24 mayo de 2024, el Barcelona destituye a Xavi un mes después de haberlo ratificado y Laporta apuesta por Hansi Flick como nuevo entrenador. El alemán aterrizaba en la ciudad condal con la ambición de cambiar la dinámica del club y propuso un plan físico y táctico que comenzó a encandilar a la afición culé desde la pretemporada.
El Triplete del Barça de Flick (2025)
Apuesta por la Masía
La situación económica de los azulgrana limitó los fichajes del Barça y provocó la sorpresiva salida de Gündoğan. Dani Olmo y Pau Víctor se convirtieron en los únicos refuerzos para Flick, que tuvo que empezar la temporada con las ausencias de Araujo, Fermín, Gavi y De Jong. La baja forma de Pedri y la incapacidad de inscribir a los fichajes en la Liga, hizo que el Barcelona se presentara en Mestalla con un equipo de circunstancias.
Todo el mundo creía que Flick saldría con Christensen y el renqueante Pedri como pareja de medioscentros en el debut liguero, pero el entrenador barcelonista apostó por los canteranos Casado y Bernal para manejar la sala de máquinas culé.
7 triunfos seguidos
El Barça se estrenó con la plantilla más joven del campeonato en Mestalla. El Valencia se adelantó con un gol de Hugo Duro, pero los culés salieron a flote con doblete de Lewandowski, que empató en el añadido del primer tiempo y transformó el penalti de la victoria en el segundo acto. En su estreno como local en Montjuic, Lamine Yamal inauguró la cuenta azulgrana con un golazo frente al Athletic. Sancet igualó el duelo con un penalti antes del descanso, pero Lewandowski firmó el 2-1 que daba otro triunfo a los culés.
Los de Flick también comenzaron perdiendo en su visita a Vallecas, aunque lograron la victoria ante el Rayo con los goles de Pedri y un Dani Olmo que se debutaba en la Liga con el Barça. La peor noticia fue la lesión de Marc Bernal, que se perdería el resto de la temporada tras una desafortunada rotura del ligamento cruzado en el últimos instantes del partido.
A partir de ese momento Casadó formó pareja en el mediocampo con Pedri y el Barça dio su primer gran recital ofensivo al golear por 7-0 al Valladolid en casa. Raphina completó su primer hat-trick como azulgrana y Lewandowski, Koundé, Ferrán y Olmo completaron la fiesta barcelonista.
La avalancha culé prosiguió su torrente goleador en Girona, donde Lamine abrió camino con dos golazos. Dani Olmo y Pedri aumentaron la renta visitante en el segundo tiempo, mientras que Stuani recortaba el marcador anotando el 1-4 definitivo.
El equipo de Flick funcionaba como un rodillo y en su visita a Villarreal volvió a pasar por encima de otro rival a base de un kamikaze plan ofensivo. Ayoze respondió al primer gol de Lewandowski, pero el segundo tanto del polaco y la grave lesión de rodilla de Ter Stegen, despertaron a un Barça implacable que logró otra contundente victoria por 1-5 con un tanto de Pablo Torre y otro doblete de Raphina.
Primer revés en Pamplona
Ya con Iñaki Peña en la portería y el fichaje de Szcesny en camino, el Barcelona consiguió su séptimo triunfo consecutivo con una sufrida victoria ante el Getafe en casa. Lewandowski volvió a ser decisivo, aunque tres días más tarde no pudo evitar la primera derrota culé en Pamplona. Flick apostó por un once con demasiadas rotaciones y Osasuna ganó 4-2 con una exhibición de Bryan Zaragoza.
Lewandowski lideró al Barça en la siguiente jornada y anotó los 3 goles del triunfo azulgrana ante el Alavés en Medizorroza. El polaco contribuyó con otras dos dianas en la goleada por 5-1 al Sevilla, que situó a los de Flick como líderes y con el Real Madrid a 3 puntos de distancia.
Despegue y 0-4 en el Bernabéu
El equipo azulgrana encontró un equipo tipo con Iñigo Martínez y Cubarsí como auténticos líderes de la zaga y dio un aviso de lo que se venía tras golear por 4-1 al Bayern en la Champions.
Tres días más tarde los catalanes visitaron el Bernabéu en la jornada 11 y Flick tuvo claro que no iba a renunciar a su juego pese a tener enfrente a los Galácticos madridistas. El alemán había instalado un sistema de presión y defensa adelantada que facilitaba grandes ocasiones a los rivales, pero que a su vez convertía a los azulgranas en una máquina de provocar fueras de juego.
