Hubo un tiempo en el que viajar a Mestalla era una de las peores noticias que podía recibir cualquier gigante de Europa. Por aquel entonces, el Valencia no miraba con admiración al Real Madrid, Barça, Bayern, Inter o Manchester United, sino que los miraba a los ojos, les competía, y les ganaba. Y es que durante más de un lustro, el Valencia se convirtió en un grande de Europa, capaz de salir vivo de templos como Old Trafford y el Olímpico de Múnich, golear a la mejor Lazio de la historia, tumbar al Real Madrid de los Galácticos o ser la peor pesadilla del Barça de van Gaal.
Aquel equipo estuvo a punto de romper la historia. Ganaba títulos y se codeaba con los mejores equipos europeos. Mestalla vibraba con la calidad de futbolistas increíbles y disfrutaba de la pizarra de los técnicos ambiciosos y prometedores del momento. Su época dorada parecía inacabable...pero un cambio de presidencia y la crisis económica acabaron lentamente con un sueño que puede acabar en pesadilla.
A día hoy poco queda de aquella institución envidiada en toda Europa. Más de una década ha pasado de aquellos años dorados y el Valencia ya no pelea por títulos, hace 6 años que no juega competiciones europeas y lleva varias temporadas coqueteando con el descanso. Pero lo peor de todo es que no se trata de una mala racha deportiva, sino que hablamos de un club que ha sido abandonado a su surte por su dueño y que parece condenado a la tragedia.
En este vídeo vamos a repesar los motivos que han llevado al Valencia a esta abrupta caída, recordando con nostalgia sus mejores años y presenciando su decadencia inevitable hasta nuestros días. Esto es Memorias del Fútbol y esta es la historia del Auge y la caída del Mejor Valencia de la historia.
AUGE Y CAÍDA del MEJOR VALENCIA de la Historia
De Raineri a Cúper
A finales de los años 90 comenzó a formarse probablemente el Valencia más poderoso de su historia. Era equipo sin los presupuestos de los gigantes europeos y sin una plantilla construida a base de superestrellas, pero con futbolistas que terminarían convirtiéndose en leyendas de Mestalla: Futbolistas de talla mundial como Cañizares, Ayala, Carboni, David Albelda, Rubén Baraja, Kily González, Vicente, Aimar, Angulo, Claudio López o Gaizka Mendieta defendían la camiseta del mejor Valencia de la historia.
Su transformación había comenzado con Claudio Ranieri, que en 1999 conquistó la Copa del Rey tras 20 de espera. Además, esa temporada terminó cuarto en Liga, consiguiendo el derecho a luchar por entrar en la nueva Liga de Campeones. Pero a final de temporada Ranieri se marchó al Atlético de Madrid y su lugar lo ocupó Héctor Cúper, un técnico argentino que acababa de llevar al Mallorca hasta una final de Recopa. El Valencia todavía no podía saberlo, pero estaba a punto de iniciar, el mejor lustro de su historia.
Champions 1999-2000
En la temporada 99/2000 se reforzó para afrontar la temporada europea y ese mismo verano ganó la Supercopa de España ante el Barcelona. El Valencia superó al Hapoel Haifa en la ronda previa de la Champions y quedó encuadrado en un grupo durísimo con Bayern de Múnich, PSV Eindhoven y Rangers.
Fase de Grupos
En su estreno en la máxima competición europea, el conjunto che sometió al Rangers en Mestalla. El equipo che se resolvió el partido con un doblete del Kily González y en la siguiente jornada acudió a Eindhoven para enfrentarse contra el PSV. Aquella noche, Piojo López adelantó a los de Cúper con una espectacular volea...aunque un tanto de van Nistelrooy dejó el marcador en tablas.
A continuación en su visita al Olímpico de Munich, el Bayern comenzaba golpeando con un tanto de Elber, aunque en la recta final, el Valencia logró el empate con un cabezazo de Gerard López. El equipo che se pudo llevar el triunfo en la última jugada del partido, pero el árbitro señaló el final cuando Claudio López se disponía a encarar a Khan.
