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Published on: 1990-2000

Croacia La Sorpresa de los Mundiales

Croacia tiene menos habitantes que Madrid. Un país de apenas 4 millones de habitantes que se independiza en medio de una guerra, y que en solo 30 años ha conseguido más podios mundialistas que Inglaterra, España o Portugal. Y es que desde su separación de Yugoslavia, Croacia ha jugado 6 Mundiales... y ha terminado entre los 3 mejores del planeta en 3 de ellos.

Pero ¿Cómo es posible que un país tan pequeño se haya convertido en una de las mayores máquinas competitivas de la historia de los Mundiales? Para entender cómo un país tan pequeño acabó humillando a Alemania, eliminando a Brasil, jugando una final del Mundial y convirtiéndose en la pesadilla de las grandes potencias... tenemos que volver a 1991. Ese año Croacia se independiza definitivamente de Yugoslavia y en 1992 crea una selección independiente que comienza a tomar forma. Bajo las órdenes de  Miroslav Blažević, Croacia logra una histórica clasificación a la Eurocopa de Inglaterra en 1996 y, tras caer en cuartos, consigue clasificarse para su primer Mundial tras eliminar a Ucrania en la repesca rumbo a Francia 98.

 

Croacia, la Revelación de los Mundiales (1998-2022)

 

Francia 1998

A pesar de la lesión a última hora de Boksic, la selección croata contaba con jugadorazos como Suker, Boban, Jarni, Stanic, Bilic, Prosicnecki o Vlaovic. El sorteo mundialista les encuadró en un grupo amable, donde jugarían frente a Argentina, Japón y Jamaica. El debut de la selección ajedrezada sería con el combinado caribeño, que también jugaba la Copa del Mundo por primera vez en su historia. Stanic entró en la historia como el primer goleador croata en un Mundial y Croacia acabó ganando por 3-1 con los goles de Prosinecki y Suker en la segunda parte.

El siguiente partido fue contra Japón, que también acudía a su primera cita mundialista. A Croacia le costó marcar, pero Suker acabó perforando la red con otro gol a cuarto de hora para el final. La victoria croata le clasificaba matemáticamente para octavos de final y el partido ante Argentina solo serviría para decidir el primer puesto del grupo. Ambos equipos jugaron a medio gas, pero Argentina se llevó la victoria y se aseguró el liderato con un tanto de Pineda.

La derrota de Inglaterra ante Rumanía, convertía a los valacos en el próxima rival de los Croatas, en una eliminatoria marcada por el pelo de los jugadores rumanos. Casi toda la plantilla se tiñó de rubio platino, pero el nuevo look no les trajo suerte frente a Croacia. El partido no fue tan brillante como sus peinados y el ganador se decidió con un penalti al filo del descanso. Šuker  transformó la pena máxima y Croacia lograba colarse entre los ocho mejores equipos del torneo.

En cuartos esperaba Alemania, vigente campeona de Europa y verdugo de Croacia en aquella Eurocopa. Los alemanes comenzaron acosando la portería balcánica, peor el desacierto germano y las paradas de Ladic mantuvieron con vida a los balcánicos. Pero el partido cambió con la expulsión de Wörns en el minuto 41. Con un hombre más, Croacia dio un paso al frente y Jarni marcó el 1-0 con un zurdazo en el añadido del primer tiempo.

En la segunda parte Alemania trató de igualar el marcador jugando con 4 delanteros y colgando balones al área rival, pero Croacia acabó sentenciando a la contra. Vlaovic marcó el 2-0 en el minuto 80 y Šuker anotó el definitivo 3-0 a cinco minutos del final. Croacia hacía historia en su primera Copa del Mundo y, contra todo pronóstico, estaba en semifinales.

El puesto en la final se lo jugaría frente a Francia, que jugaba como anfitriona y era la clara favorita. Franceses y croatas buscaban su primera final mundialista y Les Bleus llevaron la iniciativa durante el primer tiempo. Zidane generó las mejores oportunidades para los galos, pero fueron los croatas los que golpearon primero. Solo se llevaban 23 segundos del segundo tiempo y los aficionados aún estaban regresando a sus asientos cuando Šuker aprovechó un gran pase de Asanovic para marcar el 0-1. Francia se quedó en shock durante unos segundos, pero respondió inmediatamente. Solo un minuto después, Thuram robó el esférico a Boban y culminó su recuperación marcando el gol del empate de forma imprevisible.

El defensa del Parma recuperó otro esférico en el minuto 70 y culminó su gran noche marcando el 2-1 con un zurdazo imparable para Ladic.