Mbappé sufrió la excelsa coordinación de la zaga del culé cayendo en hasta 9 offsides aquella noche y el Barça acabó desmoralizando a un rival al que machacó en la segunda parte. Lewandoswki inauguró el electrónico en el minuto 54 y encaminó el triunfo visitante tras cabecear el 0-2 un minuto después. Lamine Yamal anotó su primer gol en un Clásico tras batir a Lunin y Raphina cerró el festival barcelonista marcando el 0-4 definitivo. La exhibición del Barça suponía una bofetada sobre su eterno rival, del que se alejaba a seis puntos de distancia en la clasificación.
La euforia culé se amplió una semana tras vencer 3-1 al Espanyol en el derbi catalán, pero comenzó a desmoronarse en un mes de noviembre negro (de mierda) para los de Hansi Flick.
Noviembre negro
La visita a Anoeta se saldó con una derrota por la mínima y el desplazamiento a Balaídos acabó amargo empate 2-2 después de que el Celta igualase los tantos de Raphina y Lewandowski con dos tantos en los últimos minutos.
El Barcelona prolongó su tercera jornada fatídica con una inesperada derrota en casa por 1-2 ante Las Palmas y pareció salir a flote tras golear 1-5 al Mallorca en la jornada adelantada.
Sin embargo, el Barça continuó dejando dudas en Sevilla, donde dejó escapar el liderato tras empatar 2-2 con un Betis que igualó el choque en el último suspiro.
La crisis azulgrana aumentó con otras dos inesperadas derrotas en casa. El Leganés asaltó Montjuic con un gol de Sergio en la jornada 17 y el Atlético remontó el tanto de Pedri para llevarse un inmerecido triunfo del feudo barcelonista con un gol de Sorloth en el último minuto.
Aquella dolorosa derrota provocó que los de Flick se alejasen a del liderato a seis puntos de distancia, pero sirvió para fortalecer la creencia de que jugando como aquella noche no perderían muchos más partidos.
Campeón Supercopa 2025
El Barça inició 2025 goleando por 0-4 en la eliminatoria de dieciseisavos frente al Barbastro y días más tarde viajó a Arabia Suadí para disputar la Supercopa de España. Los culés se clasificaron para la final tras vencer al Athletic por 2-0 y disputarían el título frente a un Real Madrid que tenía ganas de revancha.
Ancelotti salió con sus 3 puntas en ataque y los madridistas sufrieron los ataques azulgranas desde el saque de centro. En el primer minuto, Lamine avisó con un centro chut que repelió Courtois y, poco después, el portero belga tuvo que emplearse a fondo para evitar que entrase un cabezazo de Raphina.
La defensa blanca hacía aguas ante los ataques culés, pero en el primer acercamiento madridista Mbappé logró marcar el 1-0. El francés se estrenaba como goleador ante el Barcelona desde su llegada a España y despejaba dudas sobre su rendimiento tras finalizar un gran contragolpe. Raphina rozó el empate con un zurdazo que rozó el palo y Mbappé se hizo daño en el tobillo tras un pisotón de Kounde que le obligó a ser atendido en la banda. La sensaciones del Barça en cada vez mejores y, en el minuto 21, logró igualar la final con un golazo de Lamine Yamal. El extremo barcelonista aprovechó el servicio de Lewandowski para finalizar con maestría y el Madrid tuvo una tímida reacción en la que pudo volver a marcar con un cabezazo de Tchoaméni. Szczesny salvó el remate devolviendo el balón a saque de esquina e Iñigo Martínez tuvo que dejar su lugar a Araujo en el centro de la defensa después de una lesión.
El partido parecía estar muy parejo, hasta que Camavinga cometió un grave error. Su temeraria entrada sobre Gavi en el minuto 36 provocó que el colegiado señalase el punto de penalti y que Lewandowski no perdonase desde los once metros. El golpe afectó a la moral merengue, que vio como solo tres minutos más tarde, Raphina anotaba el 1-3 tras conectar un cabezazo inapelable para Courtois. Con el Madrid noqueado el colegiado decretó nueve minutos de descuento y, en medio de una zozobra defensiva, Raphina dirigió una contra perfecta que Balde convirtió en el cuarto gol azulgrana. El Barça se marchaba con una ventaja de 4-1 sobre el Real Madrid al descanso, y Ancelotti se temía otra goleada que costase el puesto.
