La Copa de África de Naciones es la competición de selecciones más divertida del mundo, devolviéndonos a los orígenes del fútbol más auténtico, y en el que lo imprevisible y lo caótico se mezclan para ofrecernos historias de película. En las memorias de la CAF quedará aquella Zambia que subcampeonó meses después de que casi toda su plantilla perdiera la vida en un accidente aéreo, nos permitió ver como Costa de Marfil ganó un torneo tras creerse eliminada y destituir a su técnico, o nos ofreció una final dramática y con un final surrealista, como la de la última edición celebrada en Marruecos.
Senagal Campeón 🏆Copa África 2025
Fase de grupos
La disputa del torneo se estableció del 21 de diciembre de 2025 al 18 de enero 2026, siendo la primera vez que se disputaría durante el periodo navideño. Guinea iba a ser la organizadora del evento, pero la CAF se la arrebató por no atender a los requisitos del evento. Marruecos fue la elegida como anfitriona para organizar la segunda Copa África de su historia y, de paso, poner a prueba sus estadios de cara al Mundial de 2030. El país norteafricano dispuso 6 sedes y nueve estadios para celebrar un torneo muy esperado, y que desató la locura entre los aficionados marroquís.
Entre los 24 participantes, destacaron las ausencias de Ghana y Cabo Verde, que pese sacar su billete para el próximo Mundial, no pudieron clasificarse para la edición de 2025.
Marruecos cumple y Brahim deslumbra
El equipo anfitrión estaba entre los principales favoritos e inauguraron el torneo con una trabajada victoria ante Comoras. Rahimi falló un penalti en el primer tiempo y fue Brahim Díaz quién tuvo que abrir el marcador en el minuto 55. Con el marcador a favor, Marruecos terminó de cerrar el partido en el minuto 74, cuando El Kaabi enganchó una preciosa chilena con la anotó el definitivo 2-0.
En el segundo partido de la fase de grupos, Marruecos se adelantó frente a Mali con otro gol de Brahim desde los once metros, pero no pudo sumar 3 puntos, porque Sinayoko niveló el marcador con otra pena máxima.
Los anfitriones afrontaron el tercer partido contra Zambia como una final para clasificarse y encarrilaron el triunfo con un gol de tempranero remate de El Kaabi después una jugada ensayada. Brahim no falló a su cita con el gol y, otra vez El Kaabi volvió loca a los aficionados locales tras ejecutar otro espectacular tanto de chilena. Los marroquís se clasificaban como primeros de grupo, mientras que Malí se aseguraba el segundo puesto después de empatar sus tres partidos de la primera fase.
Senegal lidera el grupo D
Otra de las favoritas era Senegal, que comenzó con buen tras imponerse a Botsuana por 3-0. Nico Jackson abrió la lata con un doblete y Ndiaye certificó la primera victoria de los Leones de Teranga.
La República Democrática del Congo puso a prueba a la fortaleza senegalesa en la segunda jornada. La selección de Pape Thiaw perdonó multitud de oportunidades y Bakambu castigó la falta de contundencia de Mendy en el despeje para adelantar a los congoleños en el minuto 60. Senegal estuvo cerca de encajar el segundo tras un zurdazo de Bongonda, pero logró reactivar su ataque con la entrada en el campo de Mbaye. El extremo inició el gol del empate con una electrica arrancada que rechazó el portero y que Mané acabó empujando a las mallas.
El reparto de puntos sirvió para que Senegal permaneciese al frente del grupo y confirmase su clasificación con otra cómoda victoria ante Benin en la última jornada. Los goles de Seck, Diallo y Ndiaye de penalti, clasificaban a Los Leones de Teranga para los octavos de final.
