El 28 de octubre de 2024, Vinicius Junior estaba convencido de que iba a coronarse como el mejor futbolista del mundo. Había ganado la Champions League, había sido decisivo en las noches más importantes del Real Madrid y llegaba a la gala del Balón de Oro como uno de los grandes favoritos. Carlo Ancelotti había defendido públicamente su candidatura tras anotar un hat-trick increíble en la Champions y Rio Ferdinand había repetido su nombre seis veces durante la retransmisión de la final de Wembley.
Pero aquella noche, en el Teatro del Châtelet de París, ocurrió algo que nadie esperaba en el madridismo. El Real Madrid decidió no acudir a la ceremonia y el Balón de Oro terminó en manos de Rodri Hernández. Horas antes se había filtrado el ganador y Vinicius tuvo que contemplar desde la distancia cómo el premio individual más importante del fútbol se le escapaba en el último momento.
Su respuesta llegó a través de las redes sociales: «Lo haré diez veces mejor si es necesario. No están preparados».
El Imparable DECLIVE de VINÍCIUS ¿Qué le pasó?
Aquella frase era una declaración de intenciones. Vinicius estaba convencido de que volvería a demostrar su superioridad sobre el terreno de juego. Sin embargo, aquella promesa terminaría adquiriendo un significado muy diferente. Su rendimiento tras aquella fatídica noche fue siendo cada vez más irregular y la decadencia en su juego ha crecido hasta el punto de que parte de su propia afición no lo considera titular indiscutible.
Sus cifras goleadoras se han desplomado, sus regates ya no provocaban el mismo temor y su relación con los entrenadores ha estado marcada por episodios de tensión. Su relación con Xabi Alonso provocó la destitución del entrenador y destruyó la temporada...mientras que Mourinho mantiene un tensa relación que no sabemos como puedo acabar. Recientemente, su reciente expulsión ante el Villarreal le ha costado cuatro partidos de sanción y...tras su pésimo partido en Champions ante la Roma...ya son muchos los que los que prefieren que permanezca fuera del equipo.
El brasileño se perderá el Clásico y la siempre difícil visita al campo del Valencia, pero hay aficionados que piensan que piensan que esto será un alivio para Mourinho. Con Diomande en la banda izquierda el equipo parece más equilibrado y Mbappé está más liberado en el ataque blanco. Y es la compatibilidad del francés con Vinícius está continuamente en entredicho. Su influencia de juego es exactamente la misma y su escaso esfuerzo en la presión repercute en el resto del equipo.
Pero ¿Cómo ha podido cambiar tan rápido el rol de Vinícius? ¿Cuál ha sido el detonante de su caída? ¿Se trata de un bajón temporal o un desplome definitivo? Dale a Like y quédate en el vídeo hasta el último minuto...porque vamos a responder a todas estas cuestiones.
El niño de los 45 millones
Para encontrar la respuesta hay que regresar al verano de 2018, cuando un adolescente brasileño aterrizó en Madrid con una responsabilidad que pocos futbolistas de su edad habrían podido soportar. Vinicíus era un extremo de esos que reciben pegados a la banda y buscan inmediatamente el uno contra uno. Su fútbol tenía algo que resultaba difícil de enseñar: la facilidad para arrancar desde parado y dejar atrás a un defensor en apenas dos pasos.
En mayo de 2017, cuando todavía tenía 16 años, debutó con el primer equipo del Flamengo. Apenas unos días después, el Real Madrid anunció su fichaje por una operación que rondaba los 45 millones de euros.
La cifra resultaba extraordinaria para un futbolista que prácticamente no había jugado en la élite, pero Florentino Pérez había decidido cambiar la política de fichajes después de comprobar cómo Neymar había terminado en el Barcelona. Vini era una apuesta de futuro, pero su precio lo convirtió inmediatamente en protagonista.
Cuando llegó a Madrid en julio de 2018 acababa de cumplir 18 años. Cristiano Ronaldo había abandonado el club rumbo a la Juventus y el equipo se encontraba ante una reconstrucción que terminaría siendo mucho más complicada de lo previsto.
El brasileño debutó oficialmente el 29 de septiembre, en un derbi contra el Atlético de Madrid. Su entrenador era Julen Lopetegui, aunque sería con Santiago Solari cuando empezaría a disfrutar de más oportunidades.
Vinicius tenía una virtud evidente: cada vez que recibía el balón parecía que podía ocurrir algo. Arrancaba, cambiaba de dirección y se atrevía a encarar incluso después de haber perdido varias veces la pelota. Sin embargo también tenía un defecto. Su provocativo juego le ponía en el foco de sus críticos y su rebeldía le convertía en un blanco fácil para los defensas más veteranos.
En sus primeros años le costaba muchísimo terminar bien las jugadas. Podía superar a dos defensas y fallar un pase relativamente sencillo. Podía plantarse delante del portero después de una carrera espectacular... y enviar el balón fuera. Su velocidad le permitía crear ocasiones que acababa desperdiciando por falta de puntería. El equipo necesitaba nuevas estrellas, pero Vinicius todavía estaba muy lejos de serlo.
