Cuando Pep Guardiola llegó al Manchester City en 2016, Inglaterra no lo recibió como un genio… sino como una duda. Sí, había conquistado Barcelona y Bayern, pero la Premier era otra cosa. Un fútbol más rápido, más físico, más caótico.
Muchos estaban convencidos de que su estilo jamás funcionaría allí. Algunos incluso aseguraban que iba a fracasar. Y lo más sorprendente es que, durante un tiempo… parecía que tenían razón.
Durante su primera temporada todos criticaban al técnico español, le acusaban de ser un filósofo idealista y de querer cargarse la esencia del fútbol británico. Entonces ¿Cómo pasó Guardiola de estar contra las cuerdas a cambiar la historia del Manchester City?” Relájate y disfruta...porque esta la increíble historia como surgió el mejor equipo de la historia del fútbol inglés.
El Manchester City de Pep Guardiola (2016-2026)
El aterrizaje de Guardiola en la Premier League llegó por sorpresa. Manuel Pellegrini anunció su propia marcha y Pep aterrizó como una estrella del rock, dando comienzo a nueva era. Pero la primera temporada fue complicada. El City terminó tercero en liga, cayó eliminado de la Champions League contra el Mónaco y cerró el curso sin ganar un solo título. Fue la única vez que ocurrió durante toda la etapa de Guardiola. Aquel equipo todavía era irregular. Defensivamente sufría mucho y el modelo de juego parecía demasiado frágil para competir en determinados contextos. Pep, además, tomó decisiones difíciles desde el principio. Se deshizo de futbolistas importantes como Joe Hart, exigió cambios estructurales dentro del club y empezó a construir una plantilla mucho más adaptada a su idea de juego.
Pero incluso en aquel año sin títulos ya podían verse algunas cosas que terminarían definiendo la década. Kevin De Bruyne empezó a convertirse en el gran cerebro del proyecto. Fernandinho asumió un papel fundamental en la organización táctica del equipo. Y Guardiola comenzó a introducir una cultura futbolística completamente nueva en el club. No estaba construyendo solo un equipo ganador; estaba construyendo una identidad que se mantendría una década.
La verdadera explosión del proyecto llegó en la temporada 2017-2018, con un golpe de mercado de más de 300 millones de euros. Ederson se puso los guantes y cerró el debate sobre la portería celeste, y se fichó a futbolistas como Kyle Walker, Danilo, Aymeric Laporte y Bernardo Silva. Ese Manchester City perdió solo siete partidos entre todas las competiciones y fue invencible durante los primeros cinco meses del curso. Los celestes se auparon al liderato en la quinta jornada, y jamás se bajaron de ese primer puesto. Fue el primer gran equipo de Guardiola en Inglaterra y probablemente el que cambió definitivamente la percepción de la Premier League sobre él. El equipo ganó la liga con 100 puntos, una cifra jamás alcanzada hasta entonces en el fútbol inglés. Fueron conocidos como “Los Centuriones”, pero más allá del récord, lo verdaderamente impactante fue la sensación de superioridad que transmitían.
El City dominaba partidos desde la posesión, pero también desde la presión, desde la ocupación de espacios y desde una agresividad competitiva que pocas veces se había visto en Inglaterra. De Bruyne firmó una temporada extraordinaria, David Silva seguía manejando los ritmos del juego como pocos centrocampistas en Europa y Sterling dio un salto definitivo como futbolista decisivo. Guardiola había conseguido que el equipo jugara exactamente como imaginaba...sin embargo, Europa seguía siendo el gran problema.
En Champions apareció el Liverpool de Klopp y expuso algunas debilidades del City en escenarios de máxima intensidad. Ambos equipos se midieron en los cuartos de final de la Champions y los Reds encarrilaron la serie en el partido de ida. El 3-0 de Anfield provocó un partido de vuelta al límite para los de Guardiola, cuya concesión de espacios le acabó costando caro. El Liverpool volvió a ganar a los citizens por 1-2 y por segunda temporada consecutiva se quedaban lejos de los mejores de Europa.