A quince minutos del final, Laurent Blanc fue expulsado por soltar un manotazo a Bilic y, en la última jugada del partido Croacia estuvo cerca de lograr el empate. Francia accedía a su primera final mundialista y Croacia tendría que conformarse con jugar el partido por la medalla de bronce.

Los balcánicos demostraron estar más motivados que Países Bajos y se adelantaron con un tanto de Prosinecki. Zenden empató poco después, pero otro gol de Šuker acabó dando la victoria y el tercer puesto a Croacia. Con ese gol, el delantero del Real Madrid anotó su sexto gol en el torneo y se aseguró la Bota de Oro como máximo goleador del Mundial. La selección arlequinada se colgaba la medalla de bronce en su primera Copa del Mundo y, con apenas siete años de edad y en medio de un caos político, convertía a una pequeña nación en la tercer mejor equipo del mundo.

La selección croata creció mucho desde aquel Mundial y, desde entonces solo se ha perdido una Copa del Mundo y una Eurocopa. Su crecimiento le llevó a volver a contar con jugadores formidables y veinte años después de Francia 98, logró superar aquella gesta.

 

Subcampeón  Rusia 2018

En Rusia 2018 ningún pronóstico contaba con ellos, pero Croacia se rebeló nuevamente como la gran sorpresa del campeonato. Zlatko Dalić tomó el cargo de seleccionador como medida de urgencia y se acabó ganando el puesto a base de resultados. Croacia llegó al Mundial tras superar una repesca contra Grecia y, en Rusia, desató todo su carácter competitivo. Jugadores de calidad, no le faltaban (Modrić, Rakitić, Perišić, Mandžukić...y una plantilla llena de jugadores consolidados y mega competitivos).

El cuadro balcánico debutó con una cómodo victoria por 2-0 frente a Nigeria. Etebo adelantó a los europeos con un gol en propia puerta y Modrić sentenció el duelo desde el punto de penalti. En su segundo encuentro los croatas se vieron las caras con Argentina. Tras una primera parte igualada, Croacia se desató en el segundo tiempo y sometió un duro correctivo al cuadro albiceleste. Rebić marcó el primer gol tras un regalo de Willy Caballero (min 57),  Modrić anotó el segundo con un golazo desde fuera del área (min 80) y Rakitić remató la fiesta croata en el tiempo de prolongación.

Ya clasificados para octavos, los croatas confirmaron su liderato en la última jornada frente a Islandia. Badelj adelantó a la selección balcánica al inicio de la segunda parte, Sigurdsson rubricó el empate de penalti, pero en el último minuto Perisic marcaba el 2-1 que completaba el pleno de victorias de los croatas en la primera fase.

En los octavos de final esperaba Dinamarca, en un partido loco con un inicio trepidante. Jorgensen adelantó a los nórdicos en el primer minuto de juego y Mandžukić puso las tablas poco después. El encuentro fue bajando de revoluciones hasta que se llegó a la prórroga, donde Rebić estuvo a punto de marcar en una jugada en la que fue derribado por Jorgensen antes de empujar el balón a la red.

Modric se dispuso marcar el penalti, pero Schmeichel detuvo su remate y se agigantó de cara a la tanda de penaltis. El portero danés detuvo otros dos lanzamientos croatas, pero los daneses erraron tres y convirtieron a  Subasić en el héroe de si país.Rakitic puso el broche anotando el penalti decisivo y Croacia se clasificaba a cuartos de final tras una eliminatoria de infarto.

Su siguiente rival era Rusia, la sorprendente anfitriona de un torneo en el que venían de apear a España. Para este choque, Dalić dispuso un once muy ofensivo y sacrificó a Brozović para jugar con dos delanteros (Mandžukić y Kramarić). El partido tuvo muchas alternativas pero fue Rusia quién marcó primero. Cherishev abrió la cuenta a la media hora con un golazo desde fuera del área y Kramarić respondió equilibrando el marcador para los croatas ocho minutos después.

Perišić tuvo la ocasión más clara de la segunda parte pero su remate se estrelló en el poste y el encuentro se alargó media hora más. En la prórroga Vida marcó el segundo tanto croata con un remate de cabeza a la salida de un córner (min 105) y, cuando la victoria balcánica parecía definitiva, Mario Fernandes volvió a igualar el partido para Rusia (min 115).