El paso por vestuarios sirvió como acicate para los madridistas, que pudieron recortar distancias con una volea de Rodrygo que escupió el travesaño. Pero lejos de reaccionar, el Madrid siguió mostrando sus puntos débiles y, en otra contra mortal, Raphina finalizó una gran arrancada para marcar el 5-1. Solo se llevaban 3 minutos de la segunda parte y, con cuarenta por delante, la goleada podía ser de escándalo. Pintaba que el Barça iba a seguir haciéndo sangre y en Madrid rodarían cabezas, pero en una rápida transición blanca, Szczesny derribó a Mbappé cortando una jugada de gol y vio la roja directa. La expulsión del portero polaco frenó la sangría culé, que tuvo que recomponer el equipo antes del lanzamiento del tiro libre. Con Iñaki Peña en la portería, Rodrygo puso el balón junto al poste y marcó el 2-5 que daba un rayo de esperanza al equipo blanco.
Con media hora por delante, el madridismo soñaba con maquillar la goleada, pero el Barça supo retener el balón y dejar que corriese el tiempo, para llevarse un incontestable triunfo. El Barça conquistaba el primer título de la temporada tras humillar a su eterno rival, mientras que el Real Madrid regresaba a Madrid con un doloroso 2-5 a cuestas, que se sumaba a la debacle liguera del Bernabéu.
A la vuelta de Arabia Saudí, el Barça continuó en su buena línea en la Copa, donde goleó con un rotundo 5-1 al Betis en los octavos de final de la competición.
No obstante, la situación liguera se agravó con otro traspiés en Getafe. El 1-1 ante los de Bordalás dejaba a los de Flick a siete puntos del Real Madrid, que con un Mbappé enrrachado parecía caminar con firmeza hacía el título de liga.
Los culés se olvidaron de aquel tropiezo tras una épica remontada en Lisboa frente al Benfica, un un espectacular 4-5 que confirmaba a los culés entre los mejores de la primera fase de la Champions.
Talismán Szczesny
En el torneo doméstico todo cambió a partir de la jornada 21. Flick confirmó a Szczesny como titular indiscutible en la portería y el Barça firmó una espectacular racha de victorias y goleadas que le situaron como candidato a todos los títulos. El veterano portero polaco pasó, de disfrutar de su retiro fumando cigarros en Marbella, a ocupar la portería del Barcelona en apenas 4 meses.Sus primeros partidos dejaron dudas, pero una vez que se hizo con la titularidad, se convirtió en el talismán del equipo. En su debut en casa, el Barça goleó 7-1 al Valencia y en la siguiente jornada mantuvo su primera portería a cero tras un escueto triunfo ante el Alavés por 1-0.
El Barça se puso a dos puntos tras una contundente victoria por 1-4 en el Sánchez Pizjuán ante el Sevilla y recuperó el liderato después de una pésima racha del Real Madrid y de vencer 1-0 al Rayo con un polémico penalti transformado por Lewandowski y un riguroso tanto anulado a los vallecanos.
El equipo de Hansi Flick solventó su visita a Las Palmas con los goles de Dani Olmo y Ferrán Torres y se colocó como líder en solitario después de 4-0 a la Real Sociedad en Montjuic.
En Copa, El sorteo de semifinales emparejó a los azulgranas con el Atlético de Madrid, que se presentó en el Camp Nou con un electrizante ataque. Julián Álvarez y Griezmann marcaron dos goles en los primeros seis minutos y el Barcelona tuvo una reacción de campeón, dándole la vuelta antes del descanso con los tantos Pedri, Cubarsí e Iñigo Martínez. Lewandowski empujó a las mallas el 4-2 a quince minutos del final, pero los cambios de Simeone revolucionaron el final de un loco partido que acabó 4-4 gracias a los goles de Marcos Llorente y Sørloth.
El Barça perdía una renta de dos goles en los últimos minutos y tendría que esperar más de un mes para jugar el partido de vuelta en el Metropolitano.
9 victorias seguidas
Los culés resolvieron la eliminatoria de octavos de final de la Champions frente al Benfica, venciendo 0-1 en Lisboa y 3-1 en Monjuic y afrontaron el tramo clave de la temporada en forma.
El 2 de abril visitaron el Metropolitano como una prueba de fuego a su excelente racha de resultados y después del varapalo sufrido tras el fallecimiento del doctor Carlos Millarro, justo antes del partido ante Osasuna. El Barça se sobrepuso a un Atlético de Madrid que se puso con un 2-0 a favor antes del minuto 70. Lewandowski respondió al gol de Sørloth recortando distancias inmediatamente y Ferran Torres hizo el 2-2 poco después.