Aquella rivalidad entre Guardiola y Klopp terminó definiendo gran parte de la Premier League moderna. Eran dos formas diferentes de entender el fútbol, pero ambas llevaron el nivel competitivo del campeonato a una dimensión completamente nueva.
La temporada 2018-2019 confirmó que aquello no era una casualidad. El City ganó todos los títulos nacionales posibles: Premier League, FA Cup, Carabao Cup y Community Shield. Nunca antes un club inglés había logrado algo parecido, ganando todos los títulos nacionales en un equipo conocido como los "Fourmidables". La pelea por la liga contra el Liverpool fue probablemente una de las más exigentes de la historia reciente del campeonato, en una carrera sin cuartel donde el City terminó campeón con 98 puntos y el Liverpool hizo 97.
Pero otra vez la Champions dejó una herida enorme. La eliminación contra el Tottenham en cuartos de final fue una de las más dolorosas de toda la etapa Guardiola. El gol anulado a Sterling en el descuento dejó una imagen icónica: Pep arrodillado sobre el césped del Etihad, incapaz de entender cómo se le había escapado una clasificación que durante unos segundos parecía segura.
En 2020 llegó un curso extraño, marcado por la pandemia y por ciertas dudas futbolísticas dentro del equipo. La salida de Vincent Kompany había debilitado mucho la defensa y el Liverpool dominó la Premier prácticamente desde el inicio. El City solo pudo conquistar la Carabao Cup y volvió a quedarse lejos de ganar la Champions. La derrota contra el Lyon en Lisboa abrió un debate que acompañaría durante años a Guardiola: víctima de que en las grandes noches europeas hacía cosas extrañas y sufría el llamado "ataque de entrenador".
Aun así, Pep reaccionó como suelen hacerlo los grandes técnicos: reinventándose y volviéndose mucho más pragmático a la hora de poner en práctica su filosofía. Durante la temporada 2020-2021 el City evolucionó hacia un modelo mucho más flexible. Sin delantero centro fijo durante gran parte del año, Guardiola diseñó un sistema basado en movilidad constante, presión alta y control absoluto del balón. Fue una de las versiones tácticamente más sofisticadas de toda su carrera.
El equipo recuperó la Premier League y volvió a ganar la Carabao Cup. Phil Foden dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad competitiva y Gundogan firmó probablemente el mejor curso de su carrera. Pero toda aquella temporada terminó reducida a una sola noche: la final de Champions League de Oporto contra el Chelsea.
El City perdió 1-0 y Guardiola volvió a quedarse a las puertas de la gran obsesión del club. Aquella derrota fue especialmente dura porque por primera vez parecía que el proyecto estaba realmente preparado para conquistar Europa. Sin embargo, otra vez faltó algo. Su apuesta por jugar sin mediocentro defensivo fue duramente criticada, pero el golpe europeo más cruel todavía estaba por llegar.
En la 2021-2022, el City volvió a proclamarse campeón de Liga, la cuarta en cinco años. Acumuló una racha de 12 jornadas seguidas ganando, entre noviembre y enero, y cerrando la temporada sin perder ninguno de sus últimas 11 jornadas. En la última jornada protagonizó una remontada histórica contra el Aston Villa para ganar otra Premier League, pero en Champions vivió una de las eliminaciones más traumáticas de la era moderna. El Real Madrid remontó la semifinal en el Bernabéu con dos goles en en último suspiro y cuando el City ya se veía en la final. Aquella noche dejó completamente devastado al equipo Citizen y reforzó la sensación de que Guardiola estaba persiguiendo una competición que parecía resistirse constantemente.
El proyecto del técnico necesitaba un reseteo y en el mercado de traspasos se echó el resto por contratar a Erling Haaland. La llegada del delantero noruego en 2022 cambió definitivamente la dimensión del equipo. Guardiola ya tenía el control, la posesión y la estructura, pero ahora también tenía al mejor finalizador del mundo. El City de la temporada 2022-2023 fue probablemente la versión más completa de toda la década de Pep en Inglaterra. Rodri alcanzó un nivel extraordinario, John Stones se reinventó tácticamente y De Bruyne siguió siendo el gran generador ofensivo del sistema.