Días después, el Bayern visitó Mestalla, en un igualado partido que comenzó con gol local. En el minuto 11, Ilie cabeceó a la red un buen centro del Piojo López, pero siete minutos más tarde, Effemberg puso el empate de penalti tras un derribo de Palop a Élber.
Tras tres igualadas consecutivas, el Valencia necesitaba ganar en Glasgow y logró un meritorio triunfo frente al Rangers (1-2). Un zurdazo de Mendieta (35’) y un gran gol del ‘Piojo’ (45’) dejaron en una anécdota el tanto de Moore (59’). Con la clasificación ya asegurada, el Valencia cerró la primera fase con otra victoria frente al PSV (1-0) con otro gol de Claudio López.
La Champions de aquella época estrena un formato de doble liguilla, y en la segunda fase de grupos volvío a dar la talla. Allí aguardaban la Fiorentina, el Girondins de Burdeos y el vigente campeón de Europa, el legendario Manchester United de Alex Ferguson.
El Valencia recibió algún golpe. Perdió 3-0 en Old Trafford y cayó en Florencia con un doloroso gol de su ídolo Mijatovic. Pero aquella plantilla tenía algo que se repetiría durante todos estos años: era extremadamente competitiva. El equipo che se rehízo derrotando a la Fiorentina en casa y después firmó una de sus primeras grandes exhibiciones fuera de España. En Burdeos goleó 1-4 al Girondins con un fútbol vertical y, en la última jornada, firmó un empate contra el Manchester United en Mestalla que le colocó entre los ocho mejores equipos de Europa.
Cuartos de final
Llegados los cuartos de final, al Valencia le tocó cruzarse con la Lazio. Los italianos tenían uno de los mejores equipazo lleno de estrellas que acabó ganando la Serie A y la Copa de Italia de esa temporada...pero en Mestalla acabó arrasado por un ciclón mediterráneo.
Al minuto de partido marcó Ángulo y poco después Gerard anotó el 2-0. Simone Inzaghi recortó distancias para los romanos (28’), pero Gerard logró hacer el tercer tanto ‘Che’ antes del descanso. El mediapunta catalán completó un inolvidable hattrick a diez minutos del final, aunque los italianos volvieron a responder con un gol de Marcelo Salas (87’). Ya en el tiempo de descuento, Claudio López marcó el 5-2 con el que acabó el partido. Los de Cúper habían dado una exhibición histórica y tenían pie y medio en semifinales.
En el partido de vuelta en Roma la Lazio atacó desesperadamente, pero se encontró con un Cañizares extraordinario y una férrea defensa visitante. Verón logró un golazo con el que dio la victoria a los italianos, pero el 1-0 fue insuficiente y el Valencia estaba en semifinales en su primera Champions.
Semifinales
Su siguiente rival era el Barcelona de Louis van Gaal. Mestalla vivió otra de aquellas noches en las que parecía que las gradas empujaban al equipo hacia la portería contraria y Angulo volvió a marcar muy pronto. Un autogol de Pellegrino igualó el partido, pero antes del descanso el propio Angulo y Mendieta habían colocado el 3-1. Ya en el último minuto, Claudio López apareció para marcar y el Valencia viajó a Barcelona con una importante renta de 4-1.
En el Camp Nou, Mendieta terminó de apagar cualquier esperanza azulgrana y, aunque acabó perdiendo 2-1, el Valencia consiguió el billete para la final París.
La Final de París
El 24 de Mayo del año 2000 se convirtió en un día histórico para el fútbol español. Real Madrid y Valencia se medían en el Stade de France para disputar la primera final de Copa de Europa entre dos equipos del mismo país. De un lado estaba un equipo que había levantado el trofeo siete veces, pero que había llegado a París en medio de una temporada horrorosa. En el polo opuesto estaba un Valencia, que había terminado la liga como un tiro y quería estrenar palmarés en el mejor momento de su historia.