Resto de grupos
La Egipto de Marmoush y Salah, también cumplió con los pronósticos al clasificarse por delante de Sudáfrica en el grupo B, mientras que Nigeria y Argelia fueron los dos mejores selecciones de la primera fase al sumar los nueve puntos. Las Águilas negras obtuvieron el liderato por encima de Túnez y los argelinos se impusieron a Burkina Faso, Sudán y Guinea Ecuatorial, en tres partidos en los que permanecieron imbatidos.
El grupo F fue el más parejo, pero tanto Costa de Marfil como Camerún lograron meterse en octavos tras imponerse a Gabón y Mozambique por la mínima y empatar 1-1 en su cara a cara. La selección gabonesa fue la gran decepción de la primera fase, y acabó siendo disuelta por su gobierno, tras sumar sumar cero puntos en el torneo.
OCTAVOS DE FINAL
Avanzan las favoritas
Los octavos de final no tuvieron grandes sorpresas y dieron comienzo con la remontada de Senegal ante Sudán. Los Cocodrilos del Nilo se adelantaron con un tanto de Abdallah en el minuto 6, pero los Leones de Teranga respondieron con dos zarpazos de Pape Gueye antes del descanso. El centrocampista del Villarreal puso las tablas con un ajustado disparo en el minuto 28 y completó su doblete conectar otro zurdazo a la escuadra en el tiempo añadido del primer acto. Mbaye volvió a revolucionar el partido en la segunda parte y certificó el triunfo y clasificación senegalsa, al marcar el definitivo 3-1.
En el otro partido del día, Malí empató a Túnez sobre la hora y acabó obteniendo su billete a cuartos en la tanda de penaltis. Camerún doblegó a Sudáfrica por 2-1, mientras que Egipto tuvo que esperar a la prórroga para imponerse a Benín por 3-1 (los goles de Ibrahim y Salah dieron la victoria a los faraones en el tiempo extra). La Argelia de Luca Zidane volvió a permanecer imbatida y ganó a la Repíblica Democrática del Congo en otra dramática prórroga que se decidió con un gol de Boulbina en el último minuto del tiempo extra. Más contundentes estuvieron Nigeria y Costa de Marfil, que golearon a Mozambique y Burkina Faso por 4-0 y 3-0, respectivamente.
Marruecos sufrió para doblegar a una selección de Tanzania que había llegado a octavos como la peor de las 16 clasificadas, pero acabó encontrando el camino del triunfo en las botas de su futbolista más en forma. Los tanzanos pudieron adelantarse en el marcador al perdonar una ocasión clarísima, pero Brahim Díaz volvió a resolver el partido tras una extraordinaria jugada individual.
CUARTOS DE FINAL
Malí 0-1 Senegal
Los cuartos de final se abrieron con la victoria de Senegal ante Malí, en un partido ajustado y de claro protagonismo para los porteros. El partido comenzó con un posible penalti de Koulibaly sobre Sinayoko que no fue considerado por el VAR y prosiguió con un dominio senegalés que acabó teniendo premio antes de la media hora. Ndiaye aprovechó un error del portero para adelantar los Leones de Teranga y las Águilas vieron como les cortaban el vuelo antes del descanso, tras la expulsión de Bissouma y lesión a Haidara. A pesar de su superioridad numérica, Senegal no pudo volver a batir a Diarrá, que mantuvo a Malí con vida, hasta el punto de darle opciones de forzar la prórroga. Mendy salvó a su equipo con un par de intervenciones y Senegal continuó perdonando oportunidades para acceder a semifinales con un triunfo por la mínima.
Camerún 0-2 Marruecos
En el siguiente turno Marruecos se midió con Camerún, en una eliminatoria que volvió a abrirse gracias al acierto de Brahim Díaz. El mediapunta del Real Madrid empujó a las mallas la prolongación de un córner marroquí en el minuto 26 y firmó su quinto gol en los cinco partidos del torneo. Los anfitriones buscaron el segundo tanto durante el inicio del segundo tiempo, y encontraron el camino del gol con otra jugada a balón parado encañonada por Saibari.
