La temporada 24-25 se planteaba como una nueva batalla entre Real Madrid y Barcelona en su lucha por la Liga, pero su lucha por todos los títulos nacionales les enfrentaría en 4 duelos clave, que acabaron con resultados sorprendentes. Antes de la primera jornada, el equipo de Ancelotti partía como favorito, defendiendo su corona de campeón de Liga y Champions y con la reciente llegada de uno de los mejores jugadores del mundo. El fichaje de Kylian Mbappé colocaba a los madridistas como el rival a batir en todas las competiciones, mientras que el nuevo Barça de Hansi Flick, iniciaba un nuevo proyecto basado en confianza en la cantera y el fichaje de Dani Olmo.
Así DESTROZÓ el Barça de Flick al Real Madrid en 2025 ⚽
Real Madrid 0-4 Barcelona (jornada 11)
A pesar de no ser los principales candidatos, el Barça inició muy bien el campeonato y tras un despliegue de goleadas y buen juego llegó al primer Clásico de la temporada como primer clasificado. Los catalanes visitaban el Bernabéu en la jornada 11 con tres puntos de ventaja sobre los blancos, que intentaron contrarrestar la adelantada defensa de los culés. Sin embargo Mbappé cayó una y otra vez en fuera de juego y, tras un gol anulado y varios mano a mano frustrados, se llegó al tiempo de descanso. El Barça acabó desmoralizando a los madridistas, que acabaron asfixiados ante el ritmo de juego barcelonista en la segunda parte. Lewandoswki inauguró el electrónico en el minuto 54 y encaminó el triunfo visitante tras cabecear el 0-2 un minuto después. Lamine Yamal anotó su primer gol en un Clásico tras batir a Lunin y Raphina cerró el festival barcelonista marcando el 0-4 definitivo. La exhibición del Barça suponía una bofetada sobre su eterno rival, del que se alejaba a seis puntos de distancia en la clasificación de la Liga.
Supercopa de España (2025)
Real Madrid 2-5 Barcelona
Aquella goleada lastró la temporada de los madridistas, que tras las navidades tendrían su primera oportunidad de revancha en la Supercopa de Arabia Saudí. Madrid y Barça cumplieron al clasificarse para la gran final, y llenaron el estadio King Abdullah de Yeda. Ancelotti salió con sus 3 puntos en ataque y los madridistas sufrieron los ataques azulgranas desde el saque de centro. En el primer minuto, Lamine avisó con un centro chut que repelió Courtois y, poco después, el portero belga tuvo que emplearse a fondo para evitar que entrase un cabezazo de Raphina.
La defensa blanca hacía aguas ante los ataques culés, pero en el primer acercamiento madridista Mbappé logró marcar el 1-0. El francés se estrenaba como goleador ante el Barcelona desde su llegada a España y despejaba dudas sobre su rendimiento tras finalizar un gran contragolpe. Raphina rozó el empate con un zurdazo que rozó el palo y Mbappé se hizo daño en el tobillo tras un pisotón de Kounde que le obligó a ser atendido en la banda. La sensaciones del Barça en cada vez mejores y, en el minuto 21, logró igualar la final con un golazo de Lamine Yamal. El extremo barcelonista aprovechó el servicio de Lewandowski para finalizar con maestría y el Madrid tuvo una tímida reacción en la que pudo volver a marcar con un cabezazo de Tchoaméni. Szczesny salvó el remate devolviéndo el balón a saque de esquina e Inñig Martínez tuvo que dejar su lugar a Araujo en el centro de la defensa después de una lesión.
El partido parecía estar muy parejo, hasta que Camavinga cometió un grave error. Su temeraria entrada sobre Gavi en el minuto 36 provocó que el colegiado señalase el punto de penalti y que Lewandowski no perdonase desde los once metros. El golpe afectó a la moral merengue, que vio como solo tres minutos más tarde, Raphina anotaba el 1-3 tras conectar un cabezazo inapelable para Courtois. Con el Madrid noqueado el colegiado decretó nueve minutos de descuento y, en medio de una zozobra defensiva, Raphina dirigió una contra perfecta que Balde convirtió en el cuarto gol azulgrana. El Barça se marchaba con una ventaja de 4-1 sobre el Real Madrid al descanso, y Ancelotti se temía otra goleada que costase el puesto.
El paso por vestuarios sirvió como acicate para los madridistas, que pudieron recortar distancias con una volea de Rodrygo que escupió el travesaño. Pero lejos de reaccionar, el Madrid siguió mostrando sus puntos débiles y, en otra contra mortal, Raphina finalizó una gran arrancada para marcar el 5-1. Solo se llevaban 3 minutos de la segunda parte y, con cuarenta por delante, la goleada podía ser de escándalo. Pintaba que el Barça iba a seguir haciéndo sangre y en Madrid rodarían cabezas, pero en una rápida transición blanca, Szczesny derribó a Mbappé cortando una jugada de gol y vio la roja directa. La expulsión del portero polaco frenó la sangría culé, que tuvo que recomponer el equipo antes del lanzamiento del tiro libre. Con Iñaki Peña en la portería, Rodrygo puso la falta junto al poste y marcó el 2-5 que daba un rayo de esperanza al equipo blanco.
Con media hora por delante, el madridismo soñaba con maquillar la goleada, pero el Barça supo retener el balón y dejar que corriese el tiempo, para llevarse un incontestable triunfo. El Barça conquistaba el primer título de la temporada tras humillar a su eterno rival, mientras que el Real Madrid regresaba a Madrid con un doloroso 2-5 a cuestas, que se sumaba a la debacle liguera del Bernabéu.