La eliminatoria se tuvo que decidir en la tanda de penaltis y Subašić volvió a ser decisivo. El portero croata detuvo el primer penalti de Smólov y, tras el fallo de Kovačić , vio como Fernandes mandaba fuera el tercer lanzamiento ruso. Rakitić volvió a anotar el penalti decisivo de la victoria de Croacia, que alcanzaba las semifinales e igualaba la hazaña de los héroes del 98.

Inglaterra era el siguiente rival de los croatas, que volvieron a verse por debajo en el marcador con una falta directa convertida por Trippier a los 5 minutos de partido. Harry Kane pudo ampliar la renta británica con una doble ocasión que se fue al limbo y, tras el tiempo de descanso, Croacia se quitó los complejos en busca de la remontada. El entusiasta equipo balcánico fue ganando terreno con el paso de los minutos y Perišić consiguió anotar el empate con un acrobático remate con el que batía a Pickford. Inglaterra parecía superada ante la rebeldía croata y, nuevamente Perišić, estuvo cerca de marcar el gol de la victoria con un zurdazo rechazado por el poste.

El empate enviaba a Croacia a su tercera prórroga consecutiva, y ya en el tiempo suplementario, Vrsaljko salvó un cabezazo de Stones bajo los palos. Croacia volvió a la carga con un remate de Mandžukić que Pickford salvó a bocajarro y, en el minuto 108, el delantero balcánico aprovechó una prolongación de Perišić en el área para marcar el gol del triunfo con un disparo cruzado.

La selección de Dalic nos dejaba una de las instantáneas del campeonato y, con un espíritu de sacrificio encomiable, llegaba a la primer final mundialista de su historia tras ser la primera selección en superar y remontar tres prórrogas seguidas.

 

 

LA FINAL | FRANCIA - Croacia (4-2)   Estadio de Luzhniki - Moscú

El 15 de julio de 2018, Francia y Croacia jugaban en el estadio Luzhniki de Moscú la final de la Copa del Mundo.  Pese a su falta de experiencia en estas lides, el equipo balcánico entró al partido decidido a gobernarlo. El equipo galo no se había acercado al área balcánica durante el primer cuarto de hora, pero obtuvo premio en la primera oportunidad que llegó a la portería croata. Griezmann provocó una dudosa falta (de Brozović) y él mismo puso un peligroso centro que Mandžukić desvió involuntariamente al fondo de las mallas.

Pese al autogol, Croacia se levantó de inmediato y diez minutos después Perišić, enganchó un zurdazo con el empató el partido. En el minuto 34, una mano de Perišić fue señalada por el VAR como penalti y Griezmann transformó la pena máxima.

Los franceses llegaron al descanso con ventaja y la segunda parte fue una prolongación de lo visto en los primeros 45 minutos. Croacia atacó en busca del empate y Francia se agazapó en su campo en busca de sentenciar el partido al contragolpe.

Con el paso de los minutos el cansancio comenzó a hacer mella en el juego croata y Francia aprovechó su superioridad física para sentenciar el partido. En el minuto 59 Pogba marcó con un doble remate desde la frontal del área y, poco después, Mbappé marcó el 4-1 con otro disparo lejano.

La relajación de los Bleus dio lugar a un error de Lloris aprovechado por Mandžukić, pero pese al 4-2 la victoria gala ya estaba asegurada.

Francia quedaba campeona del Mundo y Croacia se quedaba con la miel en los labios tras un Mundial para la historia, en el que Luka Modric fue designado como el Balón de Oro.

 

Bronce en Qatar 2022

Parecía que los croatas habían alcanzado su techo en la historia de los mundiales, pero en Qatar 2022 protagonizó otro torneo inolvidable. La subcampeona del mundo era cuatro años más veterana y muchos de sus héroes de 2018 estaban retirados. El equipo de Dalic acudió sin jugadores clave como Rakitić, Mandžukić o Subašić, pero con Luka Modrić como capitán.

Los croatas iniciaron el torneo con empate sin goles ante Marruecos, en un igualado duelo en el que Bono evitó el triunfo europeo. El empate le obligaba a vencer a Canadá en la segunda jornada, pero fueron los norteamericanos los que golpearon primero. Davies adelantó a los canadienses con un cabezazo al minuto de partido, pero Croacia reaccionó rápido y consiguió darle la vuelta al marcador antes del descanso. Los goles de Kramarić (2), Livaja y Majer, dieron a Croacia su primer triunfo.

