El Nacimiento de la SUPERLIGA EUROPEA ⚽💵

La Superliga Europea es un viejo sueño de los clubes más poderosos del viejo continente pero ¿De dónde y por qué surgió está idea?

Hace unos días nos despertamos con una noticia de “FootballLeaks” que mostraba documentos de un supuesto acuerdo privado entre los clubes de fútbol más poderosos de Europa para la creación definitiva de una Superliga Europea. El acuerdo sería por 20 años y el torneo comenzaría a disputarse en la temporada 2021-2022.  

Los documentos implicaban principalmente a 16 clubes: Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid (España); Manchester United, Arsenal, Liverpool, Manchester City, Chlesea (Inglaterra); Juventus, Inter, Milan, Roma (Italia); Bayern Munich, Borussia Dortmund (Alemania), PSG, Olympique Marsella y Lyon (Francia).

 

¿Cómo sería la SuperLiga Europea?

Los clubes implicados proponen una competición con fase de grupos y eliminatorias en la que participasen 16 clubes de las principales ligas europeas.

Se tratará de una liga semi-cerrada, con plaza fija para los grandes de España, Inglaterra, Alemania, Italia y Francia y en el que cabrían otros clubles invitados de ligas menores (Holanda, Portugal, Turquía…).

Las ligas nacionales se seguirían disputando aunque la SuperLiga supondría el fin de la Champions League. Para dar cabida a más equipos, los clubes se plantearían la creación de una  segunda división con lo que podría haber algunos ascensos y descensos siempre que no afecten a los clubes fundadores.

 

¿Por qué quieren los clubes un Superliga Europea?

El principal motivo es económico y los principales impulsores de esta nueva competición son los clubes más históricos. Real Madrid, Barcelona, Milan, Manchester United y Bayern de Munich serían, según las informaciones de FoorballLeaks, los accionistas de la sociedad que crearía la Superliga.

No es casualidad que 4 de los 5 clubes implicados no jueguen en la Premier y el que lo hace, no pase por su mejor momento. Y es que los ingresos por televisión obtenidos por el campeonato inglés en los últimos años están dejando rezagados al resto de grandes de Europa.

En la actualidad Real Madrid y Barcelona cobran 140 millones de euros por derechos de televisión, lo que significa que recaudan menos que el Everton (séptimo clasificado de la liga inglesa). El Atlético de Madrid cobra 99 millones, casi 10 millones menos que el West Bromwich Albion, último clasificado de la Premier.

Estás diferencias están provocando cambios en el mercado y dificultan que los mejores jugadores recalen en los equipos grandes de las principales ligas. La competencia de clubes-estado financiados por jeques (PSG, Manchester City) o el surgimiento de mercados emergentes (China, Estados Unidos, Japón…) ha creado el estado de alarma en la élite del fútbol europeo.

El deseo de estos clubes es el de tener más privilegios y un control casi total sobre la competición. La aristocracia del fútbol europeo piensa que podrían triplicar las ganancias sin la UEFA como organizador. Sin el organismo de por medio se dispararían los ingresos, con premios de hasta 500 millones de Euros para el vencedor.

Para ellos, todo serían ventajas: (1) Habría un torneo más atractivo, (2) Se vendería por más dinero y (3) y habría menos implicados para repartir el pastel.

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¿Quienes están a favor de la SuperLiga Europea?

Real Madrid, Barcelona, Milan, Manchester United y Bayern Munich son los principales impulsores de la Superliga pero no son los únicos que la apoyan. Clubes como la Juventus o el Paris Saint-Germain (hartos de ganar ligas en sus países año tras año) verían con buenos ojos un cambio en la máxima competición continental.

 

El G-14, un grupo de presión

La idea de crear un mega torneo europeo con los clubes más históricos de las mejores ligas no es nueva. De hecho, los grandes clubes europeos llevan planteándose una revolución en la Copa de Europa desde finales de los ochenta.

Por entonces la Copa de Europa era un circuito cerrado a los campeones nacionales y en el que no existían condicionantes en los emparejamientos de las eliminatorias.  Después vino la aparición de la televisión por satélite, que disparó los ingresos de los clubes que más partidos jugaban. Pero ¿Qué pasaba si un equipo poderoso quedaba eliminado en las primeras rondas? Había mucho dinero en juego era un riesgo que los clubes prestigiosos no se podían permitir.

El ex-presidente del AC Milan, Silvio Berlusconi fue el primer impulsor del movimiento del cambio. El por entonces presidente del Real Madrid, Ramón Mendoza apoyó su idea. En mayo de 1988 ambos propusieron un nuevo formato para la Copa de Europa. 32 clubes repartidos en 8 grupos de cuatro mediante sorteo ¿Les suena?

Los clubes querían asegurarse un mínimo de partidos que no trastocasen sus arcas. La UEFA reaccionó con excepticismo aunque 16 años después adaptaría un formato casi idéntico.  Sea como fuere la presión de los grandes clubes provocaron cambios. El más importante se produjo en 1991-1992 con la creación de la Liga de Campeones.