Ambos equipos habían acordado jugar con sus camisetas visitantes y, con los blancos de negro y el Valencia de naranja, la fiesta del fútbol español daba comienzo sin un pronóstico claro. El conjunto de Cúper dominó el primer cuarto de hora, aunque con el paso de los minutos el Madrid se apoderó del esférico y se puso el traje de Rey de Europa.
Aquel día los madridistas demostraron una mayor autoridad, y Morientes abrió el marcador de cabeza, McManaman marcó el segundo con una espectacular volea y, con el Valencia volcado al ataque, Raúl sentenció el encuentro. 3-0. El Valencia había sido reconocible durante prácticamente todo el torneo, pero precisamente en el partido más importante realizó una de sus actuaciones más grises.
El sueño de la Copa de Europa había terminado. Aunque algo había cambiado. El Valencia se quería convertir en un grande de Europa y lo verdaderamente increíble es que aquello no fue una casualidad.
La Segunda Final de Champions (2001)
Durante el verano el equipo perdió a tres jugadores fundamentales: Gerard se marchó al Barcelona, Farinós al Inter y Claudio López a la Lazio. Parecía complicado mantener aquel nivel de curso anterior, pero el Valencia volvió a reconstruirse. Llegaron Roberto Ayala, Rubén Baraja, John Carew, Vicente, Zahovič, Deschamps y Diego Alonso. El equipo perdía figuras, pero mantenía una estructura competitiva que parecía indestructible.
Tras eliminar al Tirol en la Ronda Previa, el Valencia accedía por segundo año consecutivo a la Liga de Campeones. Los che lideraron un primer grupo en el comenzaron con cuatro victorias consecutivas ante Olympiacos, Hereenveen y Olympique de Lyon y avanzaron a la segunda fase para medirse nuevamente con el Manchester United.
El subcampeón de Europa mostró su superioridad al derrotar por 2-0 al Sturm Graz y, tras arañar un punto ante el Panathinaikos en el infierno de Atenas, recibió a los Red Devils en Mestalla. Aquel 14 de febrero, fue la noche del debut de Pablo Aimar, que se presentaba ante su nueva afición procedente de River Plate en el mercado de invierno. En un partido vibrante al que solo le faltaron los goles, Valencia y United firmaron otro empate sin goles y se emplazaron a verse las caras seis días más tarde en el Teatro de los Sueños.
En Inglaterra, Andy Cole adelantó a los diablos rojos en el minuto 12, aunque el Valencia no se dio por vencido y encontró el empate con un afortunado gol de Brown en propia puerta en los minutos finales. Tras el meritorio empate en Old Trafford, el Valencia se desplazó a Austria para machacaba sin piedad al Sturm Graz. Con un fútbol dinámico y una pegada demoledora, el cuadro che goleó por 0-5 al Sturm Graz y certificó su liderato en la última jornada con otra victoria por 2-1 ante el Panathinaikos.
Cuartos de final
En los cuartos de final se encontraría con el Arsenal de Wenger, en una eliminatoria que dio comienzo en el estadio de Highbury. Londinenses y ches intercambiaron jugadas de peligro con sendos remates al palo, pero justo al filo del descanso, Ayala fusilaba a Seaman con una volea con al ponía al Valencia en ventaja. Pero en la segunda parte los Gunners se lanzaron al ataque y el empuje londinense acabó dando frutos en dos minutos mágicos. Thierry Henry igualó en el 58 tras un magistral taconazo de Pires y nada más sacar de centro, los de Wenger recuperaron el esférico para que Parlour marcase con un disparo lejano. El Arsenal se aseguró la victoria por 2-1 y viajó a Mestalla con una ventaja mínima.
