A finales del siglo XX, el Real Madrid atravesaba por un momento delicado. El club acababa de ganar su segunda Copa de Europa consecutiva en los últimos tres años, tras 32 años de sequía, pero paradójicamente, atravesaba por una de las crisis económicas más graves de su historia. Con una deuda de casi 300 millones de euros, el Madrid se veía y las deseaba para pagar las nóminas de sus jugadores, y tal fue así, que se vio obligado a vender a Clarence Seedorf en el mercado de invierno del año 2000 para aliviar su tesorería.
¿Por qué Fracasó el REAL MADRID DE LOS GALÁCTICOS?
Pese a esta situación, Lorenzo Sanz se sentía respaldado como presidente y, con dos sus dos Copas de Europa bajo el brazo, decidió adelantar las elecciones. Lo que no sabía es que tendría como rival a Florentino Pérez, un ingeniero de caminos de 53 años que arrasaría en los comicios gracias a un fichaje inimaginable: "Quiero decirles que si yo soy presidente del Real Madrid, Luis Figo será jugador del Real Madrid".
Parecía imposible que el capitán y líder del Barcelona se fuese a marchar al eterno rival de la mano de un candidato desconocido, pero "Tito Floren" cumplió su promesa.. El 18 de julio ganó las elecciones y día 25 presentó al futbolista portugués. Figo llegaba a la casa blanca tras pagar los 60 millones de euros de su cláusula y Florentino inauguraba un proyecto Galáctico al que iría incorporando a un Balón de Oro por año.
Aquella temporada el Madrid también fichó a Makelélé, Flavio Conceiçao, Munitis, Solari, César y Celades e invirtió un total de 120 millones en fichajes. Tras ganar la Liga y llegar a semifinales de la Champions, Florentino Pérez tenía claro que quería fichar a los mejores jugadores del mundo y su siguiente objetivo era Zidane. El francés llegó al Bernabéu en el verano de 2001, después de un culebrón veraniego que acabó con un traspaso récord de 75 millones de euros. El galo vistió el número "5" y pese a unos comienzos difíciles, acabó conquistando el corazón de los madridistas. El francés marcó un precioso gol ante el Barça en semifinales de la Champions y sería el héroe de la Novena Copa de Europa en el año del Centenario.
Aquel curso coincidió también con la aparición de canteranos como Raúl Bravo, Miñambres, Portillo o Paco Pavón, que daría nombre a una política de fichajes llamada "Zidanes y Pavones".
En el verano de 2002 se produjo el renacer de Ronaldo Nazário y, tras proclamarse campeón y máximo goleador del Mundial 2002, se convirtió en el siguiente objetivo galáctico. El brasileño protagonizó otro culebrón veraniego y su fichaje se cerró sobre la hora por un precio de 45 millones de euros. La llegada del Fenómeno completaba un ataque de ensueño y el Madrid levantó 3 títulos, ganando La Supercopa de Europa, la Copa Intercontinental y la Liga española.
David Beckham y la Era Galáctica (2003-2004)
Para cualquier club sería una buena temporada, pero para ese Real Madrid de las estrellas, resultaba insuficiente. La dolorosa derrota frente a la Juventus en las semifinales de la Champions, marcó el futuro de Fernando Hierro y Del Bosque, que tras un convulso final de Liga acabaron saliendo del Bernabéu sin renovar sus contratos.
El equipo perdía a su capitán y su entrenador de una sola tacada, pero Florentino Pérez y su director deportivo, Jorge Valdano, confiaban en un proyecto nuevo. El presidente no se tomaba en serio a su entrenador (Como luego comprobaríamos en los famosos audios) y llegó a pensar, que aquel grupo de estrellas podía ser dirigido por cualquiera. El sorprendente nombramiento de Carlos Queiroz como nuevo técnico, vino de la mano del fichaje de David Beckham. El centrocampista inglés costó 36 millones de euros y colocó al Real Madrid en otra dimensión comercial. El Madrid multiplicó la venta de camisetas y los ingresos publicitarios, mientras que la pretemporada se sustituyó por una Gira por Asía. Florentino Pérez había conformado un equipo de ensueño con las mejores estrellas del planeta. Había nacido el Real Madrid de los Galácticos.
El equipo blanco tenía los mejores cromos del mundo, pero comenzó a descuidar el álbum. A la marcha de Fernando Hierro, se sumó el frustrado fichaje de Gaby Milito, la cesión de Morientes al Mónaco y la traumática marcha de Makelélé. El mediocentro francés era el pulmón del centro del campo madridista, pero sintió poco valorado tras solicitar un aumento de sueldo en su renovación. Su fichaje por el Chelsea, dejó huérfana la posición de "5", obligando a adelantar la posición de Iván Helguera y dar mucho protagonismo a jugadores de la cantera como Borja, Núñez o Mejía.