La “Champions” sustituyó a la vieja Copa de Europa aunque su formato no dejó contentos a todos. Se habían instaurado fases de grupos pero para llegar había que jugar hasta dos fases eliminatorias. Seguía siendo un riesgo “peligroso” para los clubes grandes. Sin embargo, en la temporada 1994-1995 la UEFA favoreció a los clubes occidentales. Entraron en vigor los ránkings, con lo que se aseguraba la plaza en la fase de grupos de los campeones de las principales ligas europeas

En la 1997-1998 la UEFA introdujo el cambio más radical. Se incluyen por primera vez los subcampeones de las mejores ligas provocando mejores partidos con equipos más históricos. Ahora sí, la ronda previa se convertía en una forma de despachar a los equipos de ligas menores.

Pero los clubes seguían insatisfechos, sobre todo por el reparto económico (50/50 con la UEFA). Esto provocó la creación de un lobby formado por los 12 equipos europeos más históricos: Real Madrid, Barcelona, Milan, Juventus, Inter, Manchester United, Liverpool, Ajax, Bayern, Borussia Dortmund, Marsella y Oporto comienzan a hablar de la creación de una Superliga europea al margen del máximo organismo europeo. Más tarde se unirían el PSG y el PSV Eindhoven conformando el conocido como G-14.

El grupo Media Partners financiaría la nueva competición y los clubes se encargaron de difundir sus intenciones como medida de presión. La UEFA aceptó de nuevo sus exigencias y para la temporada 99-2000 la Champions League tendría 32 participantes. Las grandes ligas pasaban a tener hasta 4 representantes.

ECA SUPERLIGA EUROPEALos clubes parecían satisfechos hasta que en 2008 Michel Platini prometió dar un mayor protagonismo al resto de países. El G-14, que ya estaba conformado por 18 miembros (Arsenal, Valencia, Bayern Leverkusen y Lyon) acabó derivando en la ECA (Asociación Europea de Clubes). La ECA representa a 230 clubes aunque a diferencia del G-14 es reconocido por la UEFA y trata de defender los derechos de los clubes.

Desde dentro, los clubes poderosos también han conseguido más beneficios. Solo hay que ver la última reforma de la Champions, que asegura 25 plazas directas a las grandes ligas provocando que por primera vez haya menos Campeones de Liga que equipos que no lo son.

 

Superliga Europea: Luces y sombras

 

⛔ EN CONTRA

El concepto de una Liga europea, ya sea al margen de las ligas nacionales o cambiando el formato actual de la Champions, suele crear bastante rechazo. No les falta razón a los que argumentan que la creación de una competición cerrada afectaría a la competitividad de las ligas europeas.

Los clubes más poderosos del viejo continente se repartirían cada vez más ingresos mientras que los otros integrantes de las ligas nacionales quedarían a años luz de esta élite futbolística. Además, habría que revisar en que lugar quedan las ligas nacionales, que ya no podrán dar plazas europeas de la misma importancia a todos los clubes.

Ver a algún club histórico fuera de la Champions será imposible ya que los grandes tendrán su plaza fija en la nueva Superliga. Así ¿Con que motivaciones encararan las ligas el resto de equipos? Sería el fin a sorpresas como el Málaga o el Villarreal que asombraron a Europa en ediciones pasadas.

 

A FAVOR

También es entendible la posición de los grandes clubes europeos. Siendo realistas ellos son los causantes de que el fútbol mueva tanto dinero y de los escandalosos ingresos que se pagan por los derechos televisivos.

Una Superliga europea provocaría  8 enfrentamientos increíbles cada semana y ¿A quién no le apetece ver a los mejores clubes enfrentándose cara a cara? Hay que reconocer que es bonito ver a equipos checos, bielorrusos o chipriotas recibir a Madrid o Barcelona pero estos enfrentamientos han deparado varias goleadas escandalosas en los últimos años.

La diferencia con los clubes que no participen en la Superliga crecerá pero ¡No nos engañemos!, esta ya creció de forma desmesurada con la llamada “Ley Bosman”. La fuga de talentos del centro-este de Europa a las mejores ligas ha sido constante y nadie se ha molestado en detenerla. Una posible solución sería endurecer el fair play financiero o establecer un límite salarial.

 

CONCLUSIÓN

Sea cual sea el rumbo que tome el fútbol en Europa parece que vamos encaminados a nuevos cambios. Los clubes poderosos piden más control y privilegios mientras la UEFA trata de contentarlos al mismo tiempo para evitar la fuga de la gallina de los huevos de oro. ¿Se creará la SuperLiga Europea o solo será una nueva amenaza de la élite del fútbol europeo para mejorar sus condiciones actuales? 

Me encantaría que dejases tu opinión en los comentarios.

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