El feudo valencianista se llenó hasta la bandera y, ansiosos de remontada, la afición che vibró con cada ataque local. Carew perdonó durante el primer tiempo y Seaman sostuvo a un Arsenal hasta que finalmente cayó el gol valencianista. A quince minutos del final, Carew cabeceó a la red un centro de Angloma y el Valencia ganaba 1-0 para meterse en semifinales por el valor doble de los goles fuera de casa.
Semifinales
En su último obstáculo hacía la final, el Valencia se encontró con un sorprendente Leeds United, que había eliminado a otros grandes como el Milan, Lazio, Barça o el Deportivo de la Coruña. En partido de ida se disputó en Inglaterra, y aunque ambos equipos dispusieron de grandes ocasiones, el duelo acabó sin goles de forma inexplicable. Mendieta y Bowyer mandaron dos cabezazos al larguero y Cañizares y Ferdinand salvaron dos goles sobre la línea de meta.
Después del 0-0 cosechado en Elland Road, los de Cúper se hicieron fuertes en Mestalla. Juan Sánchez abrió el camino de la victoria con un polémico gol en el que remató con la mano (16’) y redondeó su gran noche con otro golazo desde fuera del área (47’). Mendieta certificó el triunfo español con otro zurdazo ajustado (52’) y el Valencia ganaba 3-0 para meterse en la final de la Champions por segundo año consecutivo.
La Final vs Bayern
El 23 de Mayo de 2001 Valencia y Bayern Múnich se disputaron la orejona en el estadio de San Siro. Los bávaros querían levantar su cuarta Copa de Europa tras 25 años de espera, mientras que el conjunto español buscaba escribir por primera vez su nombre entre los grandes de Europa.
En el primer minuto de juego, el Valencia se adelantó gracias a un penalti lanzado por Mendieta. Sin embargo poco después, el colegiado señalaba penalti tras un derribo de Angloma sobre Effenberg. Pero Cañizares rechazó el disparo de Scholl y el Valencia logró irse con ventaja al descanso. En el intervalo Cúper decidió reforzar el centro del campo con la entrada de Albelda por Aimar y el equipo che cedió terreno ante un orgulloso Bayern. Los alemanes gozaron de otro polémico penalti al inicio del segundo tiempo y, esta vez sí, Effemberg pudo engañar a Cañizares.
A 5 minutos para el 90 Zahovic pudo decidir el partido, pero Khan estuvo más rápido y la final se fue a la prórroga. Pero después de otra media hora sin goles, el campeón se tuvo que decidir desde los once metros, donde valencianistas y bávaros protagonizaron una tensa tanda de penaltis.
Paulo Sérgio mandó el primer lanzamiento de los alemanes a las nubes y Mendieta adelantó al Valencia en su primer intento. La parada de Kahn a Zahovič devolvió la paridad a la tanda (2-2) y, en el cuarto intento alemán, Cañizares adivinó el remate de Andersson. Carboni tenía la oportunidad de poner en ventaja a los valencianistas, pero su zurdazo fue desviado por Kahn hacía el larguero. Effemberg y Baraja marcaron su quinto lanzamiento y la tanda se alargó hasta la muerte súbita. Lizarazu y Kily alojaron el balón a la red. Linke superó con tranquilidad a Cañizares, pero cuando le llegó el turno a Pellegrino, el disparo del argentino se estrelló con Kahn.
El Bayern ganaba su cuarta Copa de Europa 25 años después y el Valencia perdía su segunda final consecutiva. En un epilogo cruel y dramático, el Valencia volvió a rozar la gloria continental, dejando en la memoria un legendario equipo que no pudo culminar su gran temporada y que se quedó a un solo paso de escribir su nombre en la lista de Campeones de la Orejona.
Campeones de Liga (2002)
Todos pensaban que aquel golpe terminaría que aquella generación. La plantilla volvió a perder a piezas básicas...pero pese a el traspaso de Mendieta y la marcha de Héctor Cúper a la Serie A, el club logró rehacerse. Marchena, Curro Torres, Rufete o Mista firmaron por el cuadro valencianista y un inexperto Rafa Benítez llegaba a a Paterna para revolucionar el club. El entrenador madrileño llegaba de ascender al Tenerife de segunda división y, tras estar virtualmente destituido al descanso de la jornada 17, le dio la vuelta a la situación a base de victorias.