Aquel Madrid comenzó la temporada de forma increíble, liderando la Liga y jugando el mejor fútbol de Europa.Todas las portadas encumbraban a los Galácticos y en la casa blanca se comenzaba a hablar del triplete. Sin embargo todo se vino abajo en el mes de Marzo. El equipo comenzó a notar las limitaciones de una plantilla corta y la falta de reservas competentes provocó que las titulares llegaran al tramo final de la temporada agotados.
A la derrota en la final de Copa frente al Zaragoza, le siguió una inesperada eliminación en la Champions frente al Mónaco. Pero el derrumbe del Real Madrid se completó en la Liga, donde los blancos dejaron escapar una ventaja de 8 puntos con el Valencia y perdieron 6 de los últimos 7 partidos para acabar en el tercer puesto de la tabla.
El Declive Galáctico (2004-2006)
Después de una nefasta temporada, Florentino Pérez confió en José Antonio Camacho para reflotar el proyecto y reforzó el equipo con el regreso de Morientes y los fichajes de Walter Samuel, Jonathan Woordgate y el ex-delantero del Liverpool Michael Owen.
El presidente confiaba que la plantilla necesitaba un par de retoques y un entrenador autoritario, pero tras los dos primeros reveses, Camacho decidió abandonar el barco. La derrota por 3-0 ante el Leverkusen y por 1-0 ante el Espanyol desencadenaron la dimisión del técnico murciano, que dijo verse incapaz de dirigir a aquella plantilla. La falta de seriedad en los entrenamientos y los compromisos comerciales de las estrellas, condicionaban la autoridad del entrenador, que al ver que los jugadores contaban con la complicidad del presidente, decidió dimitir.
La marcha del técnico provocó una gran inestabilidad en el club, que tras contratar a Sacchi como director deportivo, ni García Remón ni Vanderlei Luxemburgo supieron reconducir. El Real Madrid acabó segundo en Liga y cerró otra temporada en blanco tras ser eliminado por la Juventus en octavos de final de la Champions.
La temporada 2005-2006 comenzó con Luxemburgo en el banquillo y provocó la marcha del primer Galáctico. Harto de sus suplencias con el técnico brasileño, Luis Figo abandonaba el Real Madrid para irse al Inter. Junto a él se fue Walter Samuel y otros jugadores importantes como Owen o Solari, que hicieron hueco para la llegada de los nuevos fichajes. Y es que ese verano llegaron los brasileños Robinho, Baptista y Cicinho, los uruguayos Pablo García y Diogo o el primer gran fichaje nacional del presidente: Sergio Ramos.
Sin embargo el curso no comenzó de la mejor manera y la derrota por 0-3 ante el Barça de Ronaldinho en el Bernabéu, acabó de sepultar a Luxemburgo. López Caro sustituyó al brasileño en el banquillo, pero ni el cambio de entrenador ni el refuerzo de Antonio Cassano alivió los males del equipo blanco, que terminó perdiendo sus opciones en Liga con una dolorosa derrota en Mallorca. Aquel partido supuso la dimisión de Florentino Pérez, que decidió abandonar la presidencia al verse incapaz de reflotar su proyecto: "Hemos hecho una plantilla de grandes jugadores de la que soy el único responsable. Les he maleducado y se han confundido. He actuado como un padre con ellos. Soy el único culpable. Con mi dimisión deben ver que lo único importante es el Real Madrid"
Una semana después, los blancos fueron eliminados por el Arsenal de Henry en los octavos de la Champions y el Real Madrid cerraba su tercera temporada consecutiva sin títulos importantes. El ciclo Galáctico se terminaría con la retirada de Zidane y la convocatoria de elecciones, que convertiría a Ramón Calderón en el nuevo presidente en el verano de 2006.
Pese a la falta de títulos, el Real Madrid aprovechó aquellos fichajes Galácticos para sanear la economía del club, multiplicar sus ingresos por patrocinios y rentabilizar un proyecto que acabó muriendo de éxito. Los millonarios fichajes de Figo, Zidane, Ronaldo y David Beckham se convirtieron en un reclamo comercial inigualable, pero acabaron prostituyendo la misión principal de lo que debería ser un club de fútbol. Del 2000 al 2006, el Real Madrid ganó 2 Ligas, 1 Champions, 1 Copa Intercontinental, 1 Supercopa Europea y 2 Supercopas de España; 7 títulos y un proyecto discutible, que generó admiración y rechazo a partes iguales. La idea de Florentino Pérez era maravillosa y rentable, pero insostenible a largo plazo. Simplemente cometió el error de malcriar a sus estrellas y descompensar una plantilla en la que los mejores estaban a años luz del resto de jugadores.
