Luís Enrique deja el Real Madrid y ficha por el Barcelona (1996)

Luís Enrique Martínez fue uno de los mejores jugadores españoles de la década de los 90. Nacido en Gijón, el asturiano se formó en cantera de Mareo con el sueño de jugar en el equipo de su ciudad, el Sporting de Gijón.

En la temporada 89-90 consiguió debutar en Primera División para convertirse en uno de los jugadores jóvenes más prometedores de la Liga. Una temporada más tarde, Luís Enrique se consolidó como delantero titular anotando 14 goles (uno de ellos muy famoso por romper el récord de imbatibilidad de Abel, portero del Atlético de Madrid).

El Real Madrid seduce a Luís Enrique

Con solo 20 años Luís Enrique era un jugador cada vez más mediático, por lo que se convirtió en el objetivo de los 3 equipos grandes del fútbol español. La lucha por el fichaje acabó ganándola el Real Madrid, que fue el único equipo dispuesto a pagar los 250 mil millones de pesetas de su cláusula de rescisión.

En su presentación, Luís Enrique declaró sus preferencias al diario MARCA:

Fichar por el Real MLuís Enrique ficha por el Real Madrid en 1991adrid es un sueño. He merecido venir a este equipo, aunque haya renunciado al 15% del traspaso que me ofrecía el Barcelona”

En la misma entrevista le preguntaban: ¿Por qué no ha fichado por el Barcelona cuando sabía que el Sporting estaba de acuerdo con el club catalán? “Estudiando todas las ofertas, la que más me interesaba era la del Real Madrid. Supone un orgullo jugar aquí”

En Barcelona reconocieron el interés por el jugador pero su entrenador, Johan Cruyff no se cortó desmereciendo la nueva incorporación merengue: “En ningún momento entramos en la puja por su fichaje, se trata de un buen jugador, pero no es la gran estrella que se dice”.

Además de ser un delantero oportunista, Luís Enrique era un jugador muy entregado, por lo que lo tenía todo para convertirse en un símbolo del madridismo. Sin embargo sus números en las primeras temporadas como merengue fueron discretos. Aunque comenzó a jugar como delantero, Luís Enrique “pagó” su polivalencia y fue retrasando su posición hasta el lateral derecho.

El Madrid vivía una época convulsa a la sombra del Dream Team y ni Antic, Beenhakker ni Benito Floro consiguieron ubicar al asturiano en una demarcación fija. De hecho, Luís Enrique llegó a jugar en casi todas las demarcaciones del terreno de juego (exceptuando la de portero, mediocentro y defensa central).

En la temporada 1994-1995 Valdano llegó al banquillo madridista y Luís Enrique completó su mejor temporada de blanco. Como centrocampista jugó 35 partidos, marcando 4 goles que sirvieron para darle la liga a los blancos 4 años después. Especial significado tendría el tanto marcado frente al Barcelona en el Bernabéu, el cuarto de una noche mágica que acabó con el famoso 5-0.

Primeros desencuentros con el Bernabéu

Pese a su relevancia en el equipo Luís Enrique nunca se convirtió en un ídolo del Bernabéu. La irregularidad y poca vistosidad de su juego generaba dudas en la tribuna blanca, que en ocasiones le dedicaba numerosos silbidos.

El curso siguiente la relación con la grada se agravó por el mal comienzo del equipo. Ante los malos resultados del equipo, Valdano comenzó a apostar por jugadores de cantera (Raúl, Guti, Sandro, Álvaro) dejando de lado a jugadores como Luís Enrique, que vio varios partidos desde la grada.

La relación entre el jugador y el técnico argentino estaba rota y el asturiano, que acababa contrato el 30 de junio de ese mismo año, comenzaba a hacer planes de cara al futuro: “A nivel personal evidentemente esto clarifica bastante mi futuro; tengo las cosas, bastantes claras y hablaré con mi representante a ver qué tengo”, dijo el jugador tras verse fuera de la lista ante el Albacete (octubre, 1995).

A los pocos meses Valdano fue despedido y con Arsenio Iglesias en el banquillo, Luís Enrique volvió a aparecer en las alineaciones. Sin embargo, el asturiano ya parecía tener decidido su futuro y mediada la temporada comienzan a aparecer rumores del interés del Barcelona en ficharle. El centrocampista fue una petición expresa de Cruyff para reforzar un equipo en decadencia.

Se confirma su fichaje por el Barça

El Real Madrid finaliza una de las peores temporadas de su historia (Sin títulos, sexto en Liga y fuera de Europa). Como estaba previsto Luís Enrique no renueva y acaba su etapa como madridista tras 5 temporadas donde jugó 157 partidos y anotó solo 14 goles. En 28 de mayo y solo 3 días después de su último partido de blanco, el FC Barcelona y Luís Enrique se reúnen en un hotel y hacen oficial el fichaje: “Estoy muy ilusionado. He concluido un ciclo [con el Madrid] que respeto hasta finales de junio y luego empezaré otro”

Y así fue, Luís Enrique respetó al equipo blanco hasta junio pero después no tuvo miramientos en renegar de su pasado como madridista: “Me veo en los cromos y no me reconozco de blanco”.

En Barcelona Luís Enrique explota como futbolista, supera sus cifras goleadoras y se convierte rápidamente en un icono de barcelonismo. Su “traición” a la casa blanca y su gran rendimiento con la camiseta azulgrana convirtió al gijonés en diana de las iras del madridismo (que en cada visita a Bernabéu le cantaban el absurdo, racista y al mismo tiempo pegadizo cántico; “Luís Enrique tu padre es Amunike”).

Con el paso de los años, Luís Enrique se convertiría en una leyenda del Barça, ejerciendo de capitán y retirándose en 2004 tras vivir los mejores años de su carrera deportiva. Luís Enrique jugó 333 partidos de azulgrana y marcó 115 goles en sus 8 temporadas como culé.

Luís Enrique deja el Real Madrid y ficha por el Barcelona (1996)
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