Aunque el Valencia no jugó la Champions 01-02, si participó en la Copa dela UEFA, donde alcanzó los cuartos de final en una irónica eliminatoria frente al Inter de Cúper. Tras empatar 1-1 en San Siro, los italianos ganaron 0-1 en Mestalla con un tempranero gol de Ventola y terminaron con una racha valencianista de casi diez años sin perder un partido europeo en casa.
La eliminación dolió, pero aquella temporada terminó teniendo un premio mucho mayor. Con un fútbol más práctico que vistoso, el Valencia se alzó con el liderato en la segunda vuelta y acabó proclamándose campeón de la Liga. El equipo che no ganaba el título desde el año 1971 y rompía con una racha de 31 años sin dominar el fútbol español.
El Doblete (Liga y Copa de la UEFA)
Benítez había conseguido transformar un equipo marcado por dos finales perdidas en un club campeón y la temporada siguiente regresó a la Champions con ganas de revancha. Aquel Valencia ya no podía considerarse una revelación y volvió a colarse entre los 8 mejores de Europa tras una primera fase de grupos donde se cargó al Liverpool tras ganar 2-0 en Mestalla y 0-1 en Anfield. En la segunda liguilla lideró un grupo de la muerte en el que sobrevivió ante la Roma de Totti, el Ajax de Ibrahimovic y, nuevamente el Arsenal, con el que empató en Highbury y confirmó su clasificación a cuartos en la última jornada, al derrotar 2-1 a los Gunners con dos goles de Carew.
En cuartos esperaba, otra vez, el Inter de Cúper. Vieri dio ventaja a los italianos en Milán y volvió a marcar a los cinco minutos del partido de vuelta en Mestalla. El Valencia necesitaba una remontada enorme. Aimar empató inmediatamente y Baraja hizo el 2-1 al comienzo de la segunda parte. Aquella noche el Valencia asedió la portería de Toldo de todas las maneras posibles, pero el cerrojazo italiano y las paradas del guardameta italiano frustraron la remontada. El 2-1 no bastaba y por segundo año consecutivo, el Inter de Cúper terminaba con el sueño europeo del Valencia.
El Doblete (Liga y Copa de la UEFA)
Una vez más parecía que aquella generación había tocado techo. Pero fue exactamente lo contrario. El Valencia se quedó fuera de la Champions 2003-04 y tuvo que disputar nuevamente la Copa de la UEFA. Para un equipo que poco antes había jugado dos finales de Champions parecía un premio menor, pero Benítez y sus jugadores decidieron convertir aquel título en una obsesión.
Primero cayó el AIK Solna. Después el Maccabi Haifa. Más tarde el Beşiktaş. El Gençlerbirliği turco consiguió algo que nadie más haría durante aquella competición: derrotar al Valencia. Pero en Mestalla el equipo logró darle la vuelta al 1-0. Mista igualó la eliminatoria en el minuto 63 y Vicente marcó en la prórroga el histórico gol de plata que decidió la eliminatoria.
El Girondins fue la siguiente víctima del cuadro che. 1-2 en Francia y 2-1 en Mestalla. Y en semifinales llegó un duelo completamente diferente: Valencia contra Villarreal. Un auténtico Euroderbi de la comunidad valenciana. Después del 0-0 de El Madrigal, todo se decidió en Mestalla. Un penalti cometido sobre Mista y transformado por el propio delantero estableció el 1-0. La defensa che se mostró férrea y el Valencia rentabilizó la ventaja para regresar a una final europea.