Del Mourinhismo a la BBC (2009-2018)
Parecía que el tiempo de Florentino había pasado, pero el "presi" fue nuevamente al rescate del club en el verano de 2009. Después de un año horrible y la dimisión de Ramón Calderón tras el amaño de una Asamblea de socios, Tito Floren regresó al palco blanco con la promesa de devolver la ilusión al madridismo. En que aquel verano, el Real Madrid se gastó más 250 millones de euros, y trajo de una tacada a tres Galácticos; Benzema, Kaká y Cristiano Ronaldo. Los blancos completaron el proyecto con los fichajes de Xabi Alonso, Arbeloa, Granero, Albiol y Garay, y confiaron el banquillo al chileno Manuel Pellegrini.
Tras aquel mercado, los blancos pretendían luchar de tú a tú con el Barça de Guardiola, pero pese a quedar a tan solo un punto de los culés en la Liga, cerraron otro año sin títulos tras el Alcorconazo copero y la inesperada eliminación en Champions frente al Olympique de Lyon.
Cada vez que Florentino fichaba grandes jugadores, el equipo no respondía, por lo que por primera vez en su trayectoria le daría todos los poderes a un técnico. La llegada de José Mourinho provocó un cambio en la planificación deportiva, y los fichajes se centraron en acompañar a las estrellas, en lugar de aglutinarlas. Aunque los inicios fueron duros, el portugués logró el objetivo de derrocar al Barça de Guardiola y, además de ganar Copa, Liga y Supercopa, devolvió al Madrid a la élite europea.
A pesar de todo el Madrid tuvo que esperar a 2014 para ganar otra Champions, en la que la llegada de Bale fue determinante. Primero con Ancelotti y después con Zidane, la BBC fue indiscutible y el Real Madrid levantó 4 orejonas en 5 años. Ya no le llamaban Galácticos, pero Florentino logró conjuntar una plantilla de ensueño, con un once increíble y dos jugadores competentes por puesto.
Los nuevos Galácticos (2018-2026)
El Real Madrid parecía haber encontrado el equilibrio perfecto, pero la marcha de Cristiano Ronaldo y las continuas ausencias de Bale le llevaron al polo contrario. De fichar a los mejores del mundo, se paso a una economía de guerra, en la que se prefería invertir en jóvenes, antes que de desembolsar grandes cantidades por futbolistas contrastados. El poder económico de la Premier amenazaba la jerarquía europea de los madridistas, pero tras cuatro temporadas de paciencia, los blancos volvieron a dominar la orejona. Con el retorno de Ancelotti, la explosión de Vinícius y jerarquía de los veranos, el Madrid volvió a construir un equipo campeón, y amenazaba con volver a crear una dinastía tras el fichaje de Kylian Mbappé. Florentino quería levantar su tercer proyecto galáctico, pero como sucediese en su primer mandato...tropezó con la misma piedra.
El equipo volvió a quedar en manos de las estrellas y la marcha de pesos pesados del vestuario acabó desautorizando a cada entrenador que planteaba ideas nuevas. Como ya ocurrió con los primeros Galácticos, Florentino prefirió mimar a los jugadores antes que reprimir sus malas actitudes...y tras la marcha de Carletto, el vestuario se volvió incontrolable. A eso se unió la mala condición física de un equipo que roto por las lesiones graves, la falta de liderazgo y una pésima planificación deportiva. La ausencia de fichajes ante las bajas defensivas puso en evidencia el proyecto madridista, que en este 2026...cada vez se parece más a aquel que fracasó con los Galácticos. Florentino ha vuelvo a cometer el error de juntar a cromos repetidos, ha vuelto a descuidar la calidad de la plantilla y, por último, no ha medido la relevancia de perder a jugadores como Benzema, Kroos, Modric o Casemiro, que además de ser buenísimos mantenían los egos del vestuario en orden.
Tras otra temporada para el olvido, el madridismo reclama una nueva revolución de la plantilla y hasta comienza a poner en duda a su presidente. Florentino consiguió dar un vuelco a la economía y la historia del club convirtiéndolo en la empresa deportiva más rentable y exitosa del mundo, pero ahora tiene el reto de construir un proyecto nuevo. A principios del siglo XXI conformó el equipo más increíble de la historia y, tras con luces y sombras, supo evolucionar el proyecto de los Galácticos a una cultura de fichajes mucho más equilibrada, bajo el sostén del mejor mediocampo del mundo. Su exitosa racha de 6 Champions en 10 años, cubrió varios errores estructurales en la configuración de la plantilla, que casi se limitó en fichar promesas jóvenes y la llegada de jugadores libres. Su auto control económico acabó limitando a una plantilla exprimida por la cantidad de partidos jugados y que acabó pagando los esfuerzos de llevar su cuerpo hasta el límite. El caso es que el proyecto de los Galácticos 3.0 ha resultado un fracaso...pero la solución vuelve a estar en manos de Florentino...que ya piensa en nuevo entrenador...revolucionar la plantilla y dar un vuelco a la dirección deportiva del club.
Y tú ¿Cuál crees que son los motivos de que el Real Madrid de los Galácticos fracasase? ¿piensas que Florentino ha repetido los mismos errores del pasado?