Di Stéfano: El Fichaje que Cambió la Historia

Los inicios de Di Stéfano

Alfredo Di Stéfano Laulhé nació el 4 de julio de 1926 en Buenos Aires. El pibe creció en el Barrio de la Boca y al ser hijo de futbolista tuvo desde una edad temprana el gusto por el balonpié. Tras jugar en la calle y algunos clubes locales pronto le surgió la oportunidad de formar parte en las categorías inferiores de River Plate, donde años antes había jugado su papá.

El talento de Di Stéfano con el balón en los pies hizo que no pasase inadvertido por la cantera de La Banda y en 1945, a la edad de 17 años, debutó con el primer equipo. Alfredo quemaba etapas a toda velocidad pero vio como su progresión quedaba frenada por el histórico quinteto de delanteros que lidera el River de la época. Di Stéfano se marchó cedido en 1946 a Huracán, donde terminó por explotar como uno de los mayores talentos de la liga argentina.

En 1947 vuelve a River y se hace un hueco en el ataque de la «Máquina». Ese año se proclama campeón de liga y consigue ser el máximo goleador del torneo con 27 tantos. A los 20 ya había conseguido debutar con la selección Argentina y, comparado con uno de los aviones de la época, recibe el apodo de la «Saeta Rubia».

Pero su ascenso en Argentina se detiene por una huelga de futbolistas en 1949. Di Stéfano, junto a otros estrellas de la liga, se marcha a jugar a Colombia, donde con un poderoso respaldo económico se desarrolla un campeonato al margen de la FIFA.

Di Stéfano recala para Millonarios de Bogotá, gana cuatro campeonatos locales y juega en un equipo que es considerado como uno de los mejores del mundo. El 6 de marzo de 1952 Millonarios visita Chamartín para jugar un partido amistoso contra el Real Madrid, que celebraba sus bodas de oro. Los colombianos ganan por 2-4 y Di Stéfano se luce con 2 goles desatando el interés de Madrid y Barça.

 

La Historia de Alfredo Di Stéfano, la mayor Leyenda del Real Madrid

 

Di Stéfano, el fichaje de la discordia entre Real Madrid y Barcelona

El argentino aún tenía contrato en vigor con River pero jugaba para Millonarios, que es el equipo que le pagaba. Con los azules jugó 182 partidos y anotó 157 goles pero a finales de 1952, tras 3 años en Colombia y cansado de tanto viaje,  se declara en rebeldía para regresar a Argentina.

Es entonces cuando el Barcelona apuesta por el fichaje de Di Stéfano. Preocupados por la tuberculosis de su jugador estrella Ladislao Kubala, los catalanes se adelantan al Madrid y llegan a pacto con River de 87.000 dólares por su traspaso.

Di Stéfano llega a Barcelona el 24 de Mayo de 1953. Sin embargo la FIFA informa al club que el jugador no podrá jugar hasta que no se extinga su contrato con Millonarios, en 1954. Es entonces cuando aparece en escena el Real Madrid, que astutamente, llega a un acuerdo con el club colombiano por el traspaso del jugador y trata de negociar con River, que le remite su acuerdo con el Barcelona.

El Barça asume que es el propietario del jugador y se niega a negociar con Millonarios. Mientras, Di Stéfano permanece 3 meses sin poder jugar. Con 27 años, encerrado en un hotel de la Ciudad Condal y sin poder trabajar, el futbolista comienza a impacientarse y sopesa su regreso a Argentina e incluso medita la retirada.

La FIFA interviene para resolver el conflicto y el 15 de septiembre anuncia un fallo salomónico. Di Stéfano jugaría en el Real Madrid la temporada 53-54 y en el Barcelona la 54-55, alternando un año en cada club hasta 1957. Pero el Barça se niega a compartir al jugador y es la insistencia de Santiago Bernabéu en fichar a Di Stéfano la que termina por resolver el caso. El Madrid compra los derechos que el Barcelona había adquirido a River y Di Stéfano se convierte en jugador del blanco a todos los efectos.

Di Stéfano: El Mejor jugador de la Historia del Real Madrid

Después de 6 meses sin jugar y con cinco kilos de más, Di Stéfano debuta en septiembre y unos meses más tarde participa con dos goles en la victoria por 5-0 ante el Barcelona. Ese año marcó 27 goles en 28 partidos en una Liga que ganaría el Real Madrid tras 21 años de sequía. Su irrupción cambiaría la historia del Real Madrid, del fútbol español y del fútbol mundial.

Alfredo Di Stéfano se consolida junto a Pelé como el mejor jugador de su época. Teóricamente es delantero pero juega por todo el campo, defiende, recupera, organiza, asiste y finaliza como nadie. El estadio de Chamartín se queda pequeño para verle jugar y Bernabéu tiene que ampliar el estadio para llegar a los 100  mil espectadores.