El Barça insistió en llevarse la victoria hasta el último minuto y Lamine Yamal certificó la remontada barcelonista con un gran gol que ponía el 2-3 en el marcador. Ferrán Torres anotó el definitivo 2-4 que certificaba el triunfo culé y el Barça daba un golpe a la Liga descartando a un rival para el título.
Los de Flick encadenaron 9 victorias seguidas en el campeonato tras dos contundentes triunfos en casa, 3-0 a Osasuna y 4-1 al Girona, y se presentó en el partido de vuelta del Metropolitano con la convicción de ganarse el pase a la final en la capital de España. Lamine asistió a Ferrán para que marcase en el minuto 27 de partido y el Atlético fue incapaz de doblegar a un Barça imparable, que sacó su billete a Sevilla para jugar su 43ª final de la Copa del Rey.
Remontada al Celta
Los culés hicieron bueno el empate a 1 frente al Betis en Mojuic, tras la derrota del Madrid ante el Valencia en el Bernabéu y confirmaron su buen momento tras encaminar el pase a semifinales de la Champions al golear 4-0 al Borussia de Dortmund.
En la liga bajaron su nivel de juego pero continuaron sumando victorias por la mínima ante Leganés y Mallorca y, lograron una épica remontada ante un Celta de Vigo, que llegó a ir ganando por 1-3 con un triplete de Borja Iglesias tras el tanto inicial de Ferrán Torres. Los azulgranas iniciaron la remontada con los goles de Dani Olmo y Raphina y, cuando el partido parecía destinado a acabarse con 3-3, el VAR avisó a Melero López para que señalase un controvertido penalti sobre Dani Olmo en el minuto 98. Raphina se encargó de lanzar la pena máxima y anotó el 4-3 con el que el Barça se sobreponía a otro marcador adverso.
Campeón de Copa y pleno en los Clásicos
El 24 de abril, Real Madrid y Barça se volvieron a citar en la final de la Copa del Rey. Los culés tenían las bajas de los lesionados Balde y Lewandowski, y Flick confió en Gerard Martín y Ferrán Torres para sustituirlos. No habría más clásicos por I más de tres meses, hasta que el 24 de abril, Real Madrid y Barça se volvieron a citar en la final de la Copa del Rey. Madridistas y culés llegaban a La Cartuja con sensaciones distintas. Los blancos estaban cautro puntos por detrás de los culés en la Liga y llegaban a Sevilla con un complejo de inferioridad evidente tras los dos precedentes con los culés.
En el Real Madrid, Mbappé fue suplente por sus problemas de tobillo, mientras que Mendy salió como titular tras varios meses de lesión. El lateral francés no duró mucho sobre el césped, ya que se lesionó de la otra pierna, teniendo que ser sustituido por Fran García en el minuto 8.
Los madridistas sufrieron mucho en el inicio del partido y el Barcelona dominó todas las facetas del juego. Los culés culminaron su dominio con un golazo de Pedri, que se inició con un espectacular corte de Cubarsí y una asistencia de Lamine que el canario metió por la escuadra.
El Madrid logró reactivarse tras el 1-0, pero el gol de Bellingham no subió al marcador por fuera de juego y Dani Olmo estuvo de marcar el 2-0 con un gol olímpico.
Ancelotti castigo la desidia de Rodrygo con la entrada de Kylian Mbappé en el segundo tiempo y los cambios de Modric y Guler hicieron que los blancos creciesen bajo la batuta de un Bellinham excelso. Szczęsny evitó el gol de Vini con una doble intervención primorosa y Mbappé comenzó a liderar los ataques madridistas. En el minuto 67 realizó una arrancada de genio que acabó en una falta peligrosa y, él mismo asumió el tiro libre para colocar el empate con un remate que se coló tras golpear en el poste.
Con el 1-1 el Madrid arrolló al Barcelona y Tchouaméni puso en ventaja a los madridistas con un poderoso remate de cabeza tras un gran centro de Guler desde la esquina.
El Barça parecía en la lona, pero Lamine Yamal avisó con un zurdazo que Courtois repelió a córner y regaló una espectacular asistencia a Ferrán Torres que fue aprovechada por el Tiburón para mandar el partido a la prórroga.
Antes de llegar al tiempo suplementario, De Burgos Bengoechea señaló penalti por una caída de Rapinha en el último minuto, pero el VAR le sugirió revisar la jugada para acabar anulando la pena máxima.
Los cambios de Flick dieron aire al Barça en el tiempo extra y el partido se igualó ante el cansancio de ambos equipos. El choque parecía destinado a decidirse en la tanda de penaltis, pero una pérdida de balón madridista acabó siendo interceptada por Kounde para resolver el título con un derechazo para la historia.