Burlas, Benzema y falta de gol
Las dos siguientes temporadas estuvieron marcadas por una contradicción. Vinicius era uno de los futbolistas más prometedores del Real Madrid, pero también uno de los más desesperantes.Su capacidad para generar peligro era indiscutible, pero su efectividad era pésima. En la temporada 2019/20 apenas consiguió tres tantos en Liga y al año siguiente volvió a sumar únicamente tres dianas. Eran registros muy modestos para un atacante que jugaba en uno de los equipos más exigentes del mundo.
La comparación con los grandes extremos europeos resultaba inevitable. Otros futbolistas de su edad empezaban a alcanzar cifras importantes, mientras que Vinicius seguía dependiendo demasiado de su velocidad y fallaba goles imperdonables. Las redes sociales se mozafan de sus remates y hasta Benzema pedía a sus compañeros que no le pasasen el balón.
Aquellas imágenes dieron la vuelta al mundo pero Vinícius nunca se hundió, se puso a trabajar y fue mejorando su físico y su puntería. Aunque sus números aún no reflejaban todo su potencial, su influencia en el juego del Real Madrid era cada vez más evidente y con la llegada de 2021 logró ganarse el puesto de titular. Contra el Liverpool demostró sus virtudes y tuvo su primera noche mágica de Champions y, aunque aquella temporada acabó sin títulos...fue el inicio de su transformación.
Héroe de la Decimocuarta
Con la marcha de Zidane y la llegada de Carlo Ancelotti, Vinícius vio una oportunidad de reivindicarse y aprovechó el mal rendimiento de Bale y Hazard para consolidarse como indiscutible. Vinicius empezó a resolver mejor las situaciones delante del portero, a elegir cuándo acelerar y cuándo asociarse con sus compañeros.
La versión más goleadora de Vini acababa de explotar y el extremo se reivindicó como uno de los líderes ofensivos del Real Madrid. Su entendimiento con Karim Benzema fue letal y el brasileño resultó decisivo en los tres títulos conquistados por los madridistas; la Supercopa de España, la Liga y la Champions League.
Vinícius anotó 22 goles y dio 16 asistencias durante el curso y fue el encargado de marcar el gol de la victoria frente al Liverpool en la final de París. Benzema ganó el Balón de Oro de 2022, pero Vini había escrito su nombre en la Leyenda del Real Madrid
Superando Obstáculos: Racismo y Provocación
A partir de esa campaña, el crecimiento de Vinicius fue exponencial. Su consistencia y capacidad para decidir partidos importantes le puso en el centro de todas las miradas y le hizo rebelarse ante las injusticias. Sus constantes protestas no sentaban bien a sus críticos y le convirtieron en un incordio permanente para sus rivales. Sus polémicas celebraciones se tildaron de provocadoras y sus acaloradas reacciones hicieron que fuese el hombre más odiado del antimadridismo. Sus celebraciones y estilo de juego le colocaron en el disparadero del fútbol español, recibiendo algún insulto racista y sacando de quicio a los que veían en el un mal ejemplo.
Segunda Champions y Balón de Oro
El brasileño marcó 23 goles y dio 19 asistencias en la 22-23 y se colgó el liderazgo ofensivo del equipo. Respondió a la marcha de Benzema aumentando sus registros goleadores y en 2024 confirmó su evolución hasta convertirse en el mejor jugador del mundo.
Una lesión muscular interrumpió su temporada, pero cuando recuperó la continuidad volvió a mostrar su mejor versión. Terminó el curso con 24 goles y 11 asistencias en todas las competiciones y su rendimiento fue especialmente importante en los partidos decisivos de la Champions. El crack carioca fue clave para que el Madrid ganase la Liga y la Copa de Europa. De hecho, Vinícius fue designado como MVP de la Champions, marcando otro gol en la final de Wembley y protagonizando una eliminatoria memorable frente al Bayern. Sus dos goles en Múnich y sus desbordes en el Bernabéu le colocaron como el indiscutible favorito a ganar el Balón de Oro.
El encaje de Mbappé
Sin embargo, tras aquel 28 de octubre de 2024, la carrera de Vinícius dio un giro inesperado. El Madrid acabó el 2025 sin títulos y el fichaje de Kylian Mbappé comenzaba a restarle protagonismo. Sobre el papel se juntaba a dos de los mejores futbolistas del mundo...pero sobre el campo ambas estrellas parecían solaparse, ocupando la misma zona del campo.
Mientras Mbappé empezaba a convertirse en el principal goleador del Madrid, Vinicius perdía el protagonismo que había tenido durante las temporadas anteriores. El brasileño se volvió previsible y el francés ocupaba los espacios que el tanto aprovechaba. En su primera temporada juntos, Vini marcó 22 goles y dio 17 asistencias...a priori sus números era similares a los de su mejor temporada, pero hay que tener en cuenta que jugó hasta partidos más.
La temporada colectiva no fue buena y la marcha de Ancelotti provocaba un reinicio. Xabi Alonso llegaba con nuevas ideas pero desde el principio reconoció que Mbappé era su estrella. La conexión con Vinícius fue casi nula y el técnico le trataba como a uno más de la plantilla, sin los privilegios de una estrella. Vini fue suplente hasta en 3 partidos del inicio de temporada y era sustituido en casi todos los partidos.