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Published on: 2020-2030

El imparable Declive del Fútbol Italiano

Una llamada telefónica… pudo destruir al fútbol italiano. Y no es una exageración. Porque desde 2006…Italia no solo dejó de dominar el mundo…desapareció de él. Tres Mundiales consecutivos fuera. 16 años sin pisar la élite. Y todo apunta al mismo momento. Una final…un escándalo de corrupción…y una imagen que quedó grabada para siempre: El cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi. Ese día, Italia tocó el cielo. Pero también… firmó su condena.

Hoy, en Memorias del Fútbol…
te hablamos de la muerte del fútbol italiano y una maldición que todavía persigue a la Azzurra

 

 

La Decadencia de la Selección de ITALIA 

 

 

En el año 2006, Italia estaba en la cima del mundo. Eran los maestros de la defensa, los dueños del orden táctico y poseedores de una identidad tan fuerte que definió a toda una generación. No solo ganaban; competían y eran la nación europea con más Copas del Mundo. Pero hoy, esa misma selección tetracampeona del mundo, ha consumado el mayor fracaso de su historia reciente.

Por tercera vez consecutiva, la Azzurra verá el Mundial por televisión. Tres...este dato ya no es una crisis...es una hecatombe histórica. Una travesía por el desierto que durará, al menos, 16 años sin participar en la cita más importante del planeta y 24 años sin jugar una eliminatoria mundialista. Pero ¿Cómo pudo un imperio caer de forma tan estrepitosa? ¿Qué le pasó al país que exportaba los mejores defensas y los tácticos más brillantes?


CAMPEONES DEL MUNDO 2006

Para entender la caída, primero debemos recordar la magnitud de la gloria. En el Mundial de 2006 Italia alcanzó la cima y presumió de virtudes. Buffon parecía imbatible y solo encajó dos goles en todo el torneo: uno en propia meta y otro de penalti. Fabio Cannavaro era una pared que le valdría el Balón de Oro y Andrea Pirlo manejaba el metrónomo de un equipo que parecía perfecto. Lo que nadie imaginaba es que aquella final frente a Francia...sigue siendo a día de hoy su último partido en una eliminatoria de la Copa del Mundo.

Pero mientras el país celebraba en las calles, los cimientos del Calcio ya se estaban pudriendo. Semanas antes de la final, estalló el escándalo del Calciopoli: una red de corrupción, amaños y favores arbitrales que acabó con la Juventus en la Serie B y varios clubes sancionados. Italia ganó el Mundial en el césped, pero el sistema había colapsado. Los patrocinadores perdieron la confianza, los fans la fe y la Serie A comenzó a perder su estatus como la liga más poderosa del mundo. Fue el pico más alto, pero también el inicio del fin.


2010 - 2014: LA MALDICIÓN DEL CAMPEÓN Y EL INICIO DEL DECLIVE

Cuatro años después, en Sudáfrica 2010, Italia llegó para defender su corona. Pero algo se sentía extraño. El equipo era lento, predecible y estaba envejecido. Empataron con Paraguay a última hora y luego con Nueva Zelanda de forma humillante, una de las cenicientas del torneo. Pese a su mal inicio, una victoria con Eslovaquia les daba el liderato del grupo, pero encajaron otra derrota por 3-2 y quedaron últimos de su grupo. De campeones del mundo a eliminados en primera ronda sin ganar un solo partido. Algunos lo achacaron a la Clásica Maldición del campeón...pero el problema era mucho más profundo.

Se fue Lippi y llegó Prandelli, que logró llegar a Brasil 2014 con nuevas expectativas. Italia había sido finalista de la Eurocopa 2012, donde cayó goleada por España, quizá ya no era la Italia rocosa que conocíamos, pero competía y transmitía respeto. La Azzurra empezó ganando 2-1 a Inglaterra con los tantos de Marchisio y Balottelli, pero aquella victoria fue un espejismo. En la segunda jornada cayó frente a Costa Rica por 1-0 y, de nuevo, se jugaba todo a una carta. Uruguay era un rival incómodo, pero el 0-0 le bastaba. Buffon sostuvo las llegadas charrúas...hasta que Suárez mordió a Chiellini y Godín dio la cornada definitiva. Italia quedaba eliminada en la fase de grupos por segundo Mundial consecutivo. Parecía una hecatombe...pero lo que Italia no sabía...es que acababa de jugar su última Copa del Mundo.

 


LA NOCHE QUE TODO SE ROMPIÓ: 2018 Y 2022

Lo que antes era una mala racha se convirtió en una crisis sistémica. En 2018, bajo el mando de Gian Piero Ventura, ocurrió lo impensable. Italia comenzó su decadencia en la fase de clasificación rumbo al Mundial de Rusia, donde tras quedar por detrás de España, se vio obligado a jugar una repesca contra Suecia. Los nórdicos se impusieron por la mínima en Solna (1-0) e Italia fue incapaz de marcar un solo gol en 180 minutos. El 0-0 final hacía que Gianluigi Buffon se quedase sin jugar su sexto mundial y se despidiese como internacional en medio de la tragedia. Era la primera ausencia mundialista de Italia desde 1958.

