Brasil-Chile y el “Bengalazo” a Condor Rojas (1989)

La suerte quiso que Brasil y Chile compartiesen grupo en la fase de clasificación para el Mundial de Italia de 1990. Los brasileños eran favoritos pero aún recordaban la goleada que les endosaron los chilenos en la Copa América de 1987 (4-0). Chile tenía una gran generación de jugadores (Ormeño, Astengo, Letellier, Aravena, Zamorano…) y estaba capitaneada por uno de los mejores porteros del Mundo en ese momento, Roberto el “Cóndor” Rojas.

 

La guerra de Santiago

La débil selección de Venezuela completaba aquel grupo por lo que el doble enfrentamiento entre brasileños y chilenos era capital para obtener la clasificación. Tras imponerse a los venezolanos en Caracas, Chile (1-3) y Brasil (0-4) se veían las caras en Santiago. La previa del encuentro estuvo marcada por un ambiente bélico y lleno de provocaciones por ambos bandos. Los medios andinos calentaron el partido y especulaban con un posible trato de favor para que los brasileños obtuviesen el billete a Italia. El hecho de que el presidente de la FIFA, João Havelange, fuese brasileño y suegro del presidente de la Confederación brasileña Ricardo Teixeira, no ayudaba a disipar las especulaciones.

La selección chilena se contagió de la atmósfera de guerrilla y desde el inicio marcó las pautas para incomodar a los brasileños. Contradiciendo lo acordado, Chile salió al césped antes que la selección brasileña. Tras lo himnos se produjo un enfrentamiento entre Romario y un jugador chileno. Aún no había rodado el balón y ya se percibía la tensión entre los dos equipos.

Chile-Brasil 1989Solo hubo que esperar 2 minutos para ver el primer expulsado. Una entrada criminal del chileno Ormeño acabó retirando a Branco del partido. Romario no pudo contenerse de las provocaciones locales y resultó expulsado tras agredir a un chileno. No dudaría mucho más tiempo en el campo Ormeño, que también vio la tarjeta roja en el minuto 10 después de otra violenta entrada sobre un jugador brasileño. Los entrenadores de ambos equipos también acabarían en la grada y el partido acabó con empate a uno.

 

Maracaná y el Bengalazo a Rojas

Ricardo Rojas Bengalazo MarcanáTras los incidentes acaecidos la FIFA sancionó a Chile sin poder jugar en su país ante Venezuela. Los andinos jugaron en Mendoza (Argentina) y se impusieron por un insuficiente 5-0. Chile y Brasil estaban empatados a 3 puntos pero los brasileños llegaban al partido de Maracaná sabiendo que les valdría un empate. El 3 de septiembre de 1989 ambas selecciones se volvían a ver las caras en Rio de Janeiro. Los brasileños tenían ganas de revancha tras la encerrona de Santiago pero el encuentro comenzó por los cauces normales.

Brasil dominó la primera parte sometiendo la portería de Roberto Rojas. El cancerbero chileno realizó 3 intervenciones soberbias y mantuvo a Chile con opciones de clasificación. Pero Brasil se adelantó en la segunda parte con un gol de Careca (min 50) dejando a los chilenos al borde de la eliminación. El partido prosiguió con normalidad hasta el minuto 65, cuando cayó una bengala desde la grada. Presumiblemente el artefacto había golpeado en la cabeza de Rojas, que yacía en el suelo mientras sangraba abundantemente a la espera de asistencia médica. Los jugadores chilenos, indignados, comenzaron a insultar a la torcida brasileña mientras abandonaban el campo de juego. Ante este panorama el árbitro argentino Juan Carlos Lostau decidió suspender el partido.

La situación era muy confusa tras la suspensión definitiva del partido. El delegado español del encuentro, Agustín Domínguez, mantuvo retenido al equipo chileno por 3 horas en los vestuarios. Tras revisar los equipamentos y escuchar el diagnóstico de los médicos no había pruebas de que Rojas fuese alcanzado por aquella bengala. El portero tenía una herida en la frente pero esta no mostraba signos de quemaduras ni rastros de pólvora, sino que parecía producida por un objeto cortante. Los brasileños acusaban a Rojas y Chile de haber organizado un paripé mientras que la FIFA se disponía a investigar un caso sin precedentes.

A su llegada a Chile los jugadores de la selección andina fueron recibidos como héroes. La tensión alcanzó las calles de Santiago donde se llegó a atacar la sede de la embajada brasileña. Pero al día siguiente salieron a la luz nuevas imágenes de televisión y varias fotografías donde se apreciaba que la bengala no impactó en la cabeza de Rojas, cayendo a un metro de distancia. El hecho de que Rojas jugase en el Sao Paulo brasileño, complicaba aún más la situación del portero chileno de cara a la opinión pública de su país de residencia.

Poco después la policía carioca identifica a la persona que arrojó la bengala. Se trataba de una joven mujer brasileña de 24 años llamada Rosenery Mello, apodada como la fogueteira. Aquella muchacha arrepentida se hizo muy famosa e incluso llegó a posar desnuda para la revista Playboy después de recorrer todas las televisiones del país.

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Sanciones sin precedentes de la FIFA

Chile ya estaba descalificado de Italia 90 por abandono (se le dio el encuentro por perdido por 2-0). El 25 de Octubre la FIFA toma la decisión de sancionar a los chilenos sin jugar el siguiente Mundial de 1994 y suspende a Rojas con la certeza de que la bengala no le golpeó. 45 días más tarde la FIFA ratifica el fallo y castiga al portero chileno sin jugar de por vida. Las conclusiones de la investigación indicaban que Rojas se autolesionó voluntariamente en un plan orquestado por algunos integrantes de la selección chilena para suspender el encuentro.

También fue sancionado durante 5 años el otro capitán de Chile, Fernando Astengo, por instigar al equipo al abandono. Además la FIFA castigó al presidente de la federación chilena, Sergio Stoppel, el seleccionador Orlando Aravena, el médico Daniel Rodríguez y el utillero Nelson Maldonado (por haber guardado los guantes del portero).

 

Ricardo Rojas reconoce el montaje

9 meses después Rojas concede una entrevista a un diario chileno en el que admite que todo fue un montaje. Al parecer el portero se introdujo el trozo de una cuchilla en el interior del guante con el objetivo de fingir un ataque desde la grada si el resultado era adverso. La caída de aquella bengala fue la excusa perfecta para el Cóndor, que se produjo el corte mientras simulaba haber sido golpeado en el suelo. Apartado del mundo del fútbol Rojas se mostró arrepentido y pasó por un mal momento personal. En 1994, el Sao Paulo le abre las puertas del fútbol como entrenador de porteros y años más tarde como primer entrenador. En el año 2000 la FIFA amnistía a Rojas con 43 años de edad.

Brasil-Chile y el “Bengalazo” a Condor Rojas (1989)
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