Valencia 2-0 Olympique de Marsella
El 20 de mayo de 2004, en Gotemburgo, esperaba el Olympique de Marsella de Didier Drogba. La final estuvo pareja durante 45 minutos, hasta que en el último minuto del primer tiempo Barthez derribó Mista dentro del área. El guardameta francés fue expulsado y Mista transformó la pena máxima justo antes del descanso. En la segunda parte no hubo partido. El Valencia aprovechó la superioridad numérica y Mista anotó el 2-0 que sentenciaba el partido. Esta vez no hubo maldición y el Valencia conquistaba su primera Copa de la UEFA 24 años después de su último título europeo.
El equipo de Benítez conquistó un merecido título en el que encajó únicamente cinco goles en trece partidos, y en el que exprimió su plantilla al máximo a base de rotaciones. Daba igual que jugase Pellegrino o Marchena, Fabio Aurelio o Carboni, Ángulo que Rufete. El equipo estaba por encima de las individualidades y aquel Valencia organizado, intenso, sólido lograría otro hito imposible de replicar. A los pocos días del título europeo, el equipo che se proclamó campeón de una Liga que dominó de principio a fin.
El Valencia terminaba la temporada 2003-04 con un histórico doblete de Liga y Copa de la UEFA. Dos Ligas en tres años, dos finales de Champions recientes y ahora un título continental. Benítez se marchó al Liverpool aquel verano y Ranieri regresó para rubricar aquella era dorada con otro título. El 27 de agosto de 2004, en Mónaco, el Valencia se enfrentó al Oporto, vigente campeón de Europa. Baraja adelantó al equipo valencianista y Marco Di Vaio hizo el segundo tanto che. Quaresma recortó distancias para el equipo luso, pero el 2-1 no se movería. El Valencia se consolidaba como uno de los mejores equipos de Europa durante el cambio de siglo y culminaba un lustro mágico levantando la segunda Supercopa de Europa de su historia.
De la crisis a la era Lim
El Valencia había logrado colocarse en la cúspide del fútbol europeo...pero después de aquella noche...nada volvió a ser igual. El Valencia siguió teniendo buenos equipos, volvió a ganar la Copa del Rey en 2008, regresó varias veces a la Champions y todavía tuvo temporadas muy competitivas. Sin embargo los problemas económicos fueron creciendo. Las obras del nuevo Mestalla quedaron paralizadas en 2009 y la deuda de la entidad condicionó progresivamente el proyecto.
En 2014 el empresario asiático Peter Lim y Meriton Holdings adquirieron la mayoría accionarial del Valencia. Hubo momentos de esperanza con Mateu Alemany como director deportivo y Marcelino como técnico, pero la Copa del Rey de 2019 y su regreso a la Champions fue efímero. Marcelino fue despedido apenas unos meses después de conquistar el título y comenzó otra etapa marcada por cambios constantes de entrenadores, decisiones discutidas y una creciente ruptura entre propiedad y afición.
A los fichajes mediocres le siguieron ventas dolorosas, y el hastió de la masa social con la propiedad ha alcanzado un punto insoportable. Y más de una década después de su llegada la realidad del club es totalmente diferente. El proyecto está completamente estancado sin inversión en talento y el Valencia se ha convertido en club sin aspiraciones cuyo único objetivo es escapar del descanso. Tras varias temporadas coqueteando con la tragedia, el equipo ha iniciado la temporada 26/27 como colista y, después de varias jornadas sin ganar y una masa social totalmente fracturada...el Valencia vive un declive imparable que puede acabar en un trágico descenso.
A falta de noticias ilusionantes, la nostalgia invade a una afición que añora aquel Valencia que daba miedo y que durante cinco años se codeó con los mejores de Europa. Desde 1999 al año 2004 levantó 6 títulos, alcanzó dos finales de Champions e hizo vibrar a Mestalla con un equipo inolvidable que forma parte de las Memorias del Fútbol.
¿Qué recuerdas de aquel Valencia de principios de siglo? ¿Crees que resurgirá de sus cenizas?