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Published on: 1980-1990

René Higuita: El Portero más Loco de la Historia

Hay jugadores que trascienden a su juego en las canchas y que se convierten en auténticas leyendas que cambian la historia del fútbol. La figura de René Higuita se forjó en una época donde los porteros solo se dedicaban a parar, pero con su osadía y particular estilo, se encargó de que el juego de los guardametas aportase algo más. Al "loco" Higuita se le recordará por su característica cabellera larga y su uniforme colorido, pero lo que más destacaba de su juego era su capacidad para jugar como un «líbero», saliendo de la portería con conducciones temrarias y revolucionando la posición de los guardametas hasta cambiar las reglas del juego. Y es que René era un portero único, capaz de hacer paradas increíbles, cargarla a lo grande e incluso ponerle nombre a una de las paradas más famosas de la historia.

Prepárate para conocer al portero que cambió la historia del fútbol, un demente con guantes y uno de los cancerberos más goleadores de la historia. Hoy, en Memorias del fútbol, revivimos la carrera del colombiano René Higuita.

 

René Higuita: " El portero más Loco de la Historia"

 

 

Los inicios de René Higuita

José René Higuita Zapata nació el 27 de agosto de 1966 en la ciudad de Medellín, Colombia. La infancia de René fue muy dura. Su madre murió muy joven y su padre le abandonó a su suerte cuando solo era un crío. Esto hizo que se criase con su abuela, a la que trataba de ayudar vendiendo periódicos a los vecinos de su barrio. Con esa desgraciada infancia, Higuita se distraía jugando al fútbol y vio en el deporte una oportunidad para prosperar en la vida.

En 1981 fue parte de la Selección de Antioquia sub-16 y, tras salir campeón nacional, fue convocado para el Sudamericano de Paraguay con la selección juvenil sub-19 de Colombia. René no pudo jugar por lesión, pero los ojeadores de Millonarios ya le tenían en su agenda para ficharlo. En el verano de 1985, Higuita iniciaba su carrera con solo 19 años y disputaría sus primeros 16 partidos como profesional.

En Millonarios solo perteneció una temporada, aunque dicen que fue la que marcó su carrera para siempre. Allí coincidio con el arquero argentino Alberto Vivalda, al que apodaban 'El Loco' por su osadía a la hora de abandonar el arco y regatear rivales. Tras un año completo entrenando con él, Higuita quedó fascinado con su juego y se inspiró para emularle en su juego.

En el verano de 1986 René firmó por Atlético Nacional, donde coincidió con Francisco Maturana, entrenador con el pasaría prácticamente toda su carrera y que entendió su juego desde el primer momento. El técnico colombiano confiaba mucho en él y le dio la confianza necesaria para que Higuita se convirtiese en el líbero del equipo. Sus arrancadas hacía el centro del campo comenzaron a hacerse famosas e Higuita se convirtió rápidamente en una figura del país. El portero se ganó el apodo de 'El Loco' y durante sus cinco temporadas en Nacional también se confirmó como un consagrado goleador, marcando 21 goles y siendo un especialista en los tiros libres y lanzamientos de penalti.

 

Campeón de la Copa Libertadores

René Higuita ya era un ídolo en Colombia y pasó a convertirse en un mito el 31 de mayo de 1989. Aquella noche el Atlético Nacional se coronó campeón de la Copa Libertadores e Higuita se consagró como el héroe de la noche tras detener cuatro penaltis y marcar un gol para decidir el trofeo.

 

Mundial Italia 90

Tras ese torneo, Higuita se dio a conocer a nivel internacional y consiguió ser clave en el hito de devolver a Colombia a una Copa Mundial. Los 'cafeteros' llegaban al Mundial de Italia 90 tras 28 años de ausencia y lo hacía con ganas de hacerse notar. La selección de Maturana practicaba un fútbol muy alegre e Higuita tuvo una actuación espectacular durante la fase de grupos. Paró un penalti ante Yugoslavia y dejó jugadas que nunca antes se habían visto en el fútbol de élite.

En un Mundial donde todos los defensas cedían el esférico a las manos de sus porteros, René inspiró a la FIFA para cambiar el reglamento.  En 1992 se creó la 'Ley Higuita', por la que un portero no podía atrapar el balón con las manos si este provenía del pase de su defensa. El 'Loco' desconcertaba a los aficionados con su arriesgada forma de defender la portería y rápidamente se convirtió en la gran atracción del campeonato.

Sin embargo, en los octavos de final, todo cambiaría. Los cafeteros perdían 0-1 ante Camerún y la osadía de Higuita acabó en un fallo garrafal. El arquero perdió el esférico al intentar regatear a Roger Milla y el mito africano marcó el gol que acabaría eliminado a Colombia del Mundial. La Tricolor perdió por 1-2 e Higuita pasó de ser alabado a estar en el ojo de todas las críticas.