El Barça lograba un épico triunfo por 3-2 y algunos jugadores del Real Madrid perdieron los nervios de la impotencia. Rudiger, Bellingham y Lucas Vázquez fueron expulsados por sus protestas al colegiado, pero la sangre no llegó al rio y la deportividad acabó reinando entre los jugadores de ambos equipos.
Después de un Clásico espectacular y un torneo épico, el Barcelona se consagraba como el Rey de la Copa y levantaba al cielo de Sevilla el trigésimosegundo trofeo en su palmarés.
Decepción en Champions
Tras el éxito copero, el Baça afrontaba su semana más exigente en la Champions, donde se jugó el pase a la final con el Inter. En una eliminatoria frenética, los culés se sobrepusieron a un 0-2 en contra y lograron un empate a tres que les mantenía con opciones del sueño europeo.
Los de Flick encaminar el título liguero después de vencer 1-2 en casa del colista Valladolid y acudieron a San Siro con la misión de seguir aspirando al triplete.
En una segunda parte espectacular, el Barça logró sobreponerse a otro 2-0 en contra, logrando el empate con los goles de Èric García y Dani Olmo y confirmando la remontada con un gol de Raphina a pocos minutos del final.
Poco después, Lamine estrelló un remate al poste que pudo suponer el 2-4, pero, cuando la victoria azulgrana parecía asegurada, el Inter aprovechó la poca contundencia de la defensa azulgrana para marcar el 3-3 con un remate de Acerbi. Los neroazzurri mandaban la eliminatoria al tiempo extra, donde acabaron imponiéndose con un gol de Fratessi al 99 de partido.
El Barça se encomendó a Lamine para buscar el empate, pero Sommer culminó una épica actuación bajo los palos que fue clave para dar la clasificación a su equipo. El Inter se metía a la final de Múnich tras una eliminatoria trepidante y el Barça se despedía del Triplete con una dolorosa derrota después de firmar una temporada memorable.
4º Clásico ganado
Inmediatamente después de aquel varapalo, se jugaba el Clásico que decidiría la liga, con el Real Madrid a cuatro puntos de distancia de un Barça que quería sentenciar el título en Monjuic.
Los barcelonistas temían que su equipo pagase la dolorosa eliminación de la Champions frente al Inter, más si cabe cuando el Real Madrid se puso con un 0-2 a favor en el primer cuarto de hora, gracias a dos goles de Kylian Mbappé. Parecía que el Madrid podía apretar la lucha por la Liga, pero el Barça volvió a demostrar su confianza y arrolló a su rival con un derroche ofensivo con el que consiguió darle la vuelta al marcador en tan solo 20 minutos. Eric García marcó el 1-2 a la salida de un saque de esquina y Lamine anotó el 2-2 con un colocado zurdazo que no pudo alcanzar Courtois. 2 minutos después, Raphina ponía en ventaja al Barcelona y, justo antes del descanso, el brasileño hacía el 4-2 tras aprovechar un error de Lucas Vázquez.
En la segunda parte el Barça perdonó varias ocasiones para ampliar su renta y el tercer gol de Mbappé puso en duda un merecido triunfo azulgrana con el que se colocaba a un triunfo del Alirón y demostraba su superioridad sobre los blancos tras derrotarles con rotundidad en los 4 Clásicos de la temporada.
Barcelona Campeón Liga 2025
El Barça tenía la posibilidad de ganar la Liga en el campo de su eterno rival y Lamine reventó el derbi con un golazo de playstation que abría el camino del campeonato. Fermín anotó el 0-2 en los últimos minutos y el Barcelona lograba un cómodo triunfo frente al Espanyol con el celebraba su 28ª Liga.
El equipo de Hansi Flick acabó proclamándose campeón con 88 puntos y firmó una espectacular temporada en la que ganó el triplete nacional y estuvo cerca de regresar a una final de Champions tras 10 años de espera. El Barça se convirtió en el tercer equipo más goleador de la Liga con 102 goles a favor y demostró su carácter y espíritu de lucha al protagonizar hasta 6 remontadas en las que se sobrepuso a goles de sus rivales.
El conjunto blaugrana cimentó su triunfo en un gran juego a base de presión, sacrificio y talento, en el que sus delanteros brillaron con luz propia, no solo por los goles que anotaron, sino por las recuperaciones y repetidos esfuerzos que protagonizaron. Flick supo mantener la calma del en los peores momentos y continuó apostando por la Masía y un estilo inconfundible que hizo que el Barça ganase la Liga de 2025 y quedase para siempre en las Memorias del Fútbol.