Croatas y belgas se jugaban una plaza en la siguiente fase, mientras que Marruecos confirmó su liderato tras vencer a Canadá. A Croacia le valía el empate y Bélgica dispuso de grandes ocasiones para batir a Livaković. Romelo Lukaku debutó en el Mundial en la segunda parte, y protagonizó uno de los peores días de su carrera. El delantero de Amberes dispuso de hasta cuatro oportunidades para marcar, pero no pudo acertar con ninguna. Mandó un disparo al poste, y en el último minuto, decidió controlar con el pecho en lugar de rematar con la portería vacía. El partido acabó sin goles y Croacia obtuvo premio a su resistencia. Bélgica se marchaba del Mundial en la primera fase mientras que los croatas seguirían compitiendo en las eliminatorias.

Su siguiente rival fue la sorprendente selección de Japón, que había liderado su grupo tras vencer a España y Alemania. Los orientales se adelantaron en el marcador con un gol de Maeda en el tramo final del primer tiempo (min 43), y Perišić marcó el 1-1 después de conectar un potente cabezazo (min 54). El partido ofreció pocas ocasiones al margen de los goles y tras una inerte prórroga, el ganador se resolvió en el concurso de los penaltis. El portero croata Livaković desvió 3 de los 4 penaltis japoneses y Croacia solo necesitó de tres aciertos para clasificarse a cuartos de final.

La selección croata llegaba a cuartos para medirse a Brasil, uno de los favoritos a ganar el Mundial. Las quinielas daban por ganadores a los brasileños pero los noventa minutos acabaron demostrando una tremenda igualdad. En la primera parte apenas hubo ocasiones, aunque Neymar fue el hombre que más peligro llevó al área rival.

Pero en el segundo acto el portero croata tuvo mucho más trabajo. Nada más empezar, rechazó un envenenado despeje de su compañero Gvuardiol y, minutos más tarde, salvó un remate franco de Neymar. Tite hizo cambios para revolucionar el juego brasileño y Livaković comenzó a ser decisivo. En el minuto 65 se hizo grande ante un intento de Paquetá y, diez minutos después, solventó otro uno contra uno frente a Neymar. Croacia aguantó el acoso de ofensivo de la Canarinha y el choque se alargó media hora más. Los balcánicos jugaban su octava prórroga en las últimas nueve eliminatorias internacionales.

En el tiempo extra Brozovic se asomó al área contraria con un disparo alto y, en el minuto 105, Neymar culminó la jugada del partido. El 10 brasileño tiró dos paredes (con Rodrygo y Paquetá), recortó al portero, e introdujo el balón en la portería.

El partido estaba en las manos de Brasil, pero Dalić sacó su artillería de delanteros suplentes para dinamitar el choque. Budimir fijó a los delanteros brasileños y Oršić asistió a Petković para que empatase el duelo. Su disparo tocó en Marquinhos e hizo inútil la estirada de Allison. Fue el único remate a portería de Croacia en los 120 minutos, pero le servía para llegar a la tanda de penaltis.

En el duelo de los once metros, Livaković volvió a ser determinante y detuvo el primer lanzamiento de Rodrygo. Los jugadores croatas marcaron todos intentos y el sueño brasileño se acabó cuando el remate de Marquinhos golpeó en al poste. Contra todo pronóstico, Croacia eliminaba a Brasil y se plantaba en otra semifinal.

Allí se mediría contra la selección Argentina, en un duelo que estuvo muy parejo durante la primera media hora, pero que se desequilibró con un penalti controvertido. Un supuesto derribo de Livakovic sobre Julián Álvarez propició que Messi abriese el marcador desde los once metros y terminase desatando a la Albiceleste. Una calbagada de Araña sirvió para que los argentinos se pusieran 2-0 antes del descanso y, con Croacia entregada y Messi bailando a Gvuardiol, Julián anotó el 3-0 definitivo.

El equipo croata había llegado agotado a la semifinal, pero la derrota ante Argentina volvía a poner en valor su competitividad. El equipo de Dalic, tendría la oportunidad de resarcirse en la final de consolación ante Marruecos, en un reencuentro que comenzó con goles. Gvardiol finalizó una jugada de la pizarra balcánica en el minuto 7, y casi de inmediato, Dari recogió un rechace para nivelar el partido. Sin embargo Croacia insistió y Oršić volvió a desnivelar el marcador con un disparo con rosca que certificaba la victoria los balcánicos por 2-1. Croacia se colgaba la segunda medalla de bronce de su historia en las Copas del Mundo y cerraba otra participación increíble en la que se volvía a confirmar como la revelación del Mundial.

El hecho es que desde su independencia en 1992, los croatas solo se han perdido un Mundial y han conseguido subir 3 veces al pódium (1998, 2018 y 2022).

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