Final de Copa del Rey
Barcelona 3-2 Real Madrid
No habría más clásicos por más de tres meses, hasta que el 24 de abril, Real Madrid y Barça se volvieron a citar en la final de la Copa del Rey. Madridistas y culés llegaban a La Cartuja con sensaciones distintas. Los blancos estaban cautro puntos por detrás de los culés en la Liga y llegaban a Sevilla con un complejo de inferioridad evidente tras los dos precedentes con los culés.
El Barça tenía las bajas de los lesionados Balde y Lewandowski, y Flick confió en Gerard Martín y Ferrán Torres para sustituirlos. En el Real Madrid, Mbappé fue suplente por sus problemas de tobillo, mientras que Mendy salió como titular tras varios meses de lesión. El lateral francés no duró mucho sobre el césped, ya que se lesionó de la otra pierna, teniendo que ser sustituido por Fran García en el minuto 8.
Los madridistas sufrieron mucho en el inicio del partido y el Barcelona dominó todas las facetas del juego. Los culés culminaron su dominio con un golazo de Pedri, que se inició con un espectacular corte de Cubarsí y una asistencia de Lamine que el canario metió por la escuadra.
El Madrid logró reactivarse tras el 1-0, pero el gol de Bellingham no subió al marcador por fuera de juego y Dani Olmo estuvo de marcar el 2-0 con un gol olímpico.
Ancelotti castigo la desidia de Rodrygo con la entrada de Kylian Mbappé en el segundo tiempo y los cambios de Modric y Guler hicieron que los blancos creciesen bajo la batuta de un Bellinham excelso. Szczęsny evitó el gol de Vini con una doble intervención primorosa y Mbappé comenzó a liderar los ataques madridistas. En el minuto 67 realizó una arrancada de genio que acabó en una falta peligrosa y, él mismo asumió el tiro libre para colocar el empate con un remate que se coló tras golpear en el poste.
Con el 1-1 el Madrid arrolló al Barcelona y Tchouaméni puso en ventaja a los madridistas con un poderoso remate de cabeza tras un gran centro de Guler desde la esquina.
El Barça parecía en la lona, pero Lamine Yamal avisó con un zurdazo que Courtois repelió a córner y regaló una espectacular asistencia a Ferrán Torres que fue aprovechada por el Tiburón para mandar el partido a la prórroga.
Antes de llegar al tiempo suplementario, De Burgos Bengoechea señaló penalti por una caída de Rapinha en el último minuto, pero el VAR le sugirió revisar la jugada para acabar anulando la pena máxima.
Los cambios de Flick dieron aire al Barça en el tiempo extra y el partido se igualó ante el cansancio de ambos equipos. El choque parecía destinado a decidirse en la tanda de penaltis, pero una pérdida de balón madridista acabó siendo interceptada por Kounde para resolver el título con un derechazo para la historia.
El Barça lograba un épico triunfo por 3-2 y algunos jugadores del Real Madrid perdieron los nervios de la impotencia. Rudiger, Bellingham y Lucas Vázquez fueron expulsados por sus protestas al colegiado, pero la sangre no llegó al rio y la deportividad acabó reinando entre los jugadores de ambos equipos.
Después de un Clásico espectacular y un torneo épico, el Barcelona se consagraba como el Rey de la Copa y levantaba al cielo de Sevilla el trigésimosegundo trofeo en su palmarés.
Remontada de Alirón
Barcelona 4-3 Real Madrid
Solo quince días más tarde, el estadio Olímpico de Monjuic albergó el Clásico que definiría la Liga, con el Real Madrid a cuatro puntos distancia del Barça, a falta de solo cuatro fechas. Los barcelonistas temían que su equipo pagase la dolorosa eliminación de la Champions frente al Inter, más si cabe cuando el Real Madrid se puso con un 0-2 a favor en el primer cuarto de hora.
Mbappé provocó el primer tanto a los cinco minutos de juego tras ser derribado por Szczesny con una inoportuna entrada y, tras adelantar al Madrid desde los once metros, marcó el segundo tras finalizar un gran pase de Vinícius que le dejó mano a mano con el portero.
Parecía que el Madrid podía apretar la lucha por la Liga, pero el Barça volvió a demostrar su confianza y arrolló a su rival con un derroche ofensivo con el que consiguió darle la vuelta al marcador en tan solo 20 minutos. Eric García marcó el 1-2 a la salida de un saque de esquina y Lamine anotó el 2-2 con un colocado zurdazo que no pudo alcanzar Courtois. 2 minutos después, Raphina ponía en ventaja al Barcelona y, justo antes del descanso, el brasileño hacía el 4-2 tras aprovechar un error de Lucas Vázquez.
En la segunda parte el Barça perdonó varias ocasiones para ampliar su renta y el tercer gol de Mbappé puso en suspenso el triunfo azulgrana. Los culés reclamaron una mano de Tchoaméni como penalti y, en el minuto 88, estuvieron cerca de encajar el empate con una clarísima ocasón que el debutante Víctor Muñoz mando fuera. Fermín anotó el 5-3 en el minuto 90, pero la jugada fue invalidada por mano previa y el marcador se quedaba tal y como estaba. Con el 4-3 el Barcelona lograba una victoria que sabía a media Liga, aumentando la ventaja sobre el Real Madrid hasta los siete puntos, con otra exhibición de juego y goles ante su eterno rival. Los culés volvían a someter al Madrid en el cuarto Clásico de la temporada, que además de con 4 victorias catalanas, acabó con un increíble parcial de 16-7 a favor del Barça.