Las Ligas de Tenerife (1991-1992) [Primera parte]

En la temporada 1991-1992 se produjo uno de los finales de Liga más emocionantes y épicos que se recuerdan en el fútbol español. El Real Madrid llegaba líder a la última jornada con un punto de ventaja sobre el FC Barcelona.

Los madridistas tenían que conseguir la victoria ante el Tenerife de Jorge Valdano, mientras que el Barça recibía al Athletic de Bilbao en el Camp Nou. Tanto Madrid como Barcelona jugaban contra dos equipos sin objetivos, ya salvados del descenso y sin posibilidades de jugar competiciones europeas.

La destitución de Antic y los 8 puntos de ventaja

Aquella temporada el Real Madrid dominó la liga desde el comienzo. Con Radomir Antic en el banquillo, los blancos llegaron a tener una ventaja de 8 puntos sobre el Barcelona en la jornada 14 (entonces la victoria se premiaba con solo 2 puntos). Sin embargo en la jornada 19 y tras ganar 2-1 en el Bernabéu precisamente al Tenerife, Ramón Mendoza destituyó por sorpresa al entrenador yugoslavo.

Después de la que ventaja con el Barça se hubiera reducido a solo 3 puntos, el ex-presidente blanco buscaba un revulsivo. Según Mendoza el fútbol de Antic no ofrecía espectáculo, por lo que ofreció el cargo de entrenador al holandés Leo Beenhakker (por entonces mánager del club). La apuesta era muy arriesgada, el Madrid tenía poco que ganar y mucho que perder.

Con el paso de las jornadas Leo Beenhakker no solo no consiguió mejorar el juego del equipo, sino que empeoró los números de su predecesor. Los pinchazos en Oviedo (1-0) y en Pamplona ante Osasuna (1-1) permitieron al Barça llegar con opciones a la última jornada del campeonato.

Tenerife-Real Madrid y Barcelona-Athletic

En una tarde calurosa del 7 de Junio de 1992, el Real Madrid jugaba en la isla de Tenerife un partido que pasaría la historia de la Liga. Mientras, el Barcelona buscaba ganar al Athletic en casa y esperar la derrota de los madridistas.

La tarde no pudo comenzar mejor para los intereses blancos. Fernando Hierro abrió el marcador en el minuto 8 y Hagi aumentó la ventaja con un golazo de falta en el 28. Con 0-2 en el marcador parecía impensable pensar que la liga se le pudiera escapar a los blancos.

Pero en el minuto 36 Quique Estebaranz recortaba distancias y daba alas al Barcelona, que se adelantó poco después en su partido ante el Athletic con un gol de Hristo Stoichkov. Al descanso, Real Madrid (1-2) y Barcelona (1-0) ganaban sus partidos por la mínima.

A poco de comenzar la segunda parte, Stoichkov hacía el 2-0 y aumentaba la ventaja del Barça que seguía pendiente de lo que ocurría en Tenerife.  El Madrid seguía ganando pero los locales estaban atacando mucho. En el minuto 73 el partido cambia cuando el colegiado García de Loza expulsa injustamente a Villarrolla. Con un hombre menos sobre el césped y los nervios a flor de piel, Ricardo Rocha marcó un desafortunado autogol que establecía el empate (min 77).

Aún aturdido por el golpe, el Madrid encajó el tercer gol un minuto después. El gol de Pier mató definitivamente a los blancos, que veían como perdían una liga que parecía ganada en el mes de diciembre. Con el partido ya finalizado en el Camp Nou, jugadores, afición y directivos permanecieron pendientes del transistor para ver que ocurría en Tenerife. Cuando García de Loza señaló el final, hubo una explosión de alegría. El Barça ganaba su segunda liga consecutiva y lograba el doblete tras levantar 15 días antes su primera Copa de Europa en Wembley.

       

Suspicacias, Sobornos y primas a terceros

El partido del Madrid en Tenerife trajo consigo muchas suspicacias en las horas previas. Para empezar el Tenerife no se jugaba nada y en sus filas actuaban dos ex ídolos del madridismo, el guardameta Agustín y el entrenador argentino Jorge Valdano. Tras la victoria local el técnico argentino dijo nada más entrar en la rueda de prensa “¡VIVA EL JUEGO LIMPIO!”, reconociendo que aquella semana habían pasado cosas extrañas.

El portero fue titular ante los blancos pero tras encajar el primer gol abandonó el partido “supuestamete” lesionado. Años más tarde Agustín reconoció que simuló aquella lesión porque no quería seguir jugando. Tras el gol encajado el portero escuchó comentarios de aficionados y prensa dudando de su profesionalidad y prefirió abandonar el terreno de juego.

El resto de la plantilla jugó con más motivación gracias a la prima ofrecida desde Barcelona. Los integrantes del Tenerife (A excepción de Valdano, Aléxis y Moíses) se llevaron 21 millones de pesetas por ganar al Real Madrid como confirmaron Manolo Hierro y Toño en el programa dirigido por José Ramón de la Morena (El Larguero).

No fue el único ofrecimiento que llegó desde la ciudad condal ya que el centrocampista del Real Madrid, Luís Milla denunció un intento de soborno, supuestamente de un ex-compañero suyo en el Barça. A través de una llamada telefónica, ofrecieron a Milla 4O millones de pesetas si marcaba un gol en propia puerta o cometía algún penalti a lo largo del partido.

El jugador notificó la llamada a la directiva, que decidió no denunciar en espera de grabar una segunda llamada que nunca se produjo. La noticia se filtró llegando a los sobornadores y Milla jugó de titular en Tenerife a pesar de que Mendoza le “sugirió” a Beenhakker que lo dejase en el banquillo. El caso fue estudiado más tarde por el Comité de competición, que llegó a sancionar a Milla con una multa de 1 millón de pesetas. El Real Madrid recurrió la sanción, que sería posteriormente suspendida.

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