 

Copa Interamericana y Liga Colombiana

A la vuelta de la Copa del Mundo Higuita regresó a su club y continuó desplegando su inconsciente y arriesgado juego fuera del área. Más allá de los errores, el juego de Higuita se basaba en iniciar el juego de su equipo y divertir a la gente, independientemente de los riesgos que tomaba para su equipo. En 1991 logró ganar la Copa Interamericana y culminó su gran temporada conquistando la liga colombiana con Nacional.

 

Visita a Pablo Escobar

Higuita volvía a ser un ídolo pero en el verano de ese mismo año cometió uno de los peores errores de su vida. René fue a visitar la cárcel del narcotraficante Pablo Escobar y la prensa y la opinión pública se cebaron con él. Le colgaron el cártel de aliado de la mafia y de mujeriego, y tanta crítica terminó por animarle a salir del país. Rápidamente recibió la llamada de Maturana, que estaba entrenando en Valladolid y que le quería traer a España. En Pucela coincidió con sus compañeros de la selección Leonel Álvarez y el Pibe Valderrama, aunque su trayectoria en la Liga fue muy corta. La seriedad el fútbol europeo no le gustó e Higuita acabó abandonando el Valladolid en el mercado de invierno.

 

Arresto y Pérdida del Mundial 1994

El equipo blanquivioleta acabó descendiendo a segunda y René retornó a Nacional en enero de 1992. Tras completar la clasificación para el Mundial de 1994 con Colombia, Higuita parecía haber vuelto a encontrar su sitio, pero pronto se encontró envuelto en otro lío. En el verano de 1993 fue arrestado por estar implicado en un caso de secuestro y permaneció seis meses en la cárcel donde no pudo jugar. Al parecer, Higuita medió en la liberación de la hija de un banquero extorsionado por Escobar, aunque finalmente acabó siendo puesto en libertad.

A pesar de su liberación, la polémica y su inactividad le impidieron jugar el Mundial de Estados Unidos, donde Colombia fracasó estrepitosamente. En su vuelta a los terrenos de juego, ganó el campeonato colombiano de 1994 con Nacional y llegó a una nueva final de la Copa Libertadores, marcando un golazo de falta en las semifinales ante River Plate. Lamentablemente no pudieron conseguir el título, ya que perdieron la final ante el Gremia de Porto Alegre.

 

El Escorpión en Wembley (1995)

El bueno de René se sentía liberado y el 6 de noviembre de 1995 protagonizó una de las  más inolvidables de la historia del fútbol. Colombia jugaba un partido amistoso frente a Inglaterra en estadio de Wembley e Higuita decidió ejecutar un despeje que nunca antes se había visto.

 

Adiós a la selección (1999)

El 'Escorpión' se convirtió en una marca registrada del 'Loco Higuita' y comenzó a practicarlo en más entrenamientos y en partidos donde se le presentaba la ocasión. Ese año participó en la Copa América de Uruguay, donde ofreció su último gran servicio a la selección llevando a Colombia hasta el tercer puesto. Renunció a jugar el Mundial de 1998 por verse en baja forma, aunque regresó con los cafeteros para acudir como suplente a la Copa América de 1999. En Paraguay jugó su último partido con la selección frente a Ecuador, despidiendo su carrera internacional con 68 partidos, en los que recibió 54 goles, marcó 3 tantos y participó en un Mundial y cinco Copas América.

 

Retiro  

En sus últimos años su carrera fue caótica. Entre 1997 y 1998, jugó en la los Tiburones Rojos de México, pasó los Alianza de Lima y jugó hasta en cinco clubes colombianos en cuatro años. En 2004 dio positivo por cocaína en un control antidoping y, tras estar seis meses suspendido decidió volver a jugar. Jugó en las ligas de Ecuador, Venezuela y regresó a Colombia, donde se despidió del fútbol definitivamente en 2008 en el Deporitvo Pereira.

En el total de su carrera Higuita jugó un total de 509 partidos y, un dato a destacar es que anotó 43 goles, siendo uno de los cuatro porteros más goleadores de la historia del fútbol.

Ya retirado del fútbol, Higuita siguió siendo un personaje de la sociedad colombiana, participando en numerosos reality shows y sometiéndose a varias operaciones estéticas para mejorar su aspecto físico.

Pero más allá de sus excentricidades, la figura de Higuita trascendió las fronteras de Colombia y se convirtió en un icono mundial del fútbol. Su estilo audaz inspiró a generaciones de porteros a salir del área y jugar con los pies. Sus espectaculares paradas y peculiar estilo deja un legado inigualable, siendo recordado como el 'Loco' que hizo el Escorpión en Wembley, cambió las reglas del fútbol y desafió los límites del deporte para que millones de fans se divirtieran con su fútbol.

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