Aquella temporada terminó siendo perfecta y el City conquistó el ansiado triplete. Premier League, FA Cup y Champions League. La victoria contra el Inter en Estambul liberó al club de una presión histórica. Guardiola ya había conseguido lo único que todavía faltaba en Manchester y convirtió, por fin al City en campeón de Europa.
A partir de ahí, el equipo entró en una fase distinta. Ya no se trataba de perseguir la gloria; se trataba de sostenerla y evolucionar a una transición paulatina de estrellas. Entre 2023 y 2025 el City siguió acumulando títulos, ganó más Premier League, conquistó la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes y logró algo que ningún equipo había logrado antes en Inglaterra: levantar cuatro ligas consecutivas.
Lo más impresionante era que Guardiola seguía evolucionando constantemente. Cada temporada aparecían nuevos mecanismos tácticos, nuevas formas de atacar espacios y nuevas estructuras defensivas. El City nunca parecía un equipo terminado. Siempre estaba cambiando, evolucionaba cada campaña e iba incorporando conceptos a un sistema inagotable de recursos tácticos.
Y quizá ahí estuvo la grandeza definitiva de Guardiola en Inglaterra. No solo ganó mucho. Consiguió que la Premier League entera tuviera que adaptarse a su filosofía y acostumbró a los aficionados ingleses a un fútbol diferente, en el que el balón se convertía en el protagonista. Durante años, todos los grandes clubes ingleses construyeron proyectos intentando encontrar la manera de competir contra el Manchester City.
Pero su gran nemesís europea fue el Real Madrid, con el que se midió durante cinco temporadas consecutivas y cayó de todas las formas posibles...por aplastamiento, en penaltis y con goles en los últimos segundos. La única victoria de los Guardiola sobre el equipo de Ancelotti se produjo en 2023, donde se encaminaron al triplete con un espectacular e inolvidable 4-0 en el Etihad frente al Rey de Europa.
En 2024 volvió a ganar la Premier League y tras un 2025 sin títulos y una dolorosa goleada en el Bernabéu...dio los primeros síntomas de decadencia. La derrota frente Al Hilal en los octavos de final del Mundial de Clubes provocó un nuevo impulso en el mercado de fichajes, que ante la marcha de paulatina de leyendas como De Bruyne, Julián Álvarez, Gündoğan o Glealish, obligó a realizar nuevas inversiones.
Pese a los importantes cambios en la plantilla la temporada 25-26 volvió a traer títulos al Etihad, con la conquista de FA Cup y la Copa de la Liga inglesa. Pero los Guardiola volvieron a caer contra el Real Madrid en Europa y perdieron la Premier ante el Arsenal de Arteta.
En 2026 y después de una década de desgaste, Guardiola entendió que el ciclo había terminado. El técnico catalán decidió poner fin a una trayectoria intachable y que le consolidó como uno de los mejores técnicos de la historia. Entre 2016 y 2026, los cityzens reinaron en Inglaterra. Su dominio, y su regularidad, es solo comparable al del Manchester United de Sir Alex Ferguson en la década de los 90 e inicios del siglo XXI. Guardiola se marchó dejando veinte títulos en las vitrinas del City; Conquistó 5 Copas de la Liga, 3 FA Cups y 6 títulos de Premier League en Inglaterra y condujo a los celestes hacia su primera Liga de Campeones, y también ganó la Supercopa de Europa y el Mundial de Clubes.
Hay un dato de la era Guardiola que es aterrador, ya que en esta década el City ha ganado el 55% de todos los títulos desde su fundación en 1880.
Pero su legado va mucho más allá de las cifras. Transformó la manera en que Inglaterra entendía el fútbol y cambió la relación entre el balón y los espacios. Durante diez años, su equipo compitió por todos los títulos y transformó al club en todos los sentidos...para convertirle en un gigante del fútbol europeo y hacer que el City de Guardiola quedase para siempre...en las Memorias del Fútbol.