Argelia 0-2 Nigeria
Al día siguiente, Argelia ponía prueba su imbatibilidad frente a Nigeria, que dio cuenta de los norteafricanos gracias a su poderoso ataque. Osimhen abrió el camino con un cabezazo al inicio del segundo tiempo y, diez minutos después, Adams convirtió el definitivo 0-2 tras un bonito regate sobre el portero argelino.
Egipto 3-2 Costa de Marfil
Egipto y Costa de Marfil disputaron la última y al mejor de las eliminatorias de cuartos en Agadir. Los Faraones se adelantaron en el minuto 4 por medio de Marmoush y, pasada la media hora, ampliaron su renta por medio de un remate de cabeza de Rabia. Los Elefantes recortaron distancias antes del descanso mediante un gol en propia puerta de Fatouh, pero Egipto recuperó la ventaja con el 3-1 anotado por Salah. El gol de Doué le puso emoción al partido, pero Egipto sostuvo el 3-2 para meterse en semifinales y eliminar a los vigentes campeones.
SEMIFINALES
Senegal 1-0 Egipto
Los reyes de África se medirían a Senegal en Tánger, en un partido con pocas ocasiones donde reinó el miedo a cometer errores. Koulibaly firmó un inicio de partido para olvidar, donde tras recibir una tarjeta que le impediría jugar la final, se tuvo que retirar del campo por lesión. Senegal mantuvo la posesión en un partido sin áreas, donde Egipto se encerró hasta encajar el gol. Los Leones de Teranga generaron más peligro en la segunda parte y, en el minuto 77, Mané logró romper el la pirámide egipcia con un latigazo que acabó dentro de la portería. Ya con el marcador en contra, Egipto lanzó la ofensiva, pero Senegal se defendió bien para firmar la victoria. Salah volvía a perder otro duelo internacional frente a su ex-compañero en el Liverpool y Senegal alcazaba su tercera final en las últimas cuatro ediciones de la Copa africana.
Nigeria 0-0 Marruecos (2-4 en penaltis)
En la otra semifnal, Marruecos recibió a Nigeria en Rabat, en un duelo muy competido que se acabó decidiendo por detalles. Brahim y Lookman abrieron el carrusel de ocasiones en los primeros minutos, pero no fue hasta la segunda parte, cuando la selección anfitriona impuso su dominio. Abde estuvo cerca de romper la igualdad en el 51, pero la falta de puntería local y la soberbia respuesta física de los nigerianos, obligaron a disputar una prórroga agotadora.
Tras 120 minutos de desgaste y alta tensión, el finalista se tuvo que definir en la tanda de penaltis. Bono solventó el error de Igamene tras desviar el disparo de Chukwueze y, alargó su leyenda de parapenaltis, tras rechazar el remate de Onyemaechi. En-Nesyri se encargó de transformar el penalti defintivo y Marruecos alcanzaba la tercera final de su historia, con el sueño intacto de alzarse con el título.
FINAL
Senegal 1-0 Marruecos
El 18 de enero de 2026, Marruecos y Senegal se citaban en Rabat para disputar una final cargada de simbolismo. El anfitrión soñaba con volver a reinar en África medio siglo después, mientras que los Leones de la Teranga querían despedir a Mané con su segunda Copa africana. Además de jugar con el ambiente en contra, el seleccionador senegalés no pudo contar para el partido decisivo con los sancionados Diarra y Koulibaly, por lo que tuvo que reestructurar el centro de la zaga y el centro del campo.
Regreagui tan solo presentó la ya concida baja de Ounahi, por lo que acudió a la cita con prácticamente el equipo intacto. Pese a no partir como favorito, Senegal salió al campo con mucha personalidad y estuvo cerca de marcar tras un córner que Gueye remató en el segundo palo. La parada de Bono dio alas a Marruecos, que comenzó a verticalizar su juego con un Saibari muy activo. En el minuto 37 Bono realizó la parada de la noche al salvar con la bota un tanto cantado de Ndiaye y, senegaleses y anfitriones se marcharon a los vestuarios sin inaugurar el marcador.
