde cayó por sorpresa ante el Galatasaray turco. Sin embargo el rendimiento del crack francés en Inglaterra fue sublime, conquistando tres títulos y convirtiéndose en el Jugador de la temporada. Premiado con el Balón de Bronce de 1993, Cantona levantó otra Charity Shield, ganó su primera FA Cup y logró un récord personal al marcar 18 goles en la Liga. Los de Ferguson conquistaban su segunda Premier consecutiva y Éric se ganó el apodo de "El Rey" del Teatro de los Sueños.

Los aficionados mancunianos disfrutaban del talento y la competitividad del crack francés, que con el "7" a la espalda se convirtió en el símbolo de un equipo de época. En el mercado de verano Madrid y Barcelona se interesaron por su fichaje, pero Ferguson y el United se negaron a negociar por su nueva estrella.

 

Mejores jugadas y goles de Cantona

 

 

Patada de "kung fu" y sanción ejemplar (1995)

Cantona había encontrado su sitio y apaciguado su carácter, hasta que el 25 de enero de 1995 es expulsado y, de camino a los vestuarios, lanza una patada y varios puñetazos a un aficionado del Crystal Palace.

El jugador fue sancionado con 8 meses de inhabilitación y 2 semanas de cárcel, aunque no acabó en prisión a cambio de cumplir 120 horas de servicios comunitarios. Cantona acató con la sanción con una misteriosa frase "Cuando las gaviotas siguen al pesquero es porque piensan que les van a lanzar sardinas al mar" y años más tarde describió aquella agresión como "el mejor momento de su carrera".

 

Apartado de la selección francesa

Aquella sanción supondría un punto de inflexión en su carrera, ya que el seleccionador francés Aimé Jaquet le apartó de la selección de forma indefinida. Con ese triste final, Eric finalizaba su presencia internacional con Les Bleus, con los que jugó 45 partidos y anotó 20 goles. Durante sus 9 años en el combinado galo, Cantona solo pudo disputar un torneo de prestigio y se quedaría con la espina de no jugar ningún Mundial.

 

Retorno y Doblete (1995-1996)

Con la baja del francés, el United no pudo revalidar el título de Liga y quedó segundo a un solo punto del Blackburn Rovers.  Cantona regresó a los terrenos de juego en octubre de 1995 y lideró a United en pleno relevo generacional. La Generación del 92 ascendió con fuerza y canteranos como los hermanos Neville, Nicky Butt, Paul Scholes, Ryan Gyggs o David Beckham se consolidaron en el primer equipo. Los 14 goles de Cantona ayudaron a los Diablos Rojos a recuperar el trono de la Premier y, otro gol de "The King" frente al Liverpool, sirvió para que el United firmase otro doblete de Liga y Copa.

 

El épico comercial de Nike y Cantona (1996)

 

Retirada en lo más alto

En la campaña 96-97 Cantona bajó su rendimiento goleador, aunque dejó destellos de su magia marcando uno de sus goles más recordados y en el dejó una icónica celebración. Cantona se convirtió en una estrella mediática y tras protagonizar uno de los comerciales más famosos de la historia, levantó su cuarta Premier en cinco años con los Diablos Rojos.

Por primera vez en ese lustro, el United alcanzó las semifinales de la Champions, pero los ingleses acabaron siendo eliminados a manos de un Borussia Dortmund que acabaría conquistando la orejona.

Poco después y a escasos días de cumplir 31 años, Cantona anunció de forma sorprendente su retirada del fútbol: "He sido un profesional durante 13 años y es demasiado tiempo. Siempre he meditado retirarme cuando estuviera en lo más alto, y con el Manchester United he llegado a la cima de mi carrera".

La llegada del francés a Manchester supuso un cambio de ciclo para el United, que dio inicio a la época más dorada de su historia. Con la camiseta de los Diablos Rojos, Cantona jugó 185 partidos, marcó 82 goles y levantó 9 títulos. En el total de su carrera ganó 14 trofeos, rozó los 500 partidos (495) y los 200 goles anotados (185).

 

Actor de lujo

Después de su periplo futbolístico Cantona inició su carrera como actor, jugó al fútbol playa y rodó películas y anuncios de éxito. Su enigmática personalidad sigue sin dejar indiferente a nadie y en agosto de 2019 protagonizó otro desconcertante discurso en la gala de la UEFA que dejó boquiabiertos al mundo del fútbol. El genio francés nos deleitó con la magia de su fútbol y un imprevisible carácter, pero sobre todo nos permitió conocer un carisma único que se despedía como uno de los futbolistas más rebeldes de la historia.

 

Frases célebres

"El fútbol es como hacer el amor. Si no puedes aguantar 90 minutos como yo, no ganas"

"Yo soy Dios" y "¿Mi mejor momento? Cuando le di la patada a aquel hooligan"

Una vez le preguntaron quién era el mejor jugador francés de la historia, si Zidane o Platini. Respondió: "Ninguno, soy yo"

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