La practicidad del PSV Eindhoven (1988)

Copa de Europa 1987-1988

La edición de la Copa de Europa 1987-1988 terminó por cerrar la trilogía de sorprendentes campeones en el máximo torneo continental. Después del triunfo del Steaua en el 86 y del Oporto en el 87, la edición del 1988 nos depararía otro increíble desenlace.

El PSV Eindhoven holandés ganaría su primer trofeo continental con un equipo sólido, forjado a base de trabajo, sacrificio y un juego muy práctico. El técnico Guus Hiddink conformó un equipo formado por jóvenes promesas entre los que destacaban: Ronald Koeman, Gerarld Vanenbung o los veteranos Eric Gerets, Willy Van der Kerkhof y el portero Hans Van Breukelen.

 

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El equipo patrocinado por Phillips venía de ganar dos ligas consecutivas pero, tras el traspaso del por entonces Balón de Oro Ruud Gullit, parecía haberse debilitado. Con los 8 millones de euros que el Milan pagó por el delantero, el PSV firmó a los prometedores atacantes Gillhaus y Kieft y reforzó el centro del campo con la llegada de Linskens y Lerby.

Los holandeses comenzaron la competición con un duro enfrentamiento ante el Galatasaray. En la ida celebrada en Eindhoven, el PSV se impuso por 3-0 con los goles de Gillhaus, Koeman y Koot que anotaría en el minuto 90 un gol que valdría oro. Los turcos estuvieron cerca de remontar en Estambul, donde iban ganando 2-0 antes del descanso. Pero los otomanos no fueron capaces de marcar más goles y el PSV pasaba a la siguiente ronda.

Más cómodo fue el cruce de octavos de final ante el Rapid de Viena en el que los tulipanes ganaron 1-2 en Austria y 2-0 en Holanda. Ya en cuartos, el PSV se topó con el Girondins de Burdeos al que eliminó gracias al valor doble de los goles en campo contrario. José Touré adelantó a los franceses en Francia pero Kieft anotó el empate a uno con el que terminó el partido de ida. Ninguno de los dos equipos fue capaz de marcar en Eindhoven por lo que los de Hiddink se plantaban en semifinales.

 

La gran frustración de la Quinta del Buitre

Allí se encontraría con el Real Madrid de la Quinta, que había llegado a semifinales tras eliminar a 3 de los candidatos al título. En dieciseisavos superó el hándicap de jugar a puerta cerrada frente al Nápoles de Maradona, al que derrotó por 2-0 con los goles de Míchel y Tendillo. En San Paolo, Franchini adelantó a los italianos pero Butragueño apagó el amago de remontada anotando el empate antes del descanso.

En octavos de final el escollo blanco era el Oporto, que aunque ya no contaba con Futre, seguía siendo el vigente campeón. El Bernabéu cumplía su último partido de sanción por lo que los merengues recibieron a los lusos en estadio valenciano de Mestalla. Madjer puso por encima al Oporto pero el Madrid le dio la vuelta al marcador en los últimos 7 minutos con los goles de Hugo Sánchez y Manolo Sanchís.

En Das Antas el Oporto también marcó primero con un golazo de libre directo de Sousa.  El Real Madrid estaba fuera de la competición pero el partido cambió con la entrada de Paco Llorente en la segunda parte. El extremo  resolvió el partido con dos apariciones en la banda izquierda que finalizó Míchel para dar el triunfo a los blancos (1-2).

En cuartos de final Real Madrid y Bayern Múnich volvían a cruzar sus caminos.  Los alemanes volvieron a barrer a los blancos y se pusieron 3-0 en solo 47 minutos. Los blancos reaccionaron a tiempo con los goles de Butragueño y Hugo Sánchez y llenaron un Bernabéu ansioso de remontada. Jankovic y Míchel culminaron una noche mágica para los madridistas que ya estaban a uno solo paso de la final.

El PSV llegaba a Madrid con piel de cordero y se temió lo peor cuando los locales marcaron nada más comenzar el partido. Hugo Sánchez transformó un penalti cometido por el mismo pero poco después, los holandeses marcarían el empate. Linskens remató en semifallo pero despistó a Buyo lo suficiente para que no pudiera evitar el gol. El tanto desconcertó a los blancos, que fueron incapaces de reponerse y llegarían a Eindhoven con la necesidad de anotar un gol.

En holanda el PSV tenía la baja de Koeman. El equipo español gozó de las mejores ocasiones pero fue incapaz de batir a un grandioso Van Breukelen. La Quinta del Buitre perdía su gran oportunidad de llegar a la final de la Copa de Europa mientras que el PSV, con otro gol fuera de casa, se presentaba en la final contra todo pronóstico.

 

PSV 1988: El peor Campeón de Europa de la Historia 

El otro finalista fue el Benfica de Antonio Oliveira , que resurgió de su letargo europeo para alcanzar la final de Suttutgart. El equipo lisboeta goleó al Partizán y eliminó por un solo gol de diferencia a Aarhus y Anderlecht. En semifinales se midió al Steaua de Gica Hagi, con el que empató 0-0 en Rumanía y al que pudo superar en el Estadio Da Luz por 2-0.  El doblete de Rui Aguas sirvió para que los lisboetas regresasen a una final tras 20 años de ausencia.

La Final: PSV Eindhoven – Benfica

PSV y Benfica protagonizaron un final decepcionante, en la que ambos equipos desarrollaron un juego demasiado estratégico. La baja de Diamantino limitó la creatividad de los portugueses que se preocuparon más por no encajar goles que de buscar la portería contraria.

El partido finalizó sin goles y el campeón de Europa se dilucidaría en la tanda de penaltis. Los 10 primeros lanzadores no fallaron y Janssen abría la muerte súbita poniendo por delante al PSV. Van Breukelen adivinó la intención de Antonio Veloso, acrecentando la Maldición de Guttmann y confirmando a los de Eindhoven como Campeones de Europa.

Los neerlandeses se alzaron con el triunfo sin haber ganado ninguno de sus últimos 5 partidos y con solo 3 victorias en toda la competición. Eso sí,  demostraron ser un equipo casi imbatible. Su solidez y eficacia les valió no solo para conquistar Europa, sino para convertirse en el tercer club que ganaba el mismo año el Triplete de Liga, Copa y Copa de Europa. 

 

La Final

25 de mayo de 1988, Neckarstation,  Sttutgart (Alemania). 70.000 espectadores.

PSV EINDHOVEN 0 (6)Van Breukelen, Gerets (capt), Nielsen, Koeman, Heintze, Van Aerie, Vanenburg, Linskens, Lerby , Kieft, Gillhaus (Janssen 107´). Entrenador: Guus Hiddink.

BENFICA 0 (5): Silvino, Veloso, Mozer, Dito, Alvaro, Elzo, Pacheco, Sheu (capt), Chiquinho, Magnus son (Hajiri 111´), Rui Aguas (Vando 57´) Elzo, Dito, Hajiri, Pacheco, Mozer. Entrenador: Antonio Oliveira.

Goles: Penaltis: Koeman, gol 1-0; Elzo, gol 1-1; Kieft, gol 2-1; Dito, gol 2-2; Nielsen, gol 3-2; Hajry, gol 3-3; Vanenburg, gol 4-3; pacheco, gol 4-4; Lerby, gol 5-4; Mozer, gol 5-5; Janssen, gol 6-5; Veloso, para el portero.

Árbitro: Luigi Agnolin (ITA).

 

 

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