El juego del argentino cautiva en España y en Europa, donde se convierte en el jugador referente de la recién creada Copa de Europa. Di Stéfano lidera a un Real Madrid que se proclama Pentacampeón de Europa, siendo máximo goleador en 3 ocasiones y anotando 6 goles en las finales.

Desde la llegada de la Saeta, además de las 5 Copas de Europa, el Real Madrid conquista 8 Ligas,  1 Copas del Generalísimo y 1 Copa Intercontinental en un  periodo de 11 temporadas. Obtuvo 5 premios Pichichi como máximo goleador y 2 Balones de Oro, que hubieran sido 3 consecutivos si las normas no hubieran impedido repetir ganador en 1958. France Football le recompensaría años más tarde cuando 1989 le entregó el Súper Balón de Oro.

Di Stéfano se adaptó a la perfección a la cultura española, se nacionalizó y jugó 37 partidos y anotó 23 goles como Internacional. Su único lunar fue que no pudo jugar ninguna Copa del Mundo, ya que se lesionó en vísperas del Mundial de Chile 62.

Di Stéfano Secuestrado en Caracas

El 26 de agosto de 1963, Di Stéfano vivió uno de los episodios más extraños en Venezuela, cuando antes de jugar un amistoso con el Real Madrid, fue secuestrado por miembros de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional del país sudamericano (FALN). Por suerte, nunca temió por su vida y fue puesto en libertad 72 horas después sin pedir ningún tipo de rescate.

Polémica marcha del Real Madrid

Después de aquel susto, Alfredo jugaría su última temporada en el Real Madrid en la 63-64. Di Stéfano ya era veterano y estaba a la gresca con Bernabéu por una renovación que nunca llegaría. Su último partido oficial con el equipo blanco lo jugaría el 27 de mayo de 1964 tras perder por 3-1 en la final de la Copa de Europa frente al Inter.

Retiro de Di Stéfano

Con 38 años se incorporó a la disciplina del Espanyol de Barcelona, donde jugaría 60 partidos y marcó 14 goles durante un par de temporadas. En 1966, con casi 40 años y tras anotar 694 goles en 898 partidos a lo largo de su carrera, la Saeta se despedía del fútbol y colgaba las botas.

Ya reconciliado con Bernabéu, Di Stéfano recibe un merecido homenaje el 7 de junio de 1967, donde jugó su último partido con el Real Madrid ante el Celtic de Glasgow. En el minuto 13 cedió el brazalete de capitán a Grosso y se llevó la última ovación del Bernabéu.

De blanco jugó 510 partidos y marcó 418 goles, siendo el máximo goleador de la historia del club hasta que fue superado en el siglo XXI por Raúl y Cristiano Ronaldo.

Pese a todo y para muchos, Di Stéfano sigue siendo el Mejor jugador de la Historia del Real Madrid.

Entrenador y Presidente de Honor

Tras retirarse del fútbol profesional, Di Stéfano se convirtió en un entrenador de prestigio durante 24 años. Dirigió a Elche, Boca Juniors, Valencia, Real Madrid, Rayo, Castellón y River Plate, siendo el único técnico en salir campeón con los dos grandes clubes de Argentina.

En 1991 dirigió su último partido como entrenador del Real Madrid y permaneció alejado del club hasta que en el año 2000 fue nombrado Presidente de Honor por Florentino Pérez. En 2006, el Madrid inauguró el estadio de su filial en la Ciudad Deportiva de Valdebebas al que le dio el nombre de Alfredo Di Stéfano.

De viejo disfrutó los últimos logros de su Madrid, al que vería jugar por última vez el 24 de mayo de 2014, en la noche de  la Décima. Después de volver a ver al Madrid campeón de Europa,  Don Alfredo se pudo morir tranquilo y apenas dos meses después se marchó para siempre a los 88 años de edad.

 

Las Mejores Frases de Alfredo Di Stéfano

Don Alfredo fue un mágnifico futbolista y entrenador pero a lo largo de su vida también tuvo tiempo para dejar frases célebres que pasaron a la historia:

«Un 0-0 es como un domingo sin sol».

«Jugamos como nunca y perdimos como siempre».

«El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto».

«Ningún jugador es tan bueno como todos juntos».

«Las finales no se juegan, se ganan».

«Me retiré a los 40 años porque mis hijas un día me miraron y me dijeron: ‘Papá, calvo y con pantalones cortos, no quedas bien'».

«Marcar goles es como hacer el amor, todo el mundo sabe cómo se hace, pero ninguno lo hace como yo».

«Se juega mejor con once, y si es con doce, mejor».

“Puskas manejaba la bola con la pierna izquierda, mejor que yo con la mano”

“Ser segundo es ser el primero de los últimos. No vale de nada hacer 200 goles si quedas segundo”.

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