Marruecos lo siguió intentando en la segunda parte, y El Kaabi mandó fuera la mejor oportunidad de los locales. Abde envió fuera un remate que no le cogió rosca y, la resistencia senegalesa minando el cansancio de los Regragui. Senegal se asomó al área rival con un disparo fallido de Gueye y acabó en el área rival, con una ocasión de Mbaye desviada con Bono y un saque de esquina sobre la hora. El córner acabó con el balón dentro de la portería tras un remate al poste de Seck que Ismaila Sarr empujó a la red, pero la jugada había sido invalidada por el árbitro al atisbar un sútil empujón sobre Hakimi.
Con el banquillo senegalés indignado y 0-0 vigente, el partido parecía acabado, hasta que Marruecos botó un nuevo córner y Brahim reclamó al árbitro. El mediapunta malagueño protestó un otro sutil agarrón en el área y su insistencia hizo que el VAR avisase al colegiado. El juez congoleño no tuvo más remedio que señalar el penalti a favor de Marruecos y en medio de la indignación senegalesa, Thiaw mandó que su equipo abandonase el campo. El escándalo y la confusión inundaron el estadio, y tras veinte minutos de espera, Mané alzó la voz para ordenar a los suyos que volviesen al campo. El capitán senegalés quiso evitar el escándalo y emular a Roberto Baggio para morir de pie. El campeonato marroquí parecía inevitable, Brahim se dispuso para coronarse como el Rey del torneo, pero en un final inaudito y made in África, decidió lanzar un defectuoso penalti a lo Panenka que acabó en las manos del portero.
El error de Brahim y la parada de Mendy otorgaban una vida extra a Senegal, que con el regalo del tiempo extra se creció para dar un vuelco a la final. Mané recuperó un balón en su propio campo en el minuto 93, Idrissa dio continuidad a la jugada y Pape Gueye enganchó un zurdazo terrible que se clavó en la escuadra y en el corazón de los marroquís. La lluvia inundó de épica los minutos finales y, con Marruecos atacando a la desesperada y todo en contra, Senegal completó una gesta imposible que quedará para la historia del deporte. Los Leones de Teranga levantaban su segunda Copa de África y Mané se despedía del torneo levantando el trofeo y recibiendo una merecida recompensa a la deportividad y el liderazgo como una leyenda del fútbol africano.
Ficha técnica
1 – Senegal: Edouard Mendy; Antoine Mendy (Abdoulaye Seck, m.77), Mamadou Sarr, Moussa Niakhate, Malick Diouf (Ismail Jakobs, m.106); Lamine Camara (Ismaila Sarr,m.77), Idrissa Gana Gueye, Pape Gueye; Ilmman Ndiaye (Ibrahim Mbaye, m.77), Sadio Mane y Nicolas Jackson (Cherif Ndiaye, m.93).
0 – Marruecos: Bono; Achraf Hakimi, Nayef Aguerd, Adam Masina (Jawad El Yamiq, m.89), Noussair Mazraoui (Igmane Hamza, m.98); Bilal El Khannous (Oussama Targhalline, m.80), Neil El Aynaoui, Ismael Saibari (Anass Salah Eddine, m.94); Brahim Diaz (Ilias Akhomach, m.98), Abde Ezzalzouli y Ayoub El Kaabi (Youssef En-Nesyri, m.80).
Goles: 1-0, m.94: Pape Gueye
Árbitro: Jean-Jacques Ngambo (RD Congo). Mostró tarjeta amarilla a Lamine Camara, Ibrahima Sarr, Mamadou Sarr, Diouf y Edouard Mendy, de Senegal, y a Salah Eddine y En Nesyri, de Marruecos
Incidencias: final de la Copa África de Naciones disputada en el estadio Príncipe Moulay Abdallah de Rabat ante 69.500 espectadores.