Pero el fútbol tiene giros inesperados y después de aquel desastre, la Azzurra de Roberto Mancini pareció resurgir de sus cenizas. Nadie contaba con los Italianos en la Eurocopa 2021, pero con un equipo trabajado...pinceladas de talento y...algo de fortuna...se presentaron en la final y ganaron a Inglaterra en Wembley. Tras aquella tanda de penaltis, la pesadilla mundialista parecía cosa del pasado. Italia ganaba un nuevo título tras 15 años de espera y el futuro se veía con optimismo.

No obstante, aquel éxito fue un oasis en medio del desierto y un espejismo que escondió los problemas estructurales del fútbol italiano. Solo meses después, la realidad golpeó con más fuerza. La vigente campeona de Europa tenían el billete mundialista en su mano, pero fallaron dos penaltis decisivos en la fase de grupos contra Suiza y cayeron a un repechaje, que les conducía a jugarse una plaza con Portugal, esta vez en dos llaves a partido único. Pero el final fue aún más dramático. En semifinales se cruzaron con Macedonia del Norte en una eliminatoria en casa que parecía sencilla. Sin embargo el gol no llegaba y en el minuto 92 Aleksandar Trajkovski marcó con un disparo lejano que silenció el estadio de Palermo. Fue un golpe devastador para la tetracampeona del mundo, que se quedaba fuera de su segundo Mundial consecutivo. La crisis del fútbol italiano ya era histórica.


EL FRACASO EN LA EUROCOPA 2024: SIN ALMA Y SIN PIERNAS

Tras la salida de Mancini, Luciano Spalletti asumió el mando con la misión de defender el título europeo en 2024. Pero la participación de Italia...volvió a ser decepcionante. Lograron vencer a Albania remontando y con mucho sufriendo, fueron aplastados por el juego de España y rescataron un agónico empate ante Croacia gracias al gol de Zaccagni en el minuto 98.

En octavos de final, Suiza les dio un baño de realidad. Fue un 2-0 donde Italia pareció una selección "dócil, aburrida y asustada". La prensa italiana fue implacable: "sin piernas y sin alma" y Donnarumma evitó una goleada mayor, siendo el único jugador que estuvo a la altura del escudo. El equipo carecía de ideas y, sobre todo, de talento individual. Ya nada quedaba de aquella Italia que infundía respeto a sus rivales.


2026: LA ESTOCADA FINAL CONTRA BOSNIA

Gennaro Gattuso fue el "bombero" elegido para rescatar a la selección tras una fase de grupos irregular, que comenzó con un duro correctivo en Oslo. La Noruega de Erling Haaland, vapuleó a los italianos con un rotundo 3-0 e Italia volvía a estar contra las cuerdas para sacar su billete mundialista. La Azzurra cumplió con su trabajo ganando todos los partidos...pero Noruega estuvo intratable y se presentó al partido de vuelta con 3 puntos de ventaja. Italia necesitaba golear a los nórdicos...más allá del resultado era una buena oportunidad para medirse ante un gran enemigo...pero el resultado fue desalentador. Noruega, ausente en los Mundiales desde 1998, volvió a avergonzar a los tifosi con una goleada histórica. 1-4 en San Siro y de nuevo...Italia se veía sentenciada a jugarse su presencia en la Copa del Mundo en la repesca.

El sorteo le emparejó en una eliminatoria con Irlanda del Norte a la que superó por 2-0 en Bérgamo...pero la verdadera final por estar en el Mundial 2026 se jugaba en Bosnia. Desde la grada, Di Marco y Vicario celebraban el pase de los balcánicos frente a País de Gales...pero todavía no sabían lo que los bosnios le tenían preparado. El modesto estadio de Zenica resultó ser una trampa perfecta para la cuatro veces campeona del mundo...que padeció el mal estado del césped y el cercano aliento de la afición rival.

Sin embargo el partido comenzó mejor que nunca. Moise Kean adelantó a Italia tras un error del portero bosnio e Italia se acercaba a la Copa del Mundo. Pero la tragedia italiana siempre tiene un culpable y en el minuto 40, Alessandro Bastoni cometió una inoportuna entrada que le costó la tarjeta roja. Italia se quedó con 10 hombres para el resto del juego  y el pánico se apoderó de los jugadores. Los de Gattuso trataron de aguantar la ventaja, pero Bosnia asedió la portería italiana hasta que encontró el empate a diez minutos del final. El gol de Tabakovic llevaba el partido a una prórroga de resistencia agónica, y el billete mundialista se decidió en la tanda de penaltis. Una vez más, la presión pudo con los lanzadores italianos, que fallaron dos de sus tres disparos y...por tercera vez consecutiva...se quedaban fuera del Mundial.

Italia no estará en Norteamérica, pero este declive tan acentuado no puede resumirse en un simple traspiés, la mala suerte o las malas decisiones de un árbitro. Y es que la selección italiana ha muerto de todas las formas posibles; a doble vuelta, a partido único y a penaltis...fuera de casa y como local...con generaciones viejas y jóvenes...entrenadores experimentados y novedosos. Lo cierto es que ya no hay excusa...y necesitan medidas urgentes.


¿POR QUÉ HA CAÍDO EL FÚTBOL ITALIANO? LAS CAUSAS DEL DESASTRE

Pero ¿A que se debe esta caída del fútbol italiano? ¿Cuáles son las razones de su crisis?

1- La primera razón inexcusable es la falta de talento y mala gestión de la cantera. Si miramos hacia atrás, Italia producía leyendas como Totti, Del Piero, Baggio, Maldini o Nesta, mientras que hoy, la producción de jugadores de élite se ha estancado. La plantilla actual apenas cuenta con jugadores en el "top 10" mundial de sus posiciones y la falta de delanteros contrastados es  tan dramática que han tenido que recurrir a un nacionalizado como Retegui... que se fue a jugar a Arabia.

Pero la escasa aparición de nuevas estrellas, no solo es fruto de una generación espontánea...sino de un trabajo de cantera...que no se está gestionando de la mejor manera. Italia ha dejado de generar extremos y delanteros contrastados...y los que prometen...apenas tienen oportunidades. El salto de la etapa juvenil a la Serie A se vuelve gigante y la ausencia de filiales en el fútbol profesional...estanca muchas carreras prometedoras.

2- "El Decreto Crescita" Roberto Baggio ya denunció en 2013, que los clubes italianos invertían más en jugadores extranjeros que en los locales, y que esto provoca un claro perjuicio en el rendimiento de la selección aboluta. Y es que hasta hace un año, seguía vigente el "Decreto Crecita", una normativa fiscal que permitía a los clubes italianos ahorrar hasta el 50% de impuestos sobre los fichajes extranjeros. Esta ventaja favoreció la inversión en talento foráneo y ha supuesto que, en la actualidad...el 68,5% de los futbolistas del Calcio...no sean italianos.

Esto nos recuerda lo que sucedió en el Mundial de 1966 tras la sorprendente eliminación de Italia a manos de Corea del Norte, cuya repercusión fue tal, que la Federación Italiana decidió prohibir la entrada de jugadores extranjeros para potenciar su talento local. Esta normativa duró 14 años y no fue hasta 1980...cuando se volvieron a abrir las puertas a los futbolistas foráneos.

3- Pérdida de identidad y carácter ganador: Leyendas como Buffon y Capello han señalado que Italia pasó años intentando copiar el modelo de posesión de España, olvidando lo que los hacía únicos: la disciplina táctica y la solidez defensiva. "No somos España", sentenció el histórico portero. Pero el principal problema por el que Italia ya no está en los Mundiales...no es de que juegue mal...sino que ha dejado de competir. La presión le ha podido en los momentos importantes y el miedo al fracaso se ha ido comiendo a generaciones de talentos consumidos por la ansiedad devolver a Italia donde se merece.

4- El declive de la Serie A: La liga que hace 25 años coleccionaba estrellas y fue considerada como la NBA del fútbol, está hoy a años luz de la Premier League en ingresos, estadios y marketing. La falta de estadios en propiedad limita la capacidad de crecimiento económico de los clubes y los resultados de estos en las competiciones europeas son cada vez peores. De hecho, la última Champions de un equipo italiano se remonta al año 2010, con el triunfo del Inter de Mourinho.

 


CONCLUSIÓN: ¿UN GIGANTE DORMIDO O UN IMPERIO EXTINTO?

Lo cierto es que Italia se ha convertido en la única nación campeona del mundo que se ha perdido tres torneos consecutivos y es un gigante dormido...que no tiene visos de despertar. Una generación entera de aficionados italianos que ha crecido sin ver a su país competir en una Copa del Mundo y el declive ha sido tan severo...que precisa de una reconstrucción profunda, desde la federación italiana, pasando por la Serie A y una inversión masiva en infraestructuras y la cantera.

Porque Italia no cayó de golpe. Se fue desmoronando… lentamente.

Pero todo apunta al mismo origen.

Una llamada telefónica.
Un sistema corrupto.
Un Mundial ganado en medio del caos y un cabezazo en el pecho que mató al Calcio.

Desde aquel 2006…Italia no ha vuelto a ser Italia y lo más duro...es no saber si volveremos a verla...

 

¿Y tú qué opinas? ¿Cuál crees que es el principal motivo del fracaso italiano? Déjamelo en los comentarios, dale al Like si te ha gustado este repaso y no olvides suscribirte para más historias de nuestro fútbol. Nos vemos en